Reportaje fotográfico
[dt_button size=»small» style=»default» animation=»none» color_mode=»default» icon=»» icon_align=»left» color=»» link=»https://jesusgranada.com/compra-de-derechos/» target_blank=»true»]ADQUISICIÓN DE DERECHOS[/dt_button]

El solar en el que se ubica este edificio destinado a 65 viviendas protegidas de alquiler para jóvenes y local polivalente en Zaragoza, se encuentra situado en la confluencia de dos estructuras urbanas totalmente diferenciadas: un crecimiento del extrarradio de los años 50 caracterizado por una alta densidad de edificios en manzana cerrada y escasa altura, con viarios estrechos, sin espacios libres públicos ni equipamientos pero con una gran presencia de comercio de proximidad, y un barrio residencial desarrollado a partir de los 70 caracterizado por edificaciones residenciales aisladas en altura, intercaladas con parcelas dotacionales y espacio libres de uso público, sobre una trama viaria de amplias avenidas ortogonales.
El edificio se sitúa en el interior de la parcela en función de un análisis pormenorizado del solar y su entorno de acuerdo con parámetros como la relación con las distintas escalas de los viarios que lo rodean, generación de espacio público, integración adecuada en la compleja estructura urbana, búsqueda del máximo asoleo de la viviendas en el solsticio de invierno, creación de un espacio polivalente en la fachada representativa, protección del espacio residencial del ruido, generación de un espacio comunitario soleado y resguardado del tráfico, conceptos todos ellos que han sido fundamentales en la reflexión que ha dado lugar a la distribución interna de los espacios libres y ocupados en la parcela y a la posición de la edificación el en interior de la misma.
Fruto de este análisis, la edificación se configura mediante dos volúmenes diferenciados de acuerdo con los usos fundamentales: con frente a la gran avenida que lo delimita por el Norte, y que forma parte de la malla básica de la ciudad, se sitúa el volumen de dos plantas que alberga un diáfano local polivalente con vocación de ser destinado a equipamientos vinculados a los jóvenes inquilinos y a la población carente de dotaciones del barrio en el que se inserta; y a lo largo de la vía de acceso al barrio caracterizada por una menor intensidad de tráfico rodado pero con un intenso uso peatonal se desarrolla el volumen que alberga el programa residencial con una óptima orientación de las fachadas de las viviendas a Este y Oeste en busca del máximo asoleo durante el solsticio de invierno. La relación entre estos dos volúmenes permite además generar un mayor espacio público en el entronque entre los viales de ambas estructuras urbanas y un nuevo espacio peatonal a modo de plaza interior desde el que sea accede a las viviendas, comunicado con el espacio comunitario con el que comparte la protección ante el intenso tráfico rodado y una orientación sureste que permite garantizar una adecuada insolación matinal todo el año.
El edificio se define volumétricamente a través de una cinta de hormigón blanco que lo recorre y envuelve sirviendo como nexo de los diferentes volúmenes y como metáfora de la unión entre ambos barrios.
El programa residencial se desarrolla mediante una unidad habitacional de algo más de 37 m² a ambos lados de una galería de comunicación con iluminación y ventilación natural. El esquema del edificio y el diseño de la unidad sitúan las zonas húmedas de las vivienda a lo largo de este eje de comunicación, de manera que se concentran y optimizan los recorridos de las instalaciones y se liberan las fachadas para ubicar salones y dormitorios.
De este modo la vivienda tipo se configura en tres bandas paralelas, la primera es la referida zona húmeda, con cocina y baño, la segunda acoge las estancias principales, el salón y el dormitorio, mientras que la tercera está constituida por el espacio exterior de cada vivienda. Esta distribución de una tercera banda destinada a espacio exterior permite el control de la incidencia solar en el interior de la vivienda en los meses cálidos, pues funciona como un filtro que incide en el comportamiento energético y bioclimático del edificio, lo que unido a una importante mejora de la envolvente térmica respecto del edificio de referencia, mediante incremento de aislamiento térmico y uso de vidrios con tratamiento bajoemisivo y control solar, y la implementación de un sistema de recuperación de energía de la instalación de renovación del aire interior de las viviendas, permiten obtener una certificación energética clase B.

En un lugar donde la inmensidad de la naturaleza es tan sorprendente, tan llena de matices y contrastes, sólo fue necesario observar para obtener las claves que determinarían el volumen y la vestimenta del edificio. La extracción de conceptos como tierra y nieve, brillos y opacos, luces y sombras, platas y marrones…, fueron los que determinaron el uso del acero como material único a emplear, con matices en su tratamiento superficial. La apariencia oxidada del acero corten de interpretando a la tierra y el aspecto metalizado del acero galvanizado de para materializar los destellos de la nieve y el cielo. La pátina adquirida con el paso del tiempo hará que los contrastes de estos elementos se vayan fusionando, mezclando, manchado, de forma que la piel del edificio envejezca de una forma natural sin que por ello pierda su identidad.
A priori el Centro de Salud se alza como un volumen amorfo y sin forma específica al igual que una cumbre montañosa. El edificio será descubierto por el que pasea o deambula por sus alrededores, para revelar las fisuras, oquedades, abrigos y cuevas talladas en la pieza de acero. Para enfatizar los vaciados o tallas en el volumen, se recurre a la utilización del color, de símbolos o de textos que permiten identificar los distintos puntos de accesos al edificio como zonas en los que la piel envolvente se abre y destapa el interior anunciándose al usuario.
Rodear el edificio es una permanente sorpresa, a pesar de la repetición del pixelado de la piel de fachada. Podríamos decir que el exterior del edificio tiene infinitas caras e infinitos momentos modificados por la incidencia del sol, de las luces y de las sombras, de la gente que ésta y la que se va, o de la que plácidamente usa el espacio público de la plaza que le da acceso. En el interior de la caverna los espacios más luminosos y privilegiados son reservados para los que esperan el turno de su cita.
Pero esta forma de volumen amorfo responde a un planteamiento de organización programática y funcional más complejo.
La concepción del edificio parte de estrictos condicionantes como la limitación de la superficie construida con una desviación máxima del 4%, según la aplicación se unos estándares por tipología (superficie construida = superficie útil x coeficiente de 1,53). Además de por una limitación en la superficies de las estancias, condicionadas en forma, posición y relación conforme a una guía de diseño para este tipo de centros en Andalucía.
Así que decidimos dar la vuelta a esta forma de operar y generar un sistema flexible que otorgara identidad a este tipo de edificio. Partimos del concepto de la suma de las partes o áreas con el cumplimiento estricto del programa cuyos útiles se estructuran bajo la ley de la suma según su afinidad, secuencias y sucesos buscados, como el sistema generador de un ente vivo donde su encaje se solidifica en un compacto de forma amorfa. Hablamos del empaquetado de partes mediante por un envoltorio único a modo de “férula”, la cual soporta y protege los huesos y el tejido blando, reduciendo el dolor, la hinchazón y los espasmos musculares. El resultado es un volumen amorfo que es tensado y grapado por un único embalaje.
Comparativa que es asumida de forma radical, la férula es el tejido que contiene a unos programas usualmente muy sectorizados. Desde el exterior su aspecto es confuso, las aberturas necesarias para la ventilación de las estancias es difuminada a través de perforaciones porosas.
Este empaquetado debía evidenciar con fidelidad la naturaleza del lugar, que en esencia es la fusión de lo urbano y la naturaleza tan potente de la montaña. Lo cual se traduce en una piel continua que envuelve al edificio definida por un patrón de distribución aleatoria de paneles metálicos formado por dos tipos de tratamientos: acero corten y galvanizado. .
Dispuestos en planchas del mismo ancho y dos longitudes estándar (1 o 2 metros) en los que simplemente varía la disposición (abierta o cerrada). Sobre los huecos de fachadas, las planchas opacas son sustituidas por dos tipos de planchas perforadas con dos tamaños de agujeros. Este sencillo mecanismo de reglas sencillas dota a la envolvente de un buscado efecto vibrante de platas (nieve-cielo) y óxidos marrones anaranjados (tierra) que se funden del mismo modo que los materiales que conforman el fondo montañoso. La elección de este sistema dota al aspecto del edificio de otro tipo de cualidades como la falta de escala o la pátina del tiempo. La solución de la fachada aporta confusión en la dimensión real del edificio, aparenta un gran tamaño a pesar de constar de sólo dos plantas, la escala real aparece en el momento en que interactúa con el volumen una persona, un vehículo o cualquier objeto de reconocida dimensión. Con el tiempo, el oxido bañará el pavimento de la plaza, saldrá verdina y musgo entre las piezas prefabricadas dispuestas en horizontal con un patrón que continua al de la piel metálica.

El edificio se ha concebido como un organismo o máquina energética capaz de producir e intercambiar energía con el exterior de una manera óptima. El diseño del edificio ha partido de una malla o matriz energética configurada a partir de la trayectoria solar, la geometría urbana y la orientación de los vientos dominantes de la zona favoreciendo la permeabilidad del edificio al viento fresco de “La marea”. En esta trama geométrica y energética se crean, además, zonas de enfriamiento natural utilizando patios, jardines y láminas de agua – surgidas de la reinterpretación de la arquitectura andalusí – que permiten una atenuación significativa de la temperatura ambiente, reduciendo así el consumo en refrigeración convencional.
Entre las soluciones bioclimáticas innovadoras que aporta el proyecto están la “Piel Bioperfectible”,una envolvente industrializada y evolutiva, que permite que la fachada y la cubierta del edificio se comporten como la piel de un ser vivo, reaccionando en función de las condiciones climáticas exteriores e integrando todos los sistemas de captación y disipación de la radiación, aprovechándose o protegiéndose de esta para conseguir un elevado bienestar interior. Inspirándose en el comportamiento de los organismos vivos, el edificio consta de un conjunto especializado de “órganos” interiores formados por instalaciones y redes de conducción de la energía interior: intercambiadores de calor mediante tubos enterrados, que refrigeran de forma natural el aire exterior, pozos de luz, que reducen sustancialmente la necesidad de iluminación artificial, chimeneas solares, que permitan la extracción del aire recalentado y , finalmente, una red de columnas de ventilación que cumplan, a la vez, funciones estructurales y de refrigeración. Estas estrategias permiten que el edificio se autoabastezca, en un 75% de su consumo energético, con fuentes de energía renovable, lo que lo sitúa entre uno de los proyectos de arquitectura bioclimática más avanzados de Europa.

El edificio se encuentra dentro de las Instalaciones Deportivas La Cartuja, junto al Estadio Olímpico de Sevilla. El creciente número de usuarios generó la necesidad de nuevos equipamientos: vestuarios, gimnasios, cafetería y restaurante. Las sucesivas ampliaciones del conjunto acometidas en los últimos años –nuevo acceso, pistas de pádel, campo de golf- dificultaban una lectura clara del mismo, así que decidimos comenzar trabajando sobre la capacidad del volumen, de la masa crítica que ofrecía el programa, para organizar y articular los distintos usos. De este modo surgió un prisma alargado del que emergía un cuerpo que apuntaba hacia el Estadio Olímpico y los campos de rugby, generando un jardín acotado, claro, desde el que orientarnos. Este espacio, al que se volcarán la cafetería y el gimnasio de planta baja, esta destinado a convertirse en escenario social, punto de encuentro de deportistas y visitantes.
El programa se organiza en tres niveles: una planta sótano, excavada, construida con hormigón y cerámica; una planta baja, horizontal y permeable, que recurrirá a porches, pérgolas y vegetación para diluirse en el paisaje de las pistas colindantes; y una planta alta trabajada desde la sección, aérea, en la que aparecerán tres huecos precisos que buscarán vistas sobre el campo de golf, las pistas de rugby y la cornisa del Aljarafe. La necesidad de poder utilizar cada parte de forma autónoma, sin interferencias, o conjunta, nos dirigió en el diseño de la estructura de recorridos que da forma al edificio. El objetivo es conciliar deseos aparentemente contradictorios: de una parte entender el edificio como un paisaje rico y complejo que se sume a través de una relación de continuidad con la actividad deportiva, de la otra generar una forma clara que aporte la carga iconográfica necesaria para redefinir la identidad del conjunto.
Se busca cierta homogeneidad y silencio en la combinación de los materiales, queriendo ser telón de fondo de la actividad del centro y de la vegetación que completará el proyecto en la segunda fase. Los paneles grises de GRC, la chapa galvanizada de cubierta y zócalo, la solería exterior de hormigón, las lamas de aluminio anodizado, matizan el aspecto monolítico de la edificación al moverse dentro de una misma paleta cromática pero reaccionando de forma diversa a la luz natural. De este modo el edificio reflejará sutilmente las variaciones del día y de las estaciones del año que, año tras año y día tras día, son diferentes al anterior.
Nombre del proyecto: Gimnasio en Isla de la Cartuja
Arquitectos: María Cayuela Mora, Francisco Marqués Vilaplana
Arquitecto técnico: Roberto Alés Méndez
Colaboradores: José Manuel Ruiz Macías (Aparejador)
Lucas García Vacas (Arquitecto)
Promotor/cliente: Secretaría General para el deporte, Consejería de Turismo, Comercio Y Deporte. Junta de Andalucía
Localización: junto al Estadio Olímpico de Sevilla
Estructuras: Alejandro Cabanas Rodriguez
Superficie: 2.829,71 2

La intervención se realiza en un edificio residencial preexistente, propiedad de la Universidad Pablo de Olavide en Sevilla. Las viviendas del edificio son propiedad de la Universidad, que las alquila a estudiantes bajo el nombre de “Residencia Universitaria Flora Tristán”.
El proyecto debía dotar a la residencia de espacios comunes para residentes, espacios para realizar actividades con el barrio (talleres, etc.) así como una zona para la administración y dirección del complejo residencial-educativo.
La zona de intervención es un garaje en planta baja, un espacio muy alargado que podía buscar luz en uno de los lados, la fachada a la calle, mientras que el desarrollo longitudinal interior quedaba condicionado por la falta de luz y ventilación, al lindar con el fondo de los portales de acceso a las viviendas y los locales comerciales del edificio.
La idea de partida consistía en abrir el edificio al barrio, atendiendo a la apuesta de la Universidad Pablo de Olavide para interactuar con un entorno urbano conflictivo y actualmente en fase de regeneración.
El proyecto crea un gran espacio “exterior” dentro del edificio a modo de continuación del espacio público, generándose una “nueva fachada” a la calle dentro de la zona de actuación, construida con policarbonato ondulado retroiluminado.
Este nuevo espacio “exterior” se ilumina a través de tres nuevos patios, abiertos a partir de la demolición de los forjados que interrumpían la conexión de la planta baja del edificio existente con el exterior. En el nuevo espacio resultante, corre el aire y cae la lluvia, acentuando su carácter de prolongación de la “calle”.
Sobre este espacio resultante “exterior” ahuecado, se introducen dos piezas que organizan el proyecto:
– Un salón de actos realizado sobre la rampa de garaje existente, ejecutado sobre un nuevo forjado inclinado, y que remata un extremo de la actuación,
– Una pieza central con piel de vidrio, que genera dos ámbitos exteriores; el de usos internos y el de usos públicos. En esta pieza se introduce un muro serpenteante continuo, que genera la distribución interior.
La envolvente de policarbonato se eleva en la zona de patios a lo largo de todas las plantas del edificio, integrándolos efectivamente en la “nueva fachada” de la Residencia Flora Tristán hacia el barrio.

