Por unas VPO de calidad
Cuando el futuro de la vivienda se orienta a promociones de protección oficial, actuaciones como la de San José de La Rinconada resultan de especial interés.
Los aplanamientos culturales a los que nos tienen acostumbrados los modos de la globalización terminan por no dejar ámbito sin sondear, incluso aquellos tan íntimos como son los de la domesticidad. Alguno podría comentar que nada hay de extraño en todo esto, desde el mismo momento que hasta ese terreno de lo doméstico no es otra cosa que una invención de la cultura material del primer capitalismo para precisamente domesticar el régimen de los cuerpos premodernos a unos nuevos comportamientos y modos de vida futuros.
Cuando nos enfrentábamos hace algunos años a aquellos interiores higiénicos y blancos, con una espacialidad ordenada y una forma tan eficaz como rotunda de las viviendas obreras de alguna de las Siedlungen alemanas de los años treinta, no podíamos dejar de sorprendernos al comparar esa realidad con el interior de nuestras viviendas de clase media. Toda una enorme carga edificatoria, de dotación funcional, de mobiliario, de almacenamiento, de soleamiento y accesibilidad caracterizaban aquellas viviendas mínimas frente a la absoluta desnudez de nuestros espacios domésticos. Bastaría con observar unos de esos interiores de las viviendas que aparecen en las películas españolas de los cincuenta para caer en esa cuenta.
Esa diferencia aún no ha sido superada o, por lo menos, no del todo, pese al aplanamiento de la globalización; parece que tampoco los usuarios lo demandan, eso dicen cuando uno pregunta a los productores de viviendas públicas y privadas. Por eso siguen sorprendiéndonos aquellas propuestas arquitectónicas que trabajan en superar este estado de carencia material de la domesticidad de nuestras viviendas. Sabemos que hay mucho en ello de compromiso personal por parte de promotores y arquitectos y confiamos en que el bienestar de la sociedad española, pese a todo, termine por inundar también este ámbito de lo doméstico.
En esta apuesta se sitúan estas viviendas adosadas que los arquitectos sevillanos José Miguel Chaparro y Luis Valero ha construido en San José de la Rinconada.
Las viviendas, en dos plantas, ocupan una alargada manzana de una nueva zona de crecimiento de San José de la Rinconada, en un paisaje anodino constituido por otras tantas promociones como las que inundan las periferias de nuestras ciudades sin otra cualidad que la de su respuesta funcional al problema de la habitación. Su apariencia es la de dos bloques lineales ligeramente separados de la alineación a la calle -recuperada con los volúmenes limpios de los garajes- que parecen querer unirse en el interior de la manzana de no ser por la resistencia del vacío que media entre ellos, significándose, por medida y disposición, como elemento esencial para la vida de sus moradores.
Si la cuidada imagen exterior del conjunto, por la disposición de huecos y materiales, ya nos pone sobre aviso de que estamos ante una situación singular dentro de la producción de arquitectura doméstica andaluza, conociendo o viviendo su interior la experiencia no hace sino confirmar y ampliar esas expectativas. Y gran parte de ello, gracias al conjunto de pequeños patios interiores -unidos en grupos de cuatro aunque todos individualizados en las plantas bajas- y la relación que cada casa establece con el suyo propio. Es la gran aportación de esta obra al panorama contemporáneo de la construcción de viviendas.
Así, con el patio al fondo de la casa, la sabia disposición de la escalera dando a una de sus caras y el tratamiento de los huecos de las zonas de paso que a él se abren, hacen que la luz natural bañe y se haga presente en estos dilatados espacios -habitualmente tratados como meros pasillos de distribución- logrando ámbitos de extraordinaria cualidad ambiental que se suman a las distintas estancias del programa doméstico.
A todo esto hay que añadir el cuidadoso tratamiento de los materiales utilizados que, ajustados a las calidades de las promociones de protección oficial, alcanzan una dignidad e imagen a la altura de las mejores actuaciones privadas.
Artículo publicado originalmente en Diario de Sevilla. Autores: Félix de la Iglesia y José Ramón Moreno.
En esta obra subyace un ejercicio tipológico vinculado al barrio donde se inserta. El edificio, de tres viviendas, propone una secuencia de zaguán, patio, escalera y jardín, prestando especial atención a las transiciones, leídas en clave contemporánea. Así, el patio provoca un encadenamiento cinético de espacios en torno a él, sin asomarse a éste en ningún momento. Como contrapunto, cada vivienda encuentra un lugar propio en el exterior, escapes de la tensión centrípeta que provoca el vacío central: la vivienda de planta baja en el patio-jardín trasero; la del principal en el cierro de la fachada y una terraza escondida entre medianeras; la vivienda de última planta lo hace de forma ascendente a través de una escalera privada hacia la azotea. Por tanto, la forma circular del patio se construye por sumatoria de secuencias distintas y su presencia actúa como referencia en todo el conjunto. Los efectos translúcidos del U-glass rememoran, a través de su materialidad actual, los visillos de las viejas casas con patio, elementos que permitían la convivencia entre vecinos en torno a un espacio abierto tan pequeño. Lo comunitario y lo íntimo buscan su equilibrio a través de estos vidrios, en los que se intuyen las presencias de los muebles, una persona que cruce o el cambio de la luz que entre por otro hueco al interior de la vivienda, que se alarga desde la fachada hasta el jardín trasero, modelado por la forma curva. El patio, al contactar el suelo, refleja en un estanque -aún sin llenar en las fotografías- la superficie vítrea de su contorno, duplicando su tamaño e insinuando el sótano que se ilumina a través de un lucernario a ras del agua, cuyo murmullo y frescor adornan la entrada y el zaguán. La cancela de acceso permite aún la relación entre calle e interior del edificio, antigua y hermosa tradición de la ciudad ya casi perdida. Las cubiertas pretenden ser sobrias, con poco construido y pequeño, situando su volumen contra las medianeras y así despejar la azotea para poder disfrutar de las vistas de la cúpula de la iglesia de San Bernardo.