Romper, plegar e insertar. El Hospital es un cúmulo de actividad y flujos sometido a continuos cambios. La intervención asume el extrañamiento como punto de partida, decidimos insertar un único elemento continuo, plegado y quebrado que va definiendo, en contraposición con el perímetro del vacío disponible, el área de personal médico y una serie de patios enrocados que se convierten en nuevos objetos de contemplación. El parásito, rojo y brillante, funciona al medirse contra sus límites, es elemento ocupado y al mismo tiempo ocupante del vacío, posee una doble lectura de reverso y envés en función del lugar que ocupa el usuario y, finalmente, rompe los límites alcanzando el vestíbulo y encontrándose con el Campus Universitario como lugar de esparcimiento.

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Desde los primeros bocetos, los arquitectos de SECCIÓN B incorporan a las directrices marcadas por EMVISESA los siguientes argumentos:
Para incluir la totalidad del programa planteado por la propiedad se hace necesario abrir patios que permitieran la iluminación y ventilación naturales del sótano. Para ello, se aprovecha el hueco existente en la estructura para la rampa del sótano y se abre un patio central y otro secundario.
Por tanto, se genera una volumetría compuesta por dos cuerpos principales conectados por un patio intermedio que se convierte en el verdadero corazón del proyecto formal y funcionalmente.
El perímetro de este patio principal se configura en toda su altura (de sótano a planta primera) mediante una estructura auxiliar que soportará la vegetación plantada en jardineras en diferentes niveles, compensando los volúmenes de las zonas construidas (de clara componente horizontal).
En su interior se desarrollan todas las conexiones entre usos tanto en vertical como en horizontal.
La conformación del patio como una estructura vegetal ofrece la protección solar necesaria a los frentes expuestos a poniente al mismo tiempo que la ubicación en su fondo de una fuente lo trasforma en una columna de frío (gracias a la evaporación del agua al paso del aire en un ambiente sombrío).
En ellos se desarrolla la totalidad de los usos y adaptan su envolvente a los diferentes requerimientos.
Funcionalmente se disponen siguiendo del eje este-oeste (Calle Aldaya-Plaza de Los Luceros), mientras se cierran completamente en sus frentes sur y norte para evitar las vistas sobre los bloques 9 y 10 respectivamente. Las fachadas interiores al patio se conforman mediante cerramientos de vidrio que dan continuidad visual y claridad funcional al edificio. En las fachadas exteriores se superpone, a un cerramiento similar al anterior, una segunda piel que hace de filtro visual (hacia interior pero no hacia el exterior, a modo de celosía) y garantiza la seguridad contra el intrusismo.

El resto de la parcela queda libre de uso, generando una conexión amplia y directa entre la Plaza de Los Luceros y la Calle Aldaya.
La distribución de usos responde fundamentalmente a la demanda de superficie y al carácter de cada uso:
Las Entidades Vecinales, el uso con mayor demanda espacio, ocupan la totalidad del sótano, donde pueden congregarse numerosas personas sin comprometer el funcionamiento del resto del edificio.
Las salas para Uso Educativo y el PIM se sitúan en la planta baja, para facilitar su acceso y contar con mayor representatividad.
Por último, en planta primera se sitúa la sala de Usos Múltiples, disponiendo de un amplio hall donde recibir a los posibles espectadores de los eventos que pudiera albergar.
La estructura de hormigón existente se ha consolidado y ampliado mediante elementos de acero mediante fijaciones químicas y mecánicas.
Los cerramientos opacos se componen fábrica de bloques de hormigón con fachada ventilada al exterior y trasdosado de cartón yeso al interior, incorporado aislamientos térmicos y acústicos.
Los vidrios de cerramiento son de doble hoja montados sobre carpinterías de aluminio con rotura de puente térmico. Las celosías exteriores se configuran mediante chapa estirada de acero corten.
Las cubiertas transitables son invertidas, con aislamiento incorporado, mientras que la cubierta de la sala de usos múltiples (sobre estructura metálica) se define mediante el empleo de paneles sándwich de aluminio para aligerar el peso sin comprometer los niveles de aislamiento. Sobre esta última se establece una bancada de instalaciones compuesta por un suelo técnico de tramex.
La tabiquería de las zonas con dependencias definidas se compone de paneles desmontables (de vidrio o con revestimiento vinílico) para garantizar la máxima flexibilidad funcional.
El los suelos se combinan piedras naturales con revestimientos continuos de PVC y parquet industrial.
Se han seleccionado materiales naturales o que garanticen el máximo compromiso con el medio ambiente al incluir en sus procesos de producción materiales reciclados como los paneles cemento-madera, paneles OSB, etc.
Tal y como se ha comentado, desde los primeros bocetos se han incorporado criterios de ecodiseño para lograr la máxima eficiencia energética posible en el edificio. Estos criterios podrríamos resumirlos en los que siguen:
Sección B en Sevilla Siglo XXI from seccionB on Vimeo.

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Pulpi es una localidad almeriense dedicada a la agricultura, ubicada al norte de la provincia y muy próxima a la huerta Murciana. Como en la mayoría de estas poblaciones de la zona tanto las pertenecientes a Almería y como en Murcia las referencias arquitectónicas son la tipología rural, que con el paso del tiempo han perdido aquella identidad de urbe campesina tradicional característica de los pueblos interiores próximos al mediterráneo.
De estos extraños sitios lo que más nos fascina como arquitectos son las “personalizaciones” que los lugareños hacen de sus casas. Nos referimos a los añadidos o suplementos que por criterios de necesidad de superficie o como adaptaciones a las condiciones climáticas. Ejemplo de ello son las ampliaciones o construcciones de nuevas estancias colmatando patios, terrazas, o azoteas deformando el volumen inicial, ya sea con materiales y estructuras auxiliares en madera, aluminio o acero. Así como la costumbre de revestir las fachadas con enfoscados, pero sobretodo con el “enlosado” o alicatado cerámico tradicional. También incluimos en este análisis de descubrimientos las malformaciones derivadas de la necesidad como la instalación de los depósitos de agua en cubiertas o terrazas. En definitiva personalizaciones que han ido conformando un leguaje propio e interesante de analizar e interpretar aunque no forme parte del lenguaje disciplinar de la arquitectura.
El Centro de Salud de Pulpí es la suma de interpretaciones a estas personalizaciones debido no sólo al análisis de las condiciones del entorno, sino a las variaciones y modificaciones que sufrió el proyecto desde que fue objeto la convocatoria del concurso. Lo que inicialmente se planteaba más una como una reforma de la edificación existente con ampliación en planta alta y algo en superficie terminó siendo un edificio de nueva planta anexo a una edificación existente de aproximadamente 200 m2 construidos. Dicha edificación fue origen de una ampliación anterior, y que posteriormente fue de nuevo ampliada con una nueva construcción anexa para albergar una nueva área médica. Finalmente parte de la edificación más antigua es totalmente demolida y parcialmente la nave anexada para permitir la urbanización de una vía de servicio con acceso a las ambulancias. Decidimos crear el acceso principal al edificio a la espalda del edificio existente mediante una pequeña antesala o plaza. Lo cual daba respuesta urbana entre lo existente y el nuevo sector recién incorporado a la trama urbana.
El volumen y la composición formal del edificio es el resultado de la suma de cuerpos encontrados. Este sistema de configuración de volúmenes y la elección de materiales crean la identidad de la propuesta.
La decisión de utilizar un material cerámico como revestimiento principal del edificio es debida la tradición de la zona, pero no queríamos conformarnos con un aplacado estándar, buscábamos sacar de escala el alicatado tradicional por lo que utilizamos una placa cerámica de gran formato de 3 por 1 metro de dimensión, con un espesor de 7 mm en varios colores (negro, lápiz-lázuli, azul cielo y gris) soportada por una estructura auxiliar de aluminio para conformar una fachada ventilada. Perseguíamos nuestra permanente obsesión por esa piel continua y uniforme que tensa y grapa exteriormente las partes del edificio por lo que la piel cerámica se perfora en las zonas donde son necesarios los huecos de fachada (iluminación natural, ventilación, …) ocultando éstos, lo que da un toque aún más abstracto y confuso a la imagen del edificio. Este recurso, además del mejorar las condiciones térmicas del cerramiento del edificio, tiene la función de elemento de protección y seguridad exigidos en este tipo de Centros públicos.
Por otro nos interesaba recalcar el concepto de construcción de añadidos, al modo de “tinglao” que formara otros trazos del volumen como la utilización de chapa minionda en la fachada de ambulancias, o el monocapa tuneado en la medianera. O la cobertura de espacios vacíos o terrazas con peldaños estándar de acero galvanizado que además funcionan como brisolei. Es criticable que estos espacios ganados no sean de uso para los usuarios del edificio, lo cierto es que nos hubiera gustado pero no son admisibles según la normativa de estos Centros.
El interior del edificio se diseña con agresividad y dulzura a la vez. En las zonas comunes como las distribuciones y zonas de espera, se utiliza el color para identificar los espacios, se recurre al simbolismo para la orientación del usuario (cosa que nos hacen quitar). El vestíbulo se baña de destellos plateados con el uso de chapa de aluminio con acabado en relieve. Las salas de exploración (consultas) en cambio, se revisten sencillas y en blanco, techos, suelos y paredes para un diagnostico sin interferencias.
Determinaciones que aportan un aspecto un tanto brutal y desconcertante (asunto por el que el promotor nos ha criticado mucho y ha deshecho alguna intervención) que no es propia de este tipo de centro (eso es lo que nos han dicho) pero cumple con los criterios de funcionalidad y registro exigido en la guía de diseño de estos centros sanitarios. Y lo más importante, gusta al usuario.
The location of the Flora Tristán Student dorm is due to the special commitment that relates Pablo de Olavide University with its neighboring quarter: the so called “3.000viviendas” in Seville, long time known as one of the most derelict neighborhoods in Spain.
The existing student dorm is located off campus, offering rental apartments for students. The purpose of this intervention is to offer new facilities for the students, as well as spaces to share activities with the neighboring community, as well as new administration spaces for the management of the University dorm.
The departure point was the parking space of the building, at the ground floor level. The purpose of the intervention is to open the building to the neighborhood, thus contributing to its renovation by interacting with the community. A new shared space is created, extending public space to the interior of the building. A new façade of the dorm emerges, built with polycarbonate, offering new lobbies to the student dorm.. This waving façade also creates room for two exhibition spaces, a bar and a lecture hall.
Natural light enters the new space through the west façade, as well as through three new patios resulting from the extension of the existing patios down to the ground floor. The polycarbonate façade also goes up to the roof, covering the patios: the rain and the wind may then enter the building, increasing its open and public character to the street level.
Two new facilities are added. A new conference room takes advantage of the ramp going down to the underground parking, with a sloped concrete slab. The new management facilities are located within a glass box. A twisting interior wall inside of this box creates room for them, as well as for the library and the study room.


“La Arquitectura es una mezcla de NOSTALGIA y ANTICIPACION, una coexistencia entre la historia y la vanguardia”. Jean Baudrillard
El nuevo Centro ABC de Dibujo e Ilustración, surge con una voluntad de ser un referente artístico a nivel internacional y también un símbolo de la oferta cultural de Madrid.
Su instalación en el edificio de la antigua fábrica de la calle Amaniel, ha de responder a una adecuada intervención en un edificio histórico, pero sin renunciar a expresar un carácter de centro contemporáneo con una oferta cultural y artística diversa vinculada con las instituciones más vanguardistas de nuestro contexto.
La edificación existente tiene un posible doble acceso desde dos calles que las conectan con un patio interior.
Uno de los accesos, el de la calle Amaniel, se produce en la actualidad bajo un cuerpo edificado longitudinal de una planta de altura que cierra el patio interior hacia la calle.
Desde este frente planteamos la puerta principal de acceso al nuevo Centro ABC. Para ello, se reestructura el mencionado cuerpo longitudinal como una gran “viga” de vidrio traslúcido que opera como dintel de un hueco de paso hacia el patio interior. En su interior se alojará la cafetería, y bajo ella, a través de un suelo de vidrio sobre el que se accede al patio, tomará luz la planta sótano del nuevo centro.



Para crear un espacio o “atrio” de la nueva institución, que le permita expresar su carácter contemporáneo y moderno, se propone, en la solución presentada, utilizar el patio interior como ese espacio, antesala de acceso al edificio y que sea el vestíbulo previo al ingreso al interior del mismo.
El mecanismo arquitectónico utilizado para obtener el objetivo mencionado se basa en la creación de un “vacío tensionado”, un “diedro espacial” formado por el plano horizontal del suelo del patio y el plano vertical de la fachada interior de la antigua fábrica.
Se construyen ambos planos horadados los dos por similares huecos triangulares, suministradores de luz al interior de los espacios que sirven.
Con ello se genera un “espacio ingrávido” a caballo entre lo real, lo imaginario y lo simbólico.
Como un “gran imán” nos atrapará y transportará, con un determinado poder de seducción hacia el interior de la nueva institución, provocando a la vez curiosidad, ansiedad y placer al visitarla.
El programa de una institución como es el Centro ABC ya es un reclamo atractivo, pero ¿por qué privar de un cierto grado de seducción a los espacios que lo acogen?

Construir en algún momento un espacio con un marcado carácter escenográfico, no es renunciar a saber dosificar qué sensaciones se quieren provocar para marcar la identidad del nuevo centro.
No hemos de olvidar que “alcanzar la sencillez y abstracción es un proceso tremendamente complejo”, como bien decía Mies van der Rohe. Cuanto más sencilla parece una cosa por fuera, más oculta cosas infinitamente complejas en su interior.
La última operación en el exterior del conjunto consiste en crear una “barra de luz” sobre la cubierta de la antigua fábrica. Su construcción pretende resolver los espacios de acogida de maquinaria de instalaciones, ya ubicadas en la actualidad en este lugar; alojar un espacio de trabajo y lectura luminoso sobre la ciudad, e identificar desde el centro Conde Duque a la Fundación ABC como una “nueva linterna” en la ciudad.


En un guiño a las influencias moriscas del edificio, el estudio de arquitectura MOREMAS se inspiró en la Arquitectura doméstica tardo andalusí, y en la Alhambra para el tratamiento de las superficies, texturas, secuencias de espacios y juegos de luces y sombras.
La vivienda existente se re-organiza en torno a un espacio central de circulación, que más que un simple distribuidor, se concibió como un espacio común, núcleo principal al que se abren las habitaciones adyacentes, y lugar de encuentro de los habitantes de la casa. Este espacio se extiende desde la entrada principal en planta baja hasta el distribuidor de la última planta. El elemento unificador que le da su identidad es un revestimiento continuo a modo de piel con distintos grados de perforaciones y relieves que crea una superficie texturada. Esta superficie tratada continúa delante de puertas y ventanas graduando su opacidad y densidad según la privacidad requerida.
Todas las estancias principales de la vivienda están conectadas por el espacio central. La luz cenital de un lucernario ilumina las escaleras y se filtra a través de las superficies perforadas. La vivienda se ventila verticalmente abriendo el lucernario y las puertas de planta baja, dejando que el aire fresco y húmedo del jardín y piscina refresque los pisos superiores. Las contraventanas perforadas controlan el caudal de ventilación y protegen de sol.
Con un programa informático se generaron los patrones de hexágonos, personalizados para cada zona de la casa. Con este programa se realizaron pruebas según la permeabilidad deseada en cada superficie, y se entregaron los archivos al fabricante para la producción con una máquina de control numérico.
El resultado es una reinterpretación de la arquitectura islámica usando nuevas tecnologías y materiales.
Nota importante ((La posición geográfica de todas las propiedades privadas aparecidas en esta web, son referenciadas al centro del municipio donde se han construido y nunca en la posición real que ocupan. Solamente los edificios públicos son georeferenciados en su posición real))

La falta de un ambicioso plan de renovación y la baja renta media de los habitantes del barrio de San Juan, en pleno casco histórico de Jaén, ha hecho de éste un entorno deteriorado y un tanto deprimente. Intentando cambiar esta situación se plantean estas alegres viviendas que combinan el marcado carácter industrial de su interior con una discreta fachada que, pintada con cal y con carpinterías de madera, quiere ser respetuosa más con la idea romántica que uno tiene de la vivienda típica andaluza que con las descuidadas viviendas aledañas, cumpliendo, además, la estricta normativa de protección del casco histórico.
Cerradas hacia el exterior en su planta baja para respetar el posible deseo de intimidad de sus futuros moradores se abren hacia un patio compartido que es la principal fuente de luz del espacio único que engloba cocina, salón y comedor que ocupa esta planta. En la planta superior los dormitorios poseen también grandes ventanas que en fachada les procuran hermosas vistas de los principales monumentos de la ciudad y en el patio provocan un juego de contacto o no contacto visual con el vecino gracias a sus cristales espejados por la protección solar.
La dificultad del transporte de materiales al solar debido a la estrechez de la calle Soria de San Juan facilita la decisión de restringir su número en base a su estricta necesidad. Esta decisión afecta desde la estructura, que se elige de acero buscando la máxima ligereza, prefabricación y rapidez de montaje hasta los acabados, quedando eliminados falsos techos, persianas, recubrimientos cerámicos o tarimas de madera o laminado por ejemplo. En su lugar se utilizan simplemente pinturas ignífugas para los elementos estructurales de acero y epoxi para el suelo, además de escaleras, La pintura de color se convierte en la protagonista del interior de ambas viviendas que, en ausencia de otros materiales, proporciona el “lujo” del optimismo que se buscaba en el proyecto.
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Arquitectos: Brijuni arquitectos
Ubicación: Jaén, Spain
Proyecto básico: Francisco Javier Casas, Beatriz Villanueva
Proyecto ejecución: Francisco Javier Casas, Miguel Ángel Hernández, Beatriz Villanueva
Colaboradores: Verónica Emperador
Proyecto reformado básico: Francisco Javier Casas, Beatriz Villanueva
Presupuesto ejecución material: 42,629,97 €
Presupuesto: 42,380,42 €


Nota importante ((La posición geográfica de todas las propiedades privadas aparecidas en esta web, son referenciadas al centro del municipio donde se han construido y nunca en la posición real que ocupan. Solamente los edificios públicos son georeferenciados en su prosición real))

ENTORNO (( Como apunta la memoria, en el edificio del 112 de Mérida habíamos proyectado una fachada retroiluminada con tecnología led que, con distintos colores, anunciaban el estado de alerta en el que se encontraba el servicio de emergencias, denotando con ese latido la continua actividad y celo del personal al cuidado de las emergencias. Desechamos esta idea en una reunión de trabajo con el equipo del propio servicio, ya que pensaban que el dispositivo podría generar un cierto grado de alarma social: un eventual incendio forestal pondría “roja” la fachada y anunciaría un peligro desconocido… Lo dejamos estar. Simultáneamente a nuestra obra se construía justo enfrente la nueva sede de las Consejerías de la Junta de Extremadura, un edificio imponente, en disposición paralela al airoso acueducto de San Lázaro (que da nombre al barrio) y que ha terminado por ocultarlo completamente, cuando antes no era sino el referente visual de la zona, el elemento que caracterizaba el lugar. Haciendo ventaja de la desventaja, construimos esa fachada que teníamos pendiente con una celosía de paneles perforados con una trama construida a partir de una foto del acueducto. No es lo mismo, pero de alguna manera hemos intentado devolver el carácter perdido al barrio que acoge nuestro edificio. ))
El proyecto intenta escuchar el lugar y sus límites, a cada escala. A escala local, su topografía, sus bordes, su suelo. A escala urbana, los pulsos de un espacio descoyuntado, mitad campo mitad ciudad, caracterizado por los lejanos horizontes marcados por la simplificación agrícola de la vegetación, el acueducto de San Lázaro que nos recuerda la ciudad y su historia y la huella imaginada del futuro edificio de las Consejerías de la Junta de Extremadura. Dibujando un mapa que define el territorio, contemplamos un conjunto de dualidades que nos señalan estos límites. Entre ellos se encuentra el espacio que nos interesa.
De un lado tenemos lugares marcados por la estabilidad, el peso, la fijación, la permanencia. Son todas ellas condiciones, quizá inevitables, de la arquitectura. Por otro lado, en paralelo, existen lugares, más bien diría atmósferas, regidas por la inestabilidad, el movimiento, la movilidad, la expresión fugaz del momento que acompañan a los acontecimientos de la vida que con nuestros edificios celebramos y albergamos. Nuestra pretensión es recoger esta atmósfera, solidificar mediante el proyecto, como una operación alquímica, este material evanescente, este gas, y atraparlo en el espacio sin que en este trámite desaparezcan su volatilidad y su vitalidad. Una estrategia, no una forma.
CONTORNO
La parcela posee una inclinación que determina la implantación del edificio. Nos enterramos, sí, pero menos… La cota inferior, que alberga los usos característicos del edificio, desde el parking de ambulancias, los almacenes y vestuarios hasta la gran Sala de Coordinación y espacios anejos, entierra la zona de vehículos, pero a la vez disfruta de un espacio ajardinado frontal al que abre el oficio y la sala de descanso.
El programa del edificio se propone en tres claras bandas: un muro técnico habitable asume los usos de servicio del edificio a la vez que separa las zonas ocupables de la calle: aseos, vestuarios, control, sala de seguridad, sala fría…, pero también espacio para las instalaciones principales del edificio, desde la maquinaria de climatización o el grupo electrógeno a las placas solares en cubierta. La segunda banda longitudinal recoge las comunicaciones y accesos del edificio, en un espacio a doble altura iluminado por los lucernarios laterales; la tercera banda, protegida y asistida por las anteriores, alberga bajo una cubierta única, plegada y útil, las distintas salas y espacios ocupables del edificio.
Se plantea el acceso peatonal desde la cota superior a partir de una pequeña plaza de acceso, una expansión del acerado en un guiño a la ciudad, a la manera que deben encontrarse los edificios con el espacio público -un yard dirían los Smithson, uno de esos entre estratégicos-. Desde ésta se lanza una rampa-escalera hasta el centro del edificio, donde se ubica el control de acceso. Los vehículos entran desde la rotonda, permitiendo así tanto su rápida salida en cualquier dirección como su acceso cómodo al edificio desde las dos vías principales cercanas. Este bucle de accesos permite que tanto la entrada principal como la rodada o las salidas de emergencia se resuelvan a cada cota de la urbanización, facilitando tanto la accesibilidad del edificio como su seguridad y control de acceso.
El resto de usos, tanto la sala de Crisis como la del Comité asesor y los despachos ocupan el espacio bajo la cubierta continua, permitiendo tanto su adecuada orientación e iluminación como la visión elevada de la Sala de Coordinación. Estas entreplantas disponen además de oficio privado, aseos y salida a la cubierta transitable desde el núcleo principal de comunicaciones. Bajo el pliegue-cubierta-edificio los espacios, fluidos pero sistemáticos, se iluminan con diferentes recursos, adaptados a su destinos final: lucernarios laterales, terrazas profundas, celosías…, configuran en el interior un lugar nuevo, pero parecido al que podría haber existido hace siglos, las luces partidas y vibrantes de los rayos del sol a través de los árboles.
MARGEN
El edificio no es tan sólo la envolvente de un programa ordenado adaptada a un lugar físico. En esta estrategia de solidificación de la vitalidad de todos los lugares y atmósferas del proyecto queremos que la sede de atención de Urgencias y Emergencias de Extremadura-112 sea un referente social-urbano. Construimos el edificio como una topografía, evitando la competencia con el acueducto y el nuevo edificio de las Consejerías, proponiendo más un paisaje que un objeto. En esta arquitectura de silencio la fuerza reside en la acción: frente al mirar, la arquitectura pide ahora fijar la vista, mirada atenta, mirada intensa.
Elevados del suelo, la gran celosía se ilumina Y el edificio enseña su único ojo a la ciudad, el ojo de Boullée, de Duchamp, de Magritte, un renovado Polifemo que con su mirada lanza un mensaje: tranquilos, permanecemos vigilantes…


El proyecto, que se organiza teniendo en cuenta las características físicas del lugar y las necesidades de los futuros usuarios, plantea cuatro “pabellones abiertos”, colocados perpendicularmente a la línea más cercana del muelle pesquero e integrados en su plataforma peatonal.

Los pabellones, instalados en una zona aún por definir, se quieren entender como piezas abiertas, como envolventes de hormigón visto que cobijan en su interior y retranqueados los cuartos de armadores, entendidos estos como “containers”, pabellones como envoltorios neutros en los que caben multiples posiciones de los cuartos con sus propias leyes de combinación y donde la forma exterior busca relaciones de vecindad con otras cajas. Establecidas estas bases es facil organizar la disposición de los cuartos en cada una de las piezas, pues la capacidad combinatoria del dispositivo permite la variación en la agrupación, resultando una estructura entramada donde con unos elementos intencionadamente combinados conseguimos gran variedad y diversidad en las agrupaciones de los cuartos.
Entendemos que como consecuencia de ello las posibilidades de uso y apropiación de los cuartos se diversifican y, en los espacios exteriores que los rodean, tanto bajo los voladizos como en los espacios exteriores, las posibilidades de encuentro y recorridos se multiplican. Así, si en este pequeño lugar de pescadores los espacios entre los pabellones fueran definidos como calles, los variados recorridos perpendiculares y diagonales de menor jerarquía los pensaríamos como plazas, caminos y atajos.
En el arbitrario orden de los cuartos, en sus combinaciones y cambio de escalas en sus recorridos diagonales, en los diferentes ensanchamientos y estrechamientos, en las dilataciones y constracciones, es donde el proyecto encuentra su razón de ser y el mismo se enriquece a la espera de una futura ocupación.


































































La Sevilla del siglo XIX, de la mano del ‘asistente’ Balbino Marrón, abrió su tejido edilicio con el diseño de sus espacios públicos y sus fachadas homogéneas; con ello, también, la casa, la habitación, se exteriorizó e hizo más visible: un contenedor disponible, en su origen para albergar el Proyecto Doméstico decimonónico, atento sobre todo al adecentamiento urbano y a la vida ciudadana.
Así aconteció con la calle Morería, y su número 10, allí donde un siglo después –hacia 1960- se instaló el sindicato del metal, el nuevo movimiento sindical de oposición al vertical conocido como Comisiones Obreras.
Transformado el edificio sucesivamente, y sin demasiada fortuna, a lo largo del siglo XX en aras de una imposible funcionalidad, con la clausura del patio en cada planta, añadidos, apósitos o la compartimentación de sus salas hasta hacerlas irrespirables, se minimiza la valoración y vinculación de los usuarios con el inmueble, produciéndose un desapego y deterioro progresivo del mismo.

La actuación ha pretendido recuperar ese vínculo necesario y, hoy día, reivindicado de forma generalizada por el mundo laboral, entre el modo de habitar los espacios cotidianos asociados al trabajo y la arquitectura que se dispone para ello.
Con tácticas que parten de la limpieza general y puesta en valor de los elementos significativos del edificio o que forman parte ya de la memoria reciente del sindicato, la actuación se centra en habilitar las exigencias del programa simbólico y administrativo de las distintas Fundaciones que vendrán a ocuparlo en un espacio de continuidad atmosférica, apenas diferenciado por unos muebles separadores. La transparencia y el tratamiento incisivo de la luz o la intencionada aparición del color (RAL 1001), como hechos diferenciales para cada uno de los ámbitos disponibles del edificio, serán los argumentos ambientales de estos diversos relatos que dan sentido a la nueva casa.

Así, y recorriendo los distintos niveles que registran el edificio en altura, se significa la planta baja como lugar de presentación –representación- de la memoria del Sindicato a la ciudad, estableciendo un plano de continuidad con ésta y planteando la disponibilidad de la planta, en su práctica totalidad, para exposiciones y encuentros con la ciudadanía.
En las plantas superiores, cosidas en un sentido común por la lámpara (lucernario vertical) que recupera la dimensión y sentido original del patio, se redistribuye –en las crujías perimetrales que conforman el contenedor- el espacio necesario para ser ocupado por el personal asignado a cada Fundación. En los vacíos que quedan, surgen los lugares de posibilidad para otros encuentros esporádicos, formativos, reivindicativos.
Así, hasta llegar a la planta de cubierta, la azotea, recreada como habitación abierta a los techos de la ciudad, aludiendo a una tradición capaz de convocar a la vieja montera de vidrio o a la pérgola de acero, soporte de una sombra necesaria para su acondicionamiento ambiental o de una vegetación siempre presente en estos planos de lo lúdico y contingente.
Nombre del proyecto: Rehabilitación de la Sede de la Fundación de Estudios Sindicales de Comisiones Obreras.
Arquitectos: FACTOR (IA) Arquitectura y Urbanismo S.L.P
Colaboradores: Mª Rocío Vázquez Romero
Dolores López Baena
Daniel Espada
Juan Limón
Antonio Calzado
Promotor/cliente: Comisiones Obreras de Andalucía (CCOOA)
Localización: Calle Morería, 10, Sevilla
Estructuras: CALCONSA
Instalaciones: INSUR, SL
Constructora: SANROCOM, S.L.


El Stadium Casablanca de Zaragoza es un club polideportivo-social fundado en el año 1948, cuenta en la actualidad con 25.000 socios y ocupa una superficie aproximada de diez hectáreas en el límite sur de la ciudad, junto al Canal Imperial de Aragón y el paraje natural de los Pinares de Venecia.
Las instalaciones se pueden agrupar en dos tipos: las dedicadas a la práctica deportiva, y las destinadas a zona social y el bar-restaurante. El proyecto aborda la reforma y ampliación de la zona social y el bar-restaurante, que se organiza alrededor de la plaza central, que constituye un espacio pavimentado, terraza-mirador, hacia el que se orientan los edificios existentes, formalizando un lugar de acceso, encuentro y relación en prolongación de la sede social y abierta al paisaje natural al cual se asoma.

La relación entre el programa que se demanda y las condiciones del lugar, así como la conveniencia de la ejecución de la intervención por fases, que permita mantener siempre en funcionamiento el bar-restaurante, apunta hacia un planteamiento conceptual muy claro, funcional y organizativamente muy estructurado.
La propuesta, por tanto, contempla dos fases de ejecución: una primera fase aborda la construcción de un nuevo edificio mirador Ampliación del Bar-Restaurante, ocupando parte de un vial existente, y solucionando el desnivel llevando el plano horizontal de la plaza hacia el borde de las zonas de pistas. Esta nueva plataforma aporta posibilidades, tanto a nivel de plaza como a nivel inferior, para alojar nuevos usos: oficinas deportivas, sala de prensa, espacios polivalentes… permitiendo por otro lado, resolver y organizar los recorridos y accesos peatonales de las diferentes cotas (plaza y zona de pistas).

Sobre esta plataforma y aprovechando las condiciones de orientación y vistas se eleva el volumen del nuevo restaurante. Se concibe como un espacio abierto al paisaje permitiendo una relación directa con la naturaleza que lo rodea introduciéndola en su interior. La luz controlada por las grandes costillas estructurales de las fachadas onduladas, que se orientan al bosque de pinos, el techo suspendido-plegado de madera y los lucernarios rajados crean una atmósfera que difuminan los límites del espacio interior con el exterior.
Una vez ejecutada esta primera fase que se completa con un nuevo edificio en el patio posterior y que contiene todos los servicios, cocinas en diferentes plantas, núcleos de comunicaciones, instalaciones… resolviendo los accesos de servicio, carga y descarga del nuevo bar-restaurante, se acomete la segunda fase de recuperación y adaptación de los dos edificios existentes para espacios complementarios de las actividades sociales del Club.

La idea de querer dotar al conjunto de una cierta entidad y representatividad con una imagen formal significativa y unitaria nos lleva a hacer una transformación de absorción de lo existente con soluciones arquitectónicas que respondan a los nuevos usos y que den lugar a nuevas situaciones, potenciando la idea de unidad, formalización e integración del espacio ya existente, de la plaza.
La construcción se resuelve con una ajustada elección de materiales: aluminio para las fachadas, en bandejas o en celosía, vidrio y madera para las carpinterías, y hormigón in-situ para el zócalo y plaza.

https://elanilloformacion.wordpress.com/contacto/
Uno de los proyectos paradigmáticos del paisaje, la torre de aguas, se soluciona aquí mediante una ingeniosa reutilización de la imagen y tecnología propia de las torres de alta tensión. La finalidad de la torre es almacenar 51.000 litros de agua a 22 metros de altura para proporcionar la presión hidráulica adecuada para abastecer al pueblo.
Por una parte, se emplean dos contenedores isotermos industriales. Por otra, se emplea el esquema estructural de los tendidos eléctricos, dispuesto en forma de cuatro pórticos paralelos unidos por cruces de San Andrés. La considerable apertura de los puntos de apoyo dota a la torre de particular estabilidad ante esfuerzos horizontales transversales, confiándose la rigidez longitudinal a las uniones diagonales antes mencionadas. Además de la deseable estabilidad, el resultado es un objeto que en su similitud estructural, es globalmente asimilado en el imaginario rural.
La forma prismática del habitáculo destinado a los depósitos, de 3 metros de diámetro y 8 metros de longitud, permite la ubicación de la sala de valvulería y maquinaria en la planta inferior, situada en la cota 19 metros de altura y cerrada con traviesas de madera.
Arquitecto: Ignacio Mendaro Corsini
Dirección de obra: Ignacio Mendaro Corsini y José Ignacio de Isasi Zaragoza
Fechas: 2007 obra – 2010 proyecto
Promotor: Junta de Extremadura
Años 2007-2017 – Volumen 2
Se trata de la continuación del primer volumen editado en
Esta es una Guía dirigida tanto a públicos especializados como no profesionales. Al igual que en los libros de historia natural, muestra algunos diagramas explicativos en un esfuerzo por ayudar a comprender documentos complejos.
Esta guía arquitectónica trata de editar y diseccionar la información para hacerla más accesible. Esta edición incluye la inserción de datos que permiten una comprensión más completa del trabajo, su contexto e incluso el medio extra-arquitectónico en el que se inserta.
Editan: Consejería de Sanidad y Políticas Sociales. Junta de Extremadura y Colegio Oficial de Arquitectos de Extremadura.


Emplazada en el Paseo Echegaray y Caballero dentro del actual parque de San Pablo y anexa tanto a las instalaciones de la jefatura de Montes como en la proximidad de le rio Ebro, la escuela se sitúa en un entorno idóneo para recoger el encuentro de los más pequeños con la enseñanza.
Su situación, dentro del parque de San Pablo, obligaba a respetar las especies arbóreas de porte e integrándolas en su desarrollo a través de patios y jalonando el acceso y patio con la naturaleza existente.
Es muestra todo ello de un profundo respeto por el entorno, como uno de los valores a enseñar a los menores como nuevos miembros de la sociedad.
La escala de los bloques de viviendas del paseo Echegaray y Caballero así como su situación en depresión frente a la cota del paseo, la próxima plaza Europa o la terraza mirador de Ingeniería de Montes, hacen de la cubierta la superficie más visible de la edificación y una de las fachadas importantes de esta. Se vislumbra así la continuidad entre cubierta ajardinada y parque anexo como elementos generadores de calidad ambiental ante la construcción en bloque de un barrio que ofrece su cara a la regenerada ribera del río Ebro.
La posición de la masa arbórea con más porte y la vecina edificación de montes marcan la implantación en el solar, accediéndose mediante una breve aparición al Paseo Echegaray y desarrollando el programa en direccional y ortogonalmente al rio.
Las fachadas que generan los volúmenes responden con claridad a su contenido y posibilidad interior, cerrando el bloque de servicios así como la zona de dormitorios y abriéndose en toda su extensión el área de aulas al parque.
Es esta última fachada la más significativa del conjunto pues trata de condensar en ella la esencia de la implantación de un programa cultural infantil en una zona verde, combinando sutiles transparencias con carpinterías de formalización arbórea
Interiormente la cota 120 aplicada a las alturas define en todas las estancias el límite entre el espacio adaptado al niño y el del adulto. Este mecanismo de la existencia de una línea de “nivel” permanente a 1,20 m será determinante en la vida del edificio fijando la posición “no al alcance de los niños”.
Finalmente, pero no por ello menos importante, en toda la redacción de este proyecto se ha querido jugar con un romántico recuerdo de la infancia de los arquitectos redactores del proyecto. El cuento de Pinocho y su pasaje en el interior de la ballena, han sido el leiv motive de la composición volumétrica.
Nombre del proyecto: Escuela en el parque
Arquitectos: Santiago Carroquino, Ignacio Grávalos, Patrizia di Monte, arquitectos
Arquitecto técnico: Víctor Martos, Ignacio Uriol, Cristina Navarro
Promotor/cliente: Ayuntamiento de Zaragoza, Suelo y Vivienda de Aragón
Localización: Paseo Echegaray y Caballero dentro del actual parque de San Pablo
Instalaciones: Raúl de la Mata
Constructora: Construcciones Enrique De Luis (CELSA)


Se nos propone el proyecto de una pequeña discoteca en un local que hasta la fecha había estado funcionando como bar de copas sin mucho éxito. Éste, si bien no tenía ningún valor en cuanto a su diseño, si que poseía una característica significativa para el planteamiento de partida de nuestro proyecto: el local se encontraba totalmente insonorizado, lo que suponía un ahorro fundamental para nuestro ajustado presupuesto al mismo tiempo que nos imponía una condición de partida, debíamos respetar al máximo dicho local como contenedor.
El proyecto se plantea como un único gesto potente que caracteriza el espacio, una envolvente inteligente de luz y sonido. Esta, en su formalización, matiza diferentes zonas dentro de un único espacio. Un espacio de caricias en forma de colores y música, por las que el usuario se siente envuelto, al ritmo que marca el dj cual Virgilio en la noche. El resultado es un espacio camaleónico. Un lugar formado por distintas concentraciones de gotas de color suspendidas en el aire, una niebla de color y música, una nube de luz.
Arquitectos: Miguel Ángel González, Juan Manuel González, 2G arquitectos
Emplazamiento: C/ Cometa 10
Aparejador: Juan Manuel González
Instalaciones:
Sonido:
Amplificacion y procesado: Ecler
Cajas: Ecler, Pioneer, Sennheiser
Cabina: Toshiba.
Iluminación:
Cabzas móviles: Stage-Line
Laser, Leds y controladores: Dune
Reetidores: Acson
Control Iluminación: Daslight virtual controller
Exterior: Gobos.
Architecture Now! – Eat, Shop, Drink. Editorial Taschen.

Las relaciones de la medicina legal con la arquitectura no han sido, en general, muy naturales, hecho que se enmarca dentro de la concepción occidental de huir o esquivar todas aquellas cuestiones relacionadas con el sufrimiento de las personas. Nuestra disciplina, desafortunadamente, no cuenta con fórmulas mágicas para evitarlo, y nuestro reto como arquitectos es contribuir, al menos, a aliviarlo desde la ideación primaria del proyecto. Arquitecturas luminosas, amables, dialogantes, fáciles de usar, cercanas al usuario, del mismo modo que las instituciones que albergan, ayudan al personal funcionario a realizar su imprescindible labor y al mismo tiempo facilitan a los usuarios todo el apoyo técnico que sus instalaciones permiten para hacer más llevaderas las siempre poco agradables situaciones por las que deben acudir a estos centros. Antes de iniciar el proyecto estaban en nuestra mente algunas imágenes de bosques nórdicos asociadas a proyectos de Aalto, Lewerentz y Asplund. Lugares para dejar volar la vista, para la reflexión y la esperanza. Los primeros croquis del proyecto trataban de encontrar algo de esto, hacia la lejanía de La Alhambra o de los luminosos atardeceres sobre Sierra Nevada. Enfrentados a una parcela de reducidas dimensiones en la que debía encajarse un extenso programa, se optó por un edificio más compacto, pero sin perder por ello esa idea de elemento liviano y transparente al aire, que pudiera recordar a tantos pabellones destinados a secaderos de tabaco en la Vega de Granada. A través de este entramado de hormigón, algo de esta atmósfera legendaria que rodea Granada se filtrará, y su luminosidad interior rescatará al edificio de la imagen críptica asociada a programas de este tipo.
El solar propuesto para el nuevo Instituto de Medicina Legal de Granada se sitúa en un área en proceso de fuerte transformación, caracterizado por el uso hospitalario del Campus de la Salud, y visible desde la vía de circunvalación y conexión con la costa. La ausencia de referencias urbanas y el destino del edificio, de programa complejo e introvertido, justifican una propuesta conformada por un bloque de clara y rotunda geometría, aparentemente opaco al exterior y abierto únicamente en la fachada principal por medio de un gran pórtico que concentra todos los accesos al edificio. El edificio se configura como una gran arca protegida hacia el exterior mediante unas costillas verticales de hormigón a modo de brise-soleil que proporcionan al edificio ese aspecto ciego y hermético, desde el exterior, al tiempo que luminoso y transparente, desde el interior. Este carácter cerrado y masivo que el edificio ofrecerá al transeúnte diurno, se tornará abierto y luminoso durante la noche, a modo de antorcha.
Eng:
The relationship between legal medicine and architecture hasn't been, in general, very natural, as a consequence of the western culture avoiding matters that involve suffering. Architecture, sadly, doesn't have magical formulas to avoid this, and our challenge is to contribute, at least, to relieve it. Bright, kind and dialoguing architecture, closer to the citizens, help the staff in performing their essential work, at the same time giving the users the technical support they need so their stay in these kind of centers are more bearable.
Before we started this project, in our minds we had images of nordic forests, associated to projects from Aalto, Lewerentz and Asplund. Places to let the view fly, for reflection and hope. The first sketches of the project tried to find some of this, towards the remoteness of the Alhambra or the bright sunsets over Sierra Nevada. When facing a plot of reduced dimensions in which we needed to accomodate an extensive program, we decided on a compact building, light and transparent, that evoked the snuff dryers of Granada's Vega. Through a network of concrete, part of this legendary Granada atmosphere will leak into the building, and it's interior brightness will rescue the cryptic image associated to the character of these programs.
The proposed solar for the new Legal Medicine Institute is situated in an area in process of transformation, visible from the bypass and connections to the coast.
The absence of urban references and destiny of the building, of complex and introverted program, justify the proposal of a clear block, apparently opaque to the exterior, with the facade's only opening through a great porch that focuses every entrance to the building.
The building is set as a great arch protected to the exterior through vertical concrete ribs that gives the building its blind and hermetic aspect, from the exterior, at the same time bright and transparent from the interior.
The closed and massive character the building will offer to the passer during the day will become open and bright like a torch, during the night.
The building is located 1,30 m over the outer slope, to allow the dependencies located in the basement to have natural light and ventilation.
The interior natural brightness is even bigger in the heart of the building thanks to the interior emptiness that opens to the sky through a transparent cover.
Light filters through an overhead structure that reconstructs a fictional city, a perfect downtown, recovered from the noise diagram from the bottom of the universe commissioned by the SETI, whose mission evokes the origin, nature and existence of life in the universe.
Nombre del proyecto: Instituto de Medicina Legal de Granada
Arquitectos: Jesús Bozzo, Rosa Palacios, Andrés López
Colaboradores: Marcos Plazuelo López
Promotor/cliente: Junta de Andalucía, Consejería de Justicia y Administración Pública
Localización: Campus de la Salud, Granada
Estructuras: Francisco Duarte Jiménez
Instalaciones: Tomás Ruiz de Terry. Insur JG S.L.
Constructora: Constructora Hispánica S.A.
Superficie: 3405m2
Presupuesto: 2.488.176 Euros


Buscábamos una nueva sede en la que desarrollar nuestro trabajo pensando en un espacio amplio y luminoso en el que hasta las entregas mas largas tuvieran algo de agradable.
La huida de las zonas comerciales fue la clave para encontrar un enclave de acceso inmediato pero en una calle tranquila, a la espalda de un gran edificio pero mirando al noreste.
Al entrar en el local por primera vez, aún en bruto, y vislumbrar en la oscuridad los 5,50 de altura libre y la dimensión de los huecos (2,60 x 4,40) lo vimos claro: sólo teníamos que dejar entrar la luz.
Así ordenamos el espacio a partir de la sala de trabajo a doble altura, dividiendo el fondo del local en dos plantas: arriba la parte más representativa para los socios y la sala de reuniones y abajo las zonas de producción, almacenaje, aseo y office.
Además, se convirtió en un ejercicio de honestidad, al emplear los mismos materiales que recomendamos a nuestros clientes, convencidos de que la calidad arquitectónica no está reñida con un costo razonable. Combinamos fundamentalmente, vidrio, acero y madera, apoyados por revestimientos cerámicos en las zonas húmedas y piedras (naturales y artificiales) en los suelos. Las zonas accesorias, se encierran en cajas forradas por metacrilato naranja.
Obtuvimos un espacio de trabajo luminoso, versátil y confortable.





Una parcela con una superficie de 750 m², de forma irregular, en Retamar, una zona residencial de baja densidad, alejada de la capital. Unas ordenanzas que permiten una planta de altura y una edificabilidad máxima sobre rasante de 150 m2 y unos propietarios que plantean unas necesidades que duplican la superficie máxima permitida. Se excava un gran patio de una planta de altura, sobre el que apoya un volumen rotundo y sencillo, de las dimensiones máximas permitidas por las ordenanzas, potenciando la idea de caja apoyada en los extremos. En el nivel sobre rasante se organiza el acceso a la vivienda y los dormitorios. En el nivel bajo rasante un gran espacio continuo, volcado al patio excavado, en el que se vive. Un espacio en doble altura relaciona los dos niveles, generando un vacío que articula la vivienda.
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Nota importante ((La posición geográfica de todas las propiedades privadas aparecidas en esta web, son referenciadas al centro del municipio donde se han construido y nunca en la posición real que ocupan. Solamente los edificios públicos son georeferenciados en su prosición real))

La idea es la de realizar un complejo según la tradición Árabe-Andaluza, favoreciendo la vida en el interior del edificio a través de las visibilidad de elementos como el patio y el pórtico.
Fundamental es la distribución de los usos, los espacios de las aulas están el las zonas verdes mientras que los servicios se vuelcan hacia el exterior. Las tres partes forman un edificio en U diseñando un patio central, el espacio de juego de infantil.
Hemos intentado dar una imagen de la individualidad de la arquitectura, par que transmita su carácter institucional; el objetivo era ofrecer un lugar cómodo, feliz y claro, por tanto no sólo contribuyendo a facilitar la enseñanza, sino al mismo tiempo, desarrollar en los estudiantes la capacidad de convivencia y buena relación con el entorno escolar.

Hay una parte de la gestión institucional de la ciudad que concibe la arquitectura como un mero soporte instrumental, con el que resolver la articulación de lo financiero, lo funcional y lo espacial. Actúa guiada por un criterio de eficacia que necesita de caminos expeditos, procesos protocolizados y colaboracionismo tecnológico. Está urgida por los plazos medios de una legislatura o por los cortos de la rentabilidad de la inversión, anteponen un uso depredador del territorio o la ciudad a cualquier exigencia de habitabilidad o calidad espacial. Sería ingenuo por parte de la arquitectura no aceptar estos factores como determinantes de su trabajo y, al mismo tiempo, destructivo para -ella no impulsar estrategias proyectuales que le permitan encajar ahí sus intereses.
Cuando encargaron a Peter Eisenman el diseño del tan celebrado Centro Aronof, éste comenzó por imaginar como debería ser la formación de los futuros estudiantes que un día frecuentarían el edificio. La iniciativa quería poner en evidencia, partiendo del cuestionamiento de la propia actividad que iba a ser alojada, alguna de las cosas que a menudo se dan por entendidas cuando un cliente encarga un determinado edificio. El resultado de ese particular tour de force ha sido objeto de un detenido y sesudo examen por parte de un grupo de intelectuales americanos, que han coincidido en la gran aportación que la iniciativa ha tenido para otra definición de la arquitectura en nuestra sociedad contemporánea.
En realidad, lo que parecería ser algo exótico en las circunstancias actuales, alienta en cada ocasión el encargo arquitectónico -sea éste directo o resultado de un sistema de selección- y refleja el vacío de una ausencia: se han perdido las bases de acuerdo por las que se regía el encuentro entre sociedad y arquitectura; tanto como para que gente como Rem Koolhaas (OMA) haya postulado a esta sociedad como una sociedad que no necesita arquitectura.
Frente a diagnósticos tan contundentes florecen una miríada de actitudes, proyectos y realizaciones que encaran el temporal con los aparejos que tienen a mano. Es el caso de este pequeño Centro de Formación en las proximidades de Sevilla que añade a la correcta resolución de los requerimientos del encargo por el que surgió una buena dosis de calidad en los espacios y en la concepción formal del edificio.
Construido para realizar cursos y prácticas relacionadas con la actividad de hotelería, como ampliación del programa docente del existente restaurante-escuela Cortijo Torrepavas, los autores consiguen, distanciándose espacial y formalmente de éste y con una sencilla lógica compositiva, una presencia significativa en el medio donde se instala, ya urbano pero aún marcado por lo rural. Un papel que, en el conjunto de la intervención, es asumido por el pequeño hotel de prácticas: un volumen que se desgaja del edificio en planta alta -con cinco habitaciones cuidadosamente diseñadas que disponen el baño revestido con madera dando a la fachada- y construye el umbral de entrada al tiempo que segrega las dos áreas urbanizadas y arboladas.
Ya en su interior, y segregando con un módulo de recepción el pequeño hall de subida a las habitaciones de la zona docente, el edificio se articula en torno a un tan austero como bello patio interior acristalado que distribuye el conjunto de las aulas teórico-prácticas y demás instalaciones en sus dos plantas. Un valioso dispositivo de articulación espacial y visual, referencia para el desarrollo de la actividad de alumnos y profesores, donde se producen y encuentran las múltiples relaciones entre los diversos espacios y el exterior.
Si el aprendizaje, como la propia vida, tiene que ver con los lugares donde éste se desarrolla, de ello deben saber los autores de este centro al posibilitar que ambiente y entorno físico formen parte del proceso educativo.
Pues bien, si como para nuestra querida Institución Libre de Enseñanza de Giner de los Ríos, tan importante para la formación es la personalidad del maestro como el ambiente de la escuela, habremos de decir, parafraseando el discurso inaugural de 1880, que en lo que toca a su arquitectura «obra es ésta, señores, de clara concepción, labor profunda, ánimo sereno, devoción austera y paciencia inquebrantable».







Las ideas básicas que generan el proyecto son:
– Vivienda unifamiliar que se desarrolla en tres niveles sobre una parcela rectangular de 800 metros cuadrados.
– Volúmenes prismáticos puros cerrados al vial de acceso (norte) y abiertos al campo de golf (sur).
– Fachada y cerramientos ejecutados en hormigón visto autocompactante, con encofrado de paneles fenólicos.
– Huecos con doble piel, interior con carpintería de aluminio lacada en color gris y exterior contraventana de lamas de sección cuadrada de madera de iroko.
– Interiores con suelo de madera de roble al aceite y resto de revestimientos tipo pladur en paredes y techos.
Nota importante ((La posición geográfica de todas las propiedades privadas aparecidas en esta web, son referenciadas al centro del municipio donde se han construido y nunca en la posición real que ocupan. Solamente los edificios públicos son georeferenciados en su prosición real))
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REHABILITACIÓN Y AMPLIACIÓN DEL ANTIGUO MERCADO DE PESCADOS PARA CENTRO DE INVESTIGACIÓN Y CULTURAL EN EL ENTORNO DEL AVE DE ZARAGOZA (Obra en proceso)
La Antigua Lonja de Pescados, edificio funcionalista de 1950, se transforma en un espacio para uso cívico, cultural y de investigación en el nuevo centro urbano de la Milla Digital de Zaragoza.
La actuación, por un lado, recupera la estructura original circular y su espectacular espacio central del antiguo edificio, así como su configuración urbana preexistente liberando los muelles de carga y descarga al exterior.
Y por otro lado, propone una nueva torre que resuelve la ampliación de los espacios demandados, dotando al conjunto arquitectónico de una unidad formal, material y compositiva.
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El origen del proyecto parte del análisis de la relación entre el espacio público y el espacio privado en una ordenación prevista por la normativa como manzana cerrada, definida por una edificación existente en el lado sur y el nuevo edificio, con planta en forma de U. La definición del espacio público interior, capaz de generar relaciones con el entorno edificado existente y de dotar de espacios atractivos de transición, mejora las condiciones de las viviendas, limitadas dado su carácter social, aportando un espacio exterior de acceso y relación.
El edificio está situado en el límite Sur de Tauste, población situada a 50 km. al noroeste de Zaragoza. El proyecto evita el diálogo directo en términos formales con el entorno descontextualizado más próximo – el solar limita al norte con una zona verde, al sur con edificios de vivienda colectiva, al este con una zona industrial, y al oeste con la vía de acceso desde Zaragoza y el polideportivo municipal – siendo el espacio público interior el encargado de establecer relaciones y continuidades con los espacios adyacentes para la adecuada implantación de la actuación en su entorno.
Con el objetivo de abordar el carácter urbano del interior de la manzana se plantean dos restricciones en la volumetría del edificio: la primera, encajar el aparcamiento en semisótano en la anchura de la doble crujía de las plantas alzadas de viviendas, renunciando a la ocupación máxima permitida para no reducir las dimensiones del espacio público; la segunda, liberar un porche de generosas dimensiones en el lado norte, bajo el edificio, que relaciona el espacio interior con la zona verde existente. Esta apertura, junto a las situadas en los lados oeste y sur del solar, el arbolado y el mobiliario urbano, contribuyen a entender el interior de la manzana como un espacio público.
El proyecto también debía responder a la accidentada topografía del solar, con importantes desniveles entre el comienzo y el final del bloque, y a las limitaciones programáticas y económicas, habituales en este tipo de promociones. Los condicionantes del proyecto – la economía, presente en la elección de los materiales, y la adaptación a la topografía- se transforman en los argumentos formales del edificio mediante un lenguaje abstracto de bandas horizontales escalonadas, de color blanco y negro. Esta composición, que agrupa y ordena los diferentes huecos de las viviendas, aporta un cierto dinamismo horizontal a la rotundidad volumétrica de la manzana. El encuentro del edificio con el suelo se resuelve mediante un aplacado de piedra caliza en color blanco.
En términos tipológicos, se trata de una promoción de vivienda pública de Suelo y Vivienda de Aragón, con un programa de 44 viviendas de protección oficial, de 3 y 4 dormitorios, aparcamientos y trasteros, en un bloque con planta en forma de U, de cuatro plantas alzadas que albergan las viviendas y una planta semisótano de aparcamiento. Los cuatro núcleos de comunicación dan acceso a tres viviendas por planta con doble orientación. Una de ellas es pasante, con doble circulación en torno al núcleo de servicios, a través del vestíbulo y de la cocina, comunicada directamente con el estar, ambos orientados hacia el espacio interior. En las dos viviendas restantes, el salón, en esquina cuenta con doble orientación, mientras que los dormitorios y la cocina se sitúan a cada lado respectivamente y el núcleo de servicios en el interior.
La especial atención prestada desde el origen del proyecto al tratamiento del interior de la manzana como un espacio exterior cualificado tuvo un feliz corolario administrativo: al término de las obras, el espacio central fue objeto de segregación del resto de la parcela para pasar a ser de titularidad municipal, incorporándose a la red de calles, plazas y espacios públicos de Tauste.
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Nombre del proyecto: Edificio de 44 Viviendas VPA en Tauste (Zaragoza)
Arquitectos: Magén, arquitectos
Promotor/cliente: Suelo y Vivienda de Aragón
Localización: Calle Canal de Tauste (Zaragoza).
Construcción: 2009
Constructora: UTE Afer Ecsa Aragon SA – Fonorte ECSA
Superficie: 437,74 m2
Presupuesto: 47.767,75 €

El emplazamiento del edificio tiene un valor especial basado en la relación entre la ciudad construida y las riberas urbanas del río Ebro, recuperadas con motivo de la Expo 2008, configurando un parque lineal que acompaña el paso del río por Zaragoza. Situado en el centro de la ciudad, junto al Puente de la Almozara, el solar presentaba un acusado desnivel topográfico, de unos cinco metros, entre el paseo y la plaza, en el nivel superior, y el parque de riberas del río Ebro. El proyecto se basa en dos ideas fundamentales: la primera nace de la respuesta a esta especial significación urbana y paisajística del lugar, mediante una configuración y definición formal del edificio que propone una intensa relación con el paisaje; la segunda trata de expresar la relación intrínseca entre el compromiso medioambiental del proyecto y su materialidad y el programa del edificio, que alberga la Sección de Montes y Áreas Naturales del Servicio de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Zaragoza.
La relación con los espacios urbanos colindantes y las características topográficas del solar se convierten en condiciones activas de la implantación del edificio, haciendo coincidir los niveles de las diferentes plantas y accesos con los ya existentes. Estas relaciones se aprecian con claridad en la sección del proyecto, que también pone de manifiesto la prolongación del espacio público del acceso, a través de la cubierta, y la configuración del edificio como plataforma-mirador hacia el río Ebro. El contraste entre el basamento macizo de la plataforma, en continuidad con los muros de la subestación eléctrica preexistente, y la ligereza del pabellón de vidrio y madera apoyado sobre este nivel, constituye una de las características formales del proyecto, que responde también a la organización funcional de los diferentes usos.
Dado el desnivel de la parcela, el acceso principal al edificio se encuentra situado en el nivel superior definido por el paseo y la plaza sobre la subestación eléctrica. En esta planta, de uso público, se ubican los espacios administrativos y el aula medioambiental. El vestíbulo principal une y separa ambos espacios, permitiendo su uso independiente. La configuración en vuelo del aula, tanto en el plano del suelo como en el techo, permite incorporar al carácter de este espacio una visión panorámica continua de 180º, con una cierta sensación flotante sobre el parque. La entreplanta situada sobre el vestíbulo alberga despachos de apoyo al uso del aula para reuniones y conferencias. Bajo el nivel de acceso, en el zócalo, se localizan las dependencias de acceso restringido de la Unidad de Montes y Áreas Naturales: garaje, vestuarios, cuartos de guardas, almacenes e instalaciones. Esta planta inferior cuenta con acceso peatonal y rodado desde el Parque de Riberas.
Dentro de la concepción paisajística del edificio, la cubierta resulta ser un elemento fundamental y la imagen principal del edificio desde los edificios de viviendas del frente urbano hacia el parque. Como prolongación del espacio público exterior y con acceso desde el vestíbulo, la cubierta se configura como un mirador en diferentes niveles, relacionados a través de planos inclinados de suave pendiente y un graderío aterrazado, previsto como anfiteatro al aire libre para posibles usos lúdicos. Por otra parte, la demanda programática de un cierto carácter pedagógico en el compromiso medioambiental del proyecto, presente en la elección de materiales y soluciones constructivas y energéticas, tiene una manifestación visible en la cubierta, mediante cubiertas ecológicas y ajardinadas, placas solares y placas fotovoltaicas, de las que se obtiene la electricidad para la iluminación nocturna, mediante luminarias empotradas continuas en el perímetro del aula y de las oficinas, que convierte al edificio por las noches en faro iluminado en el paisaje del parque.
La propuesta nace de una necesidad pública y de construir un paisaje urbano, para después, desde la construcción y la expresividad de los materiales, atender a aquellos aspectos más sensitivos y sensoriales de la condición material y física del edificio. El contraste entre el panel de hormigón abujardado y tintado negro, en diferentes texturas (estriado, en celosía y liso) del basamento, y el nivel superior, con paños continuos de vidrio sin carpintería y tablas de madera en fachadas y celosías, define la configuración formal del edificio. El proyecto busca dotar del máximo valor de uso y expresividad a la madera de ipe, presente desde el origen del proyecto, y utilizada en el edificio, en tablas de 15 cm. de anchura, que conforman fachadas, celosías y dinteles, pavimentos, paredes y techos, tanto exteriores como interiores, donde, mientras el revestimiento de las zonas públicas es de madera de ipe, son tableros OSB y carpinterías de acero en color negro, de suelo a techo, los que definen el acabado interior de la Unidad de Montes y Áreas Naturales.
Nombre del proyecto: Nueva sede del servicio de Medio Ambiente de Zaragoza
Arquitectos: Magén arquitectos
Promotor/cliente: Ayuntamiento de Zaragoza
Localización: Entre la ciudad construida y las riberas urbanas del río Ebro, Zaragoza
Construcción: 2011
Constructora: Ferrovial Agroman S.A
Superficie: 1.948,17m2
Presupuesto: 2.934.222,68 €

EL LUGAR…LAS PREMISAS
… emblemático, mágico, en plena Bahia de Algeciras, con el segundo puerto de contenedores más importante de Europa al oeste, Gibraltar al este, uno de los polos industriales mas importantes de Andalucia entre éstos y las primeras estribaciones del Parque Natural de los Alcornocales al norte
… encrucijada de caminos, donde se unen la N-340 , via de comunicación que recorre casi todo el litoral andaluz y , la esperada y tan ansiada A-381, salida natural y necesaria de las mercancias del puerto de Algeciras hacia el interior peninsular
… ubicado en una zona donde gracias a su climatologia, horas de sol, fuertes vientos,… permitiria integrar en la propuesta arquitectonica fuentes de energias renovables y sostenibles
… situado sobre una supermanzana de 75887 m² del Plan Parcial Sector Fresno Sur, donde solo se ocupan aproximadamente 20000 m², con el condicionante añadido de una ejecución faseada
EL PROYECTO
Sobre poco más de un cuarto de parcela, cualquier tipo de direccionalidad en la intervención podría suponer una hipoteca para el futuro desarrollo urbano de la misma.
Proponemos por tanto un sistema adireccional inspirado en los grandes depósitos de almacenaje de líquidos y combustibles del polo industrial.
Un sistema que pueda colonizar mediante autoreproducción o clonación la totalidad de la parcela, y que al mismo tiempo responda a las expectativas e intenciones del promotor.
Así surgen seis grandes depósitos o contenedores cilíndricos de 5000 m² construidos cada uno y distintas alturas que albergan el programa exigido y que permiten una sencilla ejecución por fases.
Construyéndose en primer lugar dos de ellos, de 3 y 7 alturas formalizados mediante una fachada abstracta que no evidencia su numero de plantas, unidas entre si por un vestíbulo común que alberga las estancias y espacios auxiliares necesarios.
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El proyecto deriva de un concurso abierto (en su modalidad de concurso de ideas restringido), al que estudio republica_dm es invitado por parte del organismo convocante, el “ente público de infraestructuras y servicios educativos” de la consejería de educación de la junta de andalucía.
El edificio proyectado responde al programa de “centro de infantil y primaria_c2” solicitado, adaptándose tanto a las condiciones geomorfológicas del solar (con importantes desniveles) como a las urbanísticas.
Se propone mediante la configuración de tres “piezas básicas” dar respuesta al programa establecido, ajustándose a una construcción por fases.
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El proyecto surge de la necesidad de entender el edificio objeto del encargo como la pieza de remate y/o cabecera de la edificación lineal que le PERI-AM-201 propone como operación que se asoma a Kansas City, en un lugar de la ciudad de marcado carácter urbano y emblemático: la avenida constituye uno de los ejes viarios estructurales de la escala urbana y el ámbito de la intervención es un antiguo solar de amplio calado en la historia moderna de la ciudad, a saber: “el antiguo solar de la coca-cola”.
El proyecto responde a dos primeras intenciones que cualifiquen su identidad objetual.
Por un lado, su estratégica situación, en la ciudad lo caracteriza como OBJETO de entrada a Sevilla. Un edificio singular y moderno es una imagen de ciudad contemporánea. Ejemplos como éste se han sucedido en Sevilla a lo largo de su historia. Los ejes principales se han configurado apoyándose en la singularidad de las edificaciones que los configuraban consiguiendo así, establecer hitos que aún hoy desempeñan su papel de referencia visuales y espaciales de la ciudad.
Por otro lado, aprovechando esta inmejorable situación, es una pena no dotar a la fachada de una función más allá de la meramente arquitectónica, eventos culturales, información al visitante que llega a Sevilla e incluso soporte de publicidad, son algunas de las posibilidades del edificio propuesto.
Se interpretan las ordenanzas vigentes, en términos de volumen capaz permitiendo así una propuesta en claves de arquitectura urbana y no objetiva y aislada. Parece evidente, o al menos racional, que el bloque ahora en construcción se termine y/o inicie con una formalización singular, que nosotros, entendemos y así ha sido, la premisa con la que se lee el proyecto.
El resto, que no es poco, programa de usos y edificabilidades, se ajusto a lo demandado por la promotora y a una acritud proyectual que reconociendo situaciones locales análogas, apuesta decididamente por la contemporaneidad, la flexibilidad y adaptabilidad de un posible mezcla de usos en una propuesta arquitectónica actual.
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El Centro de Interpretación Cádiz Prehistórico pretende ser un referente de la prehistoria gaditana. El nuevo edificio recoge una exposición ilustrativa de diversos elementos característicos de esta época histórica, siendo además el punto de partida de diversas rutas arqueológicas.
El edificio se encuentra en el municipio Benalup-Casas Viejas de Cádiz, próximo a la costa y dentro del área del Parque de los Alcornocales. Su seña de identidad viene dada por un entorno natural protagonizado por el intenso color verde de los pinos. La topografía variada en la que se asienta permite obtener apreciaciones diversas de lo próximo y de lo lejano, dotando al paisaje urbano de un horizonte vegetal.
La implantación del edificio tiene que hacer frente a una situación de medianeras que varían en altura y a un entorno edificado de escasa entidad. El edificio aborda esta circunstancia tomando el paisaje como referencia, adoptando una presencia rotunda hacia el exterior, y resolviendo un interior donde surge la sorpresa.
Exteriormente, el edificio oculta todas las medianeras y mantiene la alineación de la calle con un pequeño retranqueo en planta baja, singularizando el acceso. Desaparece cualquier elemento decorativo en la composición y sólo surge un hueco con vidrio oscuro. Este hueco servirá para reflejar el paisaje desde el exterior y para capturarlo desde el interior, acentuando la vocación integradora de la propuesta con el entorno natural. El volumen resultante, blanco, continúa la línea de las construcciones tradicionales del lugar. Sólo el zócalo, de chapa ondulada en color negro, determinará su carácter de equipamiento público y contemporáneo.
Dentro del edificio, la luz está presente a través del patio y de un lucernario en cubierta que introduce la luz cenital en el vestíbulo de entrada. La incómoda geometría del solar se regulariza a través de elementos vacíos como el patio o el vestíbulo adaptando, de este modo, el resto de espacios a una geometría ortogonal.
Los recorridos se desencadenan desde una rampa descendente que nos conduce desde el exterior hasta un zaguán: un diafragma que nos invita a acceder al vestíbulo de entrada, constituido con una doble altura iluminada naturalmente.
El recorrido del edificio se inicia desde el exterior, descendiendo por una rampa que alcanza un zaguán oscuro de escasa altura, a través del cual, se descubre, a continuación, un amplio vestíbulo de entrada de dos alturas iluminado naturalmente.
El recorrido interior comienza en planta baja y desciende al sótano a través de una escalera abierta e iluminada desde el patio interior. En planta sótano se sitúan, por un lado, los talleres y el patio como espacio de trabajo al aire libre, y por otro, el inicio del programa expositivo que se recorre linealmente. A las plantas superiores se asciende por una segunda escalera interior, que alcanza la planta baja en primer término y posteriormente la planta primera, concluyendo el recorrido expositivo en un balcón que muestra el vestíbulo de entrada de planta baja. En este punto vuelve a aparecer la iluminación natural para conducir al visitante en la finalización del recorrido.
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La casa se construye sobre una parcela irregular y alargada, que se encuentra unos 4 metros bajo la cota de la calle y linda en dos de sus lados con terrenos de cultivo. Concebida como un volumen lineal orientado este-oeste, se desarrolla en dos plantas, la superior se sitúa a nivel de calle, la inferior a nivel de jardín.
La casa-casa ocupa la planta superior, dispone de dos cubiertas horizontales a diferente altura, la más alta aloja el programa de día, la de menor altura los dormitorios y aseos; en la planta inferior se disponen el office para el jardín, la zona de invitados, la habitación para juegos, el lavadero y el estudio de arquitectura.

La edificación se muestra cerrada hacia el norte y hacia el oeste, donde se encuentran la calle y las casas vecinas, en cambio, se abre hacia el sur y hacia el este, donde la terraza exterior, en voladizo sobre el jardín, expresa el deseo de capturar las privilegiadas vistas hacia el Valle del Guadalquivir. El jardín se diseña en continuidad con el campo colindante, incluso se aprovechan los vallados existentes.
Tecnológicamente se ha optado por soluciones constructivas y acabados económicos. Por ejemplo, los cerramientos exteriores y las particiones interiores son de fábrica de ladrillo, los paramentos interiores se enlucen con yeso y las fachadas se revisten con mortero monocapa y los suelos, excepto en el estar y en la terraza, que son de madera de cumarú, son de hormigón pulido. Los huecos de fachada de la planta superior disponen de celosías correderas de chapa metálica perforada que permiten controlar la temperatura y la ventilación de las estancias durante todo el año y responden además a los problemas de oscurecimiento y seguridad.

El edificio se sitúa en la manzana R1 de la UA 29.01.1A de Burgos, promovida por el Consorcio para la Gestión de la Variante Ferroviaria. El programa de necesidades incluía locales comerciales, garaje y trasteros, y viviendas de entre 1 y 4 dormitorios (4 dormitorios: 5%-10%, 3 dormitorios: 50%, 2 dormitorios: 40%, 1 dormitorio: 5%-10%.) Desde el planteamiento del concurso se da especial importancia a los criterios de sostenibilidad y eficiencia energética.
La propuesta desarrollada parte del análisis de la situación de las dos orientaciones de las fachadas principales como de una cierta equivalencia: noroeste y patio de manzana/ sureste y calle. Se ha buscado minimizar el número de núcleos de circulación como una manera de reducir los costes de construcción y favorecer la idea de edificio colectivo. Las treinta viviendas de entre uno y cuatro dormitorios se desarrollan en las seis plantas permitidas con una cierta aleatoriedad para permitir un acceso variable y un tratamiento volumétrico de las fachadas. El volumen del edificio responde a la disposición apilada del programa residencial. El corredor de acceso a las viviendas que atraviesa el bloque longitudinalmente desde la caja de escaleras hasta la fachada opuesta, produce un desplazamiento diferenciado de las cajas hacia el exterior en los cuatro niveles intermedios. En la planta baja se sitúan los locales con fachada a la calle y las viviendas adaptadas abiertas al patio de manzana. La planta ático se retrasa con respecto al plano de fachada y permite la aparición de una terraza común.
Las viviendas se componen por agregación: los elementos del programa son iguales y los distintos tipos se producen por combinación de los módulos de cocina-comedor-estar, dormitorio principal y dormitorios secundarios asociados al espacio de almacenamiento.


Se propone una construcción sencilla y rápida a partir de elementos de un cierto grado de prefabricación: estructura, tabiquería, revestimiento exterior. Se han primado los criterios de sostenibilidad, desde la organización del programa hasta la previsión de tecnologías y materiales concretos.
Se proyecta el edificio con estructura de hormigón armado y cerramientos en fachada ventilada de fábrica de ladrillo y panel de cemento y fibra de madera. Las cubiertas son planas invertidas, transitable unas y vegetal la superior.
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Viñedos del Contino, es una bodega fundada en 1973 como el primer “chateau” de la Rioja. Una antigua casa solariega preside 62 hectáreas de viñedo, situado en un meandro del rio Ebro en Laserna, tierras de Laguardia, en La Rioja Alavesa.
Planteada como una bodega exclusiva, elabora unos vinos en los que se aúna tradición e innovación. Los vinos se guardan en “calados” del siglo XVI en las mejores condiciones de humedad y temperatura. Una moderna nave de vinificación con depósitos de fermentación de capacidad reducida recoge la producción de cada parcela de la finca de manera individualizada. El resultado es un vino exquisito donde se percibe el cuidado y el respeto con el que ha sido elaborado.
Tradición e innovación, gran respeto por la historia y una ejecución muy cuidada componen la base de nuestra actuación. La nueva Sala de Catas y Recepción de Visitas debía transmitir los valores de la bodega.
Situación.
La nueva Sala de Catas se sitúa en una de las naves originales de la casa solariega del S. XVI. Una antigua nave de aperos de labranza y una fragua usada para la rectificación de herramientas servirán de base para la actuación. Rodeada de los viñedos, la nueva Sala de Catas tiene una relación privilegiada con el entorno. Por un lado las viñas, de donde se obtiene la uva para elaborar los vinos a catar, envuelven la construcción en sus frentes sur y oeste, mientras que la antigua casa con sus naves originales linda con la Sala al norte y el este. Entre ambas construcciones se levanta un patio empedrado que da acceso tanto a las construcciones tradicionales que albergan oficinas y los calados, como a la nueva Sala de Catas.
Estrategia proyectual.
La Sala de Catas surge como resultado de una apertura de la bodega a visitas muy selectivas. Engloba todas las funciones públicas: se plantea como lugar de recepción y espera, tienda, sala de catas y comedor.
Como primer contacto con los viñedos y lugar de cata se convierte en un exponente de los valores propios de la bodega: tradición e innovación, cuidado y respeto.
El proyecto se divide en dos partes diferenciadas que conforman una unidad. La antigua fragua se recupera con un carácter más doméstico. Aquí se incluye el acceso principal, la tienda, la cocina, los aseos y almacenes para vino y mobiliario. Manteniendo únicamente los muros perimetrales de piedra, debido al estado crítico de la estructura de cubierta, se rehabilita con los sistemas constructivos y acabados tradicionales. Se utiliza estructura de madera maciza de pino de Burgos labrada, bovedilla cerámica y teja curva para la cubierta, recuperando el material de derribo. Las carpinterías de madera se sustituyen por otras de igual composición y acabado, con contraventanas de madera, fallebas y bisagras de hierro, también de derribo. Los acabados son semejantes a los originales: solado de barro tradicional, enfoscado tosco y pintura blanca en paredes y alicatados craquelados en cocina y baños. En esta nave incluso el mobiliario y las luminarias se escogen de anticuarios.
Esta primera construcción da paso a la Sala de Catas, una nave colindante, originalmente almacén de tractores. Esta nave de carácter más público, resuelve las funciones de cata, comedor, sala de estar y exposición de la historia de la bodega. Para definir esta zona estancial se plantea como prioridad la estrecha relación con el entorno. Un gran mirador, que originalmente era la puerta de acceso de los tractores de labranza, enmarca la viña, mostrando la primera fase de la elaboración del vino, la uva. Se subraya así una de las condiciones que hace de Viñedos del Contino una bodega tan particular: toda la uva utilizada en la elaboración de sus vinos se extrae exclusivamente de sus viñedos.
Por otro lado, se subraya la relación privilegiada con el chateau, recuperándose la puerta original de acceso a la nave desde el patio empedrado. Enmarcando este acceso el expositor de vinos muestra la historia de la bodega a través de la evolución de la botella y la etiqueta.
Aquí la actuación es doble, con el máximo respeto y una escucha total se plantea soluciones contemporáneas que puedan resolver las necesidades actuales de la Sala, sumándose a otras más tradicionales. De esta manera se mantienen exclusivamente los muros de piedra originalmente encalados. Se elimina el acabado final manteniendo la composición original de los muros que delata la superposición de capas: piedra, ladrillo y adobe componen un collage que desvela la historia encerrada en esos muros.
Las vigas macizas de madera sin capacidad portante debido a su estado de descomposición, se sustituyen por otras de características similares. Tabla ripia, aislamiento térmico, onduline y teja recuperada del derribo componen la cubierta. El suelo de hormigón pulido recuerda el carácter industrial de la nave original.
Las carpinterías, así como las estructuras del mirador y el expositor son de hierro protegido con barniz incoloro mate para evitar su oxidación. El expositor tiene una doble función, por un lado muestra la historia de la bodega y por otro oculta la canalización de la climatización tras un acabado de cajas de madera que hace de fondo de la exposición. Un sistema de carriles y enganches móviles dota al expositor de un carácter dinámico que permite adaptarse a las necesidades de la exposición, en número de botellas y posición. El hierro será el material común a todos los elementos añadidos: carpinterías, chimenea, expositor, fallebas, enganche de botellas, sistemas correderos, incluso el mobiliario, entrando en diálogo con la piedra de los muros y la madera de cubierta. Se reduce al máximo los materiales empleados logrando así una atmósfera capaz de plasmar los valores de la bodega: elegancia, sencillez, sofisticación, tradición e innovación.
La nueva Sala de Catas y Zona de Recepción de Visitas de CVNE es una propuesta de la bodega para dar a conocer sus instalaciones a las visitas sin interferir en el trabajo diario. La iniciativa se enmarca dentro del proyecto “Aldea del Vino” por el que CVNE ha reformado la parte más antigua de la bodega para dar paso a un nuevo centro dinámico de actividades en torno al vino.
El proyecto de Ninom arquitectos se centra en la rehabilitación de la nave fundacional que data de 1879 y sus zonas adyacentes para convertirlo en el centro neurálgico de la bodega.
El nuevo acceso de las visitas se localiza en lo que hasta ahora era las “espaldas” de las instalaciones, una zona industrial en desuso. La propuesta incluye un aparcamiento y una nueva zona ajardinada. En esta parte exterior del proyecto el objetivo es recuperar el espíritu centenario del resto de la bodega: un nuevo muro perimetral y el acceso de rampa y escaleras en piedra, adoquín rústico de Breinco para los caminos, hormigón desactivado a partir de la piedra caliza local y una vegetación basada en plantas autóctonas de la Rioja.
Este área de recepción da acceso a la nueva Sala de Catas localizada en la nave fundacional. Una nave de barricas caracterizada por sus muros de piedra, estructura de cerchas de madera de roble y suelo de hormigón. Como punto de partida dicha nave y un complejo programa de necesidades que incluye recepción, sala de catas pública y privada, oficinas, exposición y tienda. La propuesta de Ninom arquitectos tiene como objetivo resolver las necesidades públicas y privadas a partir de un único movimiento y con el máximo respeto a la nave existente. Para ello se propone un volumen único, una gran caja de hierro exenta que dialoga con la nave de piedra organizando los flujos y originando lugares estanciales entre su piel de hierro y el envoltorio de piedra. En el interior se incluye las necesidades más privadas del programa: la sala de catas privada, las oficinas y aseos. En los intersticios creados por la caja se organizan de manera continua la zona de recepción, la zona de exposición que muestra la historia de la bodega, la sala de catas pública y la tienda donde se tiene acceso a todos los vinos de la bodega expuestos en un sugerente botellero.
La caja se entiende como un sistema. Su construcción es en seco a partir de un mecanismo sencillo de estructura tubular sobre la que se superponen varias capas de aislamiento acústico, y distintos acabados según las necesidades de los espacios a tratar. Esta estructura se desdobla para albergar en su interior las instalaciones y un volumen perimetral de almacenaje totalmente accesible desde ambas caras, a partir de puertas ocultas integradas en la propia piel.
La piel exterior de hierro laminado en frío se respeta en su condición original, únicamente protegido de la oxidación a base de un barniz incoloro mate, en perfecto diálogo con los muros de piedra de la nave. En el interior placas de Heraklit de alta densidad ofrecen un acabado cálido junto a un perfecto aislamiento acústico.
Siempre conscientes del valor de la nave sobre la que se actúa, la caja permanece permeable en determinados puntos poniendo en relieve la calidad de la piedra en contraste con la madera y el hierro. Así, tanto en la sala de catas privada como en las oficinas, se abren “grietas” que aportan visiones tamizadas de la nave incluyendo el espacio colindante en el interior de la caja.
De la misma manera, los paneles abatibles y puertas correderas aportan una gran versatilidad al espacio. De esta manera la sala de catas privada puede ampliarse hacia la sala de catas pública para lograr articularse en un espacio único.
La iluminación, por su parte, juega un papel importante a la hora de calificar los espacios. Una luz general, por reflexión en el techo, amplía el espacio de la nave potenciando las estructuras de madera. A ésta se superpone una luz más escenográfica a partir de dos carriles longitudinales a la nave sobre los que se sitúan unos proyectores de Kreon que matizan las distintas calidades y zonifican espacios. El interior de la caja con una exigencia lumínica mayor en oficinas y sala de catas privada, se emplea luminarias empotrables. En el botellero y el expositor de añadas antiguas se emplea fibra óptica por su calidad lumínica y su nula producción de calor, que revaloriza el objeto expuesto mientras asegura una temperatura óptima para la conservación del vino.
Arquitectos: NINOM arquitectos. Elena Garrigues y Daniel Blanco
Emplazamiento: Barrio de la estación
Colaboradores:URBANIZACIÓN Hormigón desactivado Paviprint 2, adoquín Breinco 2
JARDINERÍA Agua y Jardín
EXCAVACIONES Mayo
ELECTRICIDAD Ibelectric i 941235509
ILUMINACIÓN Simsum 2, Kreon2
FIBRA ÓPTICA Eurofibroptic 2
CERRAJERÍA Talleres Burgos
PINTURA José Miguel Aparicio Martínez
CARPINTERÍA DE MADERA: Rústicas Salgado.
TABIQUERIA , ESCAYOLA, REVESTIMIENTOS INTERIORES Y AISLAMIENTOS: Preydesa.
PAVIMENTACIÓN INTERIOR: Estructuras Narrauri, pinturas especiales Raiz 2000
FONTANERÍA: Chomin.
MOBILIARIO: Batavia
Cliente: Compañía Vinícola del Norte de España S.A.
Constructora: Victoria- Nieva. SL
Superficie: 2300 m2
Presupuesto: 550,000.00 euros
Architecture Now! – Eat, Shop, Drink. Editorial Taschen.

Este proyecto de viviendas de promoción privada estudia la forma en que éstas puedan aprovechar, lo mejor posible, las orientaciones más favorables y las potencialidades propias del lugar como la situación cercana con el paisaje natural o la forma abierta en abanico del solar. Sin embargo, buscando una imagen “urbana” desde la ciudad, el planeamiento preveía una implantación en manzana que no parecía tener en cuenta esta ubicación concreta ni la forma particular del solar. Esto conllevaba una heterogeneidad de situaciones de viviendas, unas con fachada a la ronda y al paisaje (y predominando orientaciones norte) otras hacia la ciudad, al sur y otras, desgraciadamente, que miraban al interior de manzana. La baja altura prevista para una edificabilidad dada se traducía en una ocupación excesiva del suelo, que es un recurso limitado y escaso (como bien saben en la vecina Cádiz) por lo que su gestión debe ser también sostenible. Por otro lado, era necesario para la vital sostenibilidad económica de la promoción que la edificación de 297 viviendas se pudiera dividir, con coherencia urbana y arquitectónica, en tres fases que ayudaran a su encaje en el mercado de Puerto Real y su entorno.

Manteniendo, por supuesto, la edificabilidad del planeamiento original, se propone al ayuntamiento, mediante un estudio de detalle, una nueva organización abierta de volúmenes de mayor altura (cinco plantas) y con menor consumo de suelo. La idea es aceptada y recogida en el nuevo PGOU que se estaba elaborando. Esta implantación en abanico de tres volúmenes permite:
1. Una situación más homogénea de las viviendas. No existen viviendas a interiores de manzanas y todas tienen fugas visuales al paisaje natural o al urbano. No hay una excesiva diversidad de tipos lo que contribuye a una ejecución más sistematizada, industrializada y sostenible.
2. Un funcionamiento bioclimático mejor con orientaciones en las que predomina el sur, el este y el oeste, mínimas al norte y ventilación cruzada. El cuidado estudio del hueco y los aleros según las orientaciones, teniendo en cuenta el soleamiento, mejora aún más esta estrategia sostenible. Los huecos de cada vivienda se recogen en un sólo marco de piezas prefabricadas (sistematización y ahorro en formación de díteles) que dan protección solar y cuyo diseño responde a estas distintas orientaciones. En las fachadas sur estos marcos se convierten en aleros de 75cm desplazados del eje del hueco para proteger mejor de la radiación de la tarde permitiendo algo más la de la mañana. Con todo esto se consigue sobre todo bienestar además de sostenibilidad.
3. Una sencilla y coherente división en tres fases correspondientes a los tres volúmenes edificatorios, permite una comercialización más racional, pero no hipoteca el paisaje urbano mientras tanto.
4. Aun siendo bloques aislados, una mejor adaptación de la edificación al entorno urbano. Las alineaciones son coherentes a las distintas calles y, hacia el sur, el solape de los bloques en L, crean el efecto de una fachada de edificación cerrada que responde al entorno urbano más consolidado hacia esta orientación. En dirección al norte, hacia donde la ciudad va desdibujándose con la aparición de espacios verdes, la edificación se abre y descompone en cabezas que miran el paisaje natural del límite urbano, permitiendo la incorporación de éste al interior del conjunto y a cada una de las viviendas.
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Los volúmenes se van abriendo incluso se biselan para integrar con más ángulo el paisaje. A la vez, la protección frente al ruido desde esa misma dirección se consigue presentándole la menor fachada posible. Testeros biselados, a modo de quillas, rompen las ondas sonoras. La mayor parte del volumen de los edificios queda escondida tras ellas y la geometría no paralela de los espacios entre edificios evita el eco flotante. La situación de estas “proas” es inmejorable para aprovecharse de las vistas. Esta metáfora náutica, tan
tradicional en la arquitectura moderna, es más adecuada en Puerto Real. Y más aún en este lugar que fue ocupado por antiguas instalaciones de construcción naval. Puede que en estos volúmenes pueda verse el fantasma de barcos en dique seco con sus popas seccionadas en construcción.
En la definición constructiva se tiende al montaje en seco y la prefabricación (en tabiquerías, estructura, etc,) ahorrando tiempo ejecución y mucha energía. Pero también, y esto es importante, mejorando sustancialmente la calidad material de la promoción a un costo razonable.
Se estudia la integración arquitectónica de los obligados paneles solares para que sean parte de la imagen y el atractivo del edificio. Por tanto no se ocultan sino que se enseñan con orgullo por encima de los petos. Quizá, mostrándolos coherentemente como parte integrante del proyecto colaboremos más en sus objetivos sostenibles que ocultándolos, pues al verlos nos permiten tomar conciencia sobre nuestra realidad energética. Y lo primero más importante es tomar conciencia.
Juan Manuel Rojas Fernández. Arquitecto.

El proyecto deriva de un concurso abierto (en su modalidad de “concurso de obra+proyecto”), convocado por el “Ente público de infraestructuras y servicios educativos”, al que estudio republica_dm concurre conjuntamente con la constructora Detea, para la creación de un centro docente tipo “C3”.
Se establece un diseño general, energéticamente pasivo: basado en la utilización de la luz, la ventilación natural y resto de condicionantes del lugar, en aras a producir una arquitectura medioambientalmente eficiente o, sencillamente, lógica en su concepción del lugar que ocupa –espacial y temporalmente-.
Como consecuencia del análisis del programa aportado por la Consejería de Educación de la Junta de Andalucía, y su necesidad imperiosa de faseado en la construcción (1ª: infantil y edificio polivalente, y 2ª: primaria, gimnasio y pistas deportivas), se concentran las distintas zonas docentes y se potencian las relaciones entre las diversas piezas que las configuran.

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En el año 2002 ganamos el concurso, junto con la empresa Sufi, S.A., para dotar a tres distritos de Madrid de una serie de pabellones para el mantenimiento del arbolado municipal. Por diversos motivos, ajenos a nuestros intereses, el inicio de las obras se retrasó hasta finales del año 2007, si bien este largo periodo de tiempo nos permitió reflexionar sobre la propuesta del concurso y proponer, a nuestro entender, soluciones constructivas más acordes con la naturaleza del proyecto, en todos los sentidos. El proyecto, entendido como un único sistema de pabellones, permite la repetición y la seriación para dotar de unidad a la imagen del servicio, atendiendo principalmente a la topografía y al plano de apoyo, modificando ligeramente el punto de contacto con el suelo, la rampa de acceso, y la distribución interior en función de las necesidades del distrito, que no son siempre las mismas de uno a otro (por tamaño, número de árboles, distancias, etc.). La variación de colores empleados permite customizar o personalizar cada pabellón y responde, además, a criterios de relación con la jardinería y con los colores corporativos del servicio.
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Más que un pabellón de jardinería podría considerarse que realmente hemos querido construir una casa para jardineros, movidos por la particular relación que éstos suelen establecer, más allá de lo estrictamente profesional, con “sus” plantas y árboles. Al fin y al cabo son seres vivos y es lógico que se produzca esa situación a través del cuidado diario. Lo hacemos en casa con una pequeña planta. Le acabamos cogiendo cariño.
Habitualmente este tipo de instalaciones, tan necesarias para el buen mantenimiento de nuestros parques y sistema de arbolado, son entendidas como mera infraestructura y presentan un carácter marginal, situándose en zonas residuales de la ciudad para que supuestamente no molesten. Creemos que los pabellones de jardinería, como los invernaderos, deben estar en contacto con su jardín. Esta vez, afortunadamente, nos han dado la oportunidad de invertir la situación. La primera decisión fue colocar los pabellones dentro del sistema de espacios verdes de la ciudad, fundamentalmente en los nuevos parques de las áreas suburbanas de reciente creación, en un intento de establecer una nueva relación arquitectura-paisaje donde todo es uno. Después, veladuras, transparencias, aire, luz… Elementos de la naturaleza de los que nos apropiamos e incorporamos a una arquitectura que quiere ser elemental y establecer un intenso y enriquecedor diálogo con su entorno.
Todo ello nos ha llevado a diseñar una pieza, en cierto modo, abstracta (creemos en la abstracción como recurso que nos permite ser más sensibles a las condiciones del entorno) ya que además siempre resultará observada desde los edificios próximos, que contemplarán el pabellón desde cierta altura. De ahí que hayamos propuesto una sencilla envolvente o sección extrusionada, a modo de marco, donde la cubierta está en continuidad con los planos verticales cortos, entendiendo así desde el espacio la operación que pretendemos, un objeto que se posa sobre el terreno y que incide en su condición de pabellón.
Constructivamente hemos empleado para el marco un sistema de paneles ligeros de hormigón pre-industrializados poco habitual en nuestro país (pero en vías de una rápida implantación), con núcleo en forma de panel ondulado de poliestireno expandido (EPS) sobre el que se proyecta micro hormigón estructural, proporcionando una gran reducción en los plazos de construcción (y, por tanto, en el consumo de recursos), altísima resistencia, mayor durabilidad y mantenimiento nulo. Asimismo, proporcionan un elevado grado de aislamiento que favorece el ahorro energético.
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Los dos frentes largos, en contacto con el parque y su sistema viario de accesos, constituyen los cierres del marco, construidos en acero galvanizado micro perforado y plegado, en piezas de suelo a techo, que ponen en contacto el interior con el exterior. El estudio del espesor de las chapas, tamaño de las perforaciones y porcentaje de estas frente a lo macizo, así como el ritmo de los plegados, nos permitió llegar a la solución finalmente construida en la que, de día, el exterior se contempla como un objeto sólido y opaco, misterioso, mientras que desde el interior los límites se desmaterializan por completo haciéndose transparentes y ligeros como si de una gasa o cortina se tratara, fundiendo el pabellón con el parque. Por la noche, en un efecto casi mágico, el interior se vuelve luminoso y el pabellón se convierte en lámpara de referencia, revelando su contenido y señalando la existencia de los parques, reafirmando su condición pública.
Por todo ello, desde el interior se tiene la sensación de estar en el exterior bajo una sombra donde corre el aire y se percibe el olor de las hierbas recién cortadas, al mismo tiempo que podemos escuchar el canto de algunos pájaros, en un ejercicio de activación y desarrollo de los sentidos y de relación con el paisaje que va más allá del simple hecho de ser una pequeña infraestructura para la ciudad.
La puerta de acceso al pabellón se oculta en uno de los frentes metálicos, en el punto señalado por la rampa, elemento que también se emplea como mecanismo de relación con cada emplazamiento concreto, como ya hemos comentado. El empleo de las chapas de acero plegadas garantiza, además, la seguridad del pabellón contra el vandalismo y los robos, algo por desgracia todavía demasiado frecuente en nuestras ciudades.
El programa de usos requerido es muy sencillo: vestuarios para los jardineros, almacenes para herramientas y aparcamiento para carritos de limpieza. Se ha realizado una distribución muy compacta y muy clara de los usos hasta el punto de que no existen espacios de circulación. Otra cosa no tiene sentido en un pabellón. El aparcamiento de carritos, que hace las veces de acceso, varía su tamaño en cada pabellón por las razones comentadas al inicio, articulando vestuarios y almacenes a los lados, haciendo las veces de distribuidor. Todos los espacios se conectan mediante puertas correderas favoreciendo la fluidez y la continuidad espacial del interior.
Construcción compacta y sencilla, de costes muy reducidos, que solo pretende ser una visión contemporánea del tema del pabellón (urbano) en un jardín (urbano), casi solo sombra, aire y aroma.

La villa de Iznájar pertenece a la provincia de Córdoba. El pueblo se asienta en la loma de una colina sobre el río Genil y el arroyo de Priego. Su término municipal limita con las provincias de Málaga y Granada. La población iznajeña se distribuye entre la villa y sus numerosas aldeas diseminadas en el campo. La localidad da nombre al embalse del río Genil que se encuentra a los pies de la villa.

Los solares del proyecto se sitúan a poco más de 500 metros al este del núcleo central de la villa. En dichas parcelas, denominadas como R1(B) y R2(B), se distribuyen las 18 viviendas, 11 viviendas en el primer solar y 7 en el segundo. Se ha optado por esta distribución en vez de la propuesta en el concurso (10+8) para conseguir una distribución de las parcelas lo más equitativa posible (de todas formas se podría redistribuir tal y como se comenta en las bases).
A la vivienda se accede peatonalmente y vehicularmente por la fachada Sur.
Se ha optado por una estructura sencilla y clara de muros de carga realizados a partir de bloques cerámicos de termoarcilla.
Además del garaje, en planta baja se sitúan el estar y la cocina, con ventilación e iluminación directa desde la calle. En planta alta se ubica todo el programa de habitaciones y los baños. Una doble altura sobre el espacio del comedor conectará a través de la escalera las dos plantas de la vivienda. La luz cenital sobre este espacio enriquecerá aún más este espacio, permitiendo que la luz natural bañe el corazón de la vivienda. El dormitorio principal se sitúa a modo de puente sobre el garaje. Este espacio se ha configurado de tal forma que la vista puede atravesar de calle a calle la parcela dotando al conjunto de una singular ligereza.
Utilizando los retranqueos de las fachadas y la alternancia de vacíos y llenos, se consigue jugar con las luces y las sombras de manera eficaz y rentable en estas latitudes. El mismo retranqueo permite que el conjunto se adapte naturalmente a la pendiente del terreno (que llega hasta casi los 6 metros de lado a lado). En los extremos oeste de cada solar el ritmo de fachada cambia para adaptarse a la singularidad del borde de cada intervención y se propone así un elemento como pausa o interrupción de cada serie. La teja y el color blanco de las paredes serán los acabados a elegir y ayudarán a integrar esta promoción en el bello conjunto de la villa de Iznájar.
Nombre del proyecto: 18 Viviendas en Iznájar
Arquitectos: Simone Solinas , Gabriel Verd
Arquitecto técnico: Eduardo Vázquez
Colaboradores: Clemente Rodríguez Adanero (maqueta)
Promotor/cliente: Provicosa (Promotora Provincial de Viviendas de Córdoba, Diputación de Córdoba)
Localización: Iznájar (Córdoba)
Estructuras: Edartec
Instalaciones: DimARQ
Constructora: Jigalfer
Superficie: 1.886m2
Presupuesto: 1.285.569 EUROS
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