Nota importante ((La posición geográfica de todas las propiedades privadas aparecidas en esta web, son referenciadas al centro del municipio donde se han construido y nunca en la posición real que ocupan. Solamente los edificios públicos son georeferenciados en su posición real))
Este apartamento forma parte de una intervención de rehabilitación de un edificio plurifamiliar, también realizada por nuestro estudio: en una de las viviendas, posteriormente, se realiza esta reforma para un cliente particular: esto permitió releer un espacio de nuevo, ampliar el tiempo de proyecto -hecho poco común- y comprobar su potencial. El programa es para estancias cortas, bien retiros de concentración en el trabajo -el cliente escribe y compone música a veces-, bien periodos de descanso. El espacio, por tanto, estaba ya hecho y era el resultado de aprovechar la diferencia de altura existente entre las dos crujías originales del edificio, cada una con fachada propia, que es enfatizada por una escalera ligera encargada de comunicar el interior con una amplia azotea con buenas vistas, a la que, en esta segunda fase, se dotaba con un programa exterior que le sacase mayor partido. En el interior, fundamentalmente, se hizo un trabajo de amueblamiento que insistiese en las claves propuestas en la primera fase de rehabilitación. El mayor esfuerzo se hizo en torno al espacio de cocinar y comer, situado en el nivel escalonado superior, ajustándolo como un traje al cliente pero sin perder de vista que la arquitectura, como decía Rossi, es siempre más fuerte que las personas. Se diseño una mesa y una lámpara-extractor, que son una arquitectura en sí misma y actúan como referencia de la estancia compuesta por las dos crujías. Sobre la mesa se puede trabajar, se puede comer y se puede cocinar: escamoteadas en la madera de la mesa, como pequeños secreter, hay enchufes para el ordenador, cajones para documentos, otros para la vajilla y un controlador de la luz de la lámpara, que ajusta su color e intensidad según la ocasión. La placa vitro-cerámica queda enfundada en un estuche de vidrio si no se usa, posada sobre la mesa: al abrirse, sus hojas construyen una nueva caja que evita las manchas al cocinar, mientras se charla amigablemente con los invitados que esperan sentados: imágenes de otra forma de entender lo doméstico. En la cubierta, la pequeña piscina se sitúa en la posición más tensa hacia las vistas de la catedral, colocando una lámina de agua bajo sus pies.
Nota importante ((La posición geográfica de todas las propiedades privadas aparecidas en esta web, son referenciadas al centro del municipio donde se han construido y nunca en la posición real que ocupan. Solamente los edificios públicos son georeferenciados en su posición real))
Casas entrelazadas Los ajustes en una pequeña casa decimonónica del centro histórico desvela la posibilidad de otros modos de habitarla
De las numerosas intervenciones en las casas de nuestro centro histórico que viene realizando la arquitectura sevillana desde hace al menos tres décadas, se pueden sacar algunas conclusiones que se sintetizarían en dos: siempre es preservado y potenciado el mecanismo tipológico -también ambiental- del patio y es la configuración formal de la arquitectura moderna la que finalmente establece el nuevo orden sobre el que se juega la habitabilidad del rehabilitado edificio.
La variación espacial y formal que esta caracterización permite es muy extensa y merecería una vuelta sobre ella, como verdadera aportación moderna en positivo al patrimonio urbano. Frente a aquella enciclopedia de una habitación hoy desaparecida o transformada que fue la monumental Arquitectura Civil Sevillana podría hoy levantarse una arquitectura patrimonial moderna, con sus luces y sus sombras, sus brillos y sus achaques, en cualquier caso con una consecución cultural de la que nuestra contemporaneidad tiene poca conciencia y cuyo alcance y valoración deberán ser realizados por una historiografía excesivamente preocupada en celebrar la incorporación de nuestra arquitectura a ese horizonte de la globalización.
Lo que marcaría este nuevo ensayo que hoy nos ocupa, es un sesgo diferenciador frente a esa larga serie de tentativas anteriores. En realidad, todo viene promovido por un cambio en la estrategia proyectual utilizada, que pasa del mecanismo de la inserción al del plegado. Si anteriormente la configuración existente de la casa soportaba la fricción producida por el alojamiento de nuevas piezas, estando la labor del arquitecto ocupada en las suturas entre uno y otro cuerpo, en la casa de la calle Goyeneta son los propios elementos de esa configuración los que son plegados sobre sí mismos, extendiendo los planos de su forma para introducir en esos nuevos intersticios otro programa doméstico.
Para realizar esta operación sus autores han partido de un soporte -la vieja casa- y una acción -reveladora de posibles escenarios de vida contemporáneos- sobre el mismo. El primero, tras promover un acuerdo -no tácito- entre la tradición constructiva decimonónica y la vigente normativa doméstica, les permite alojar cinco apartamentos en la estructura existente manteniendo sus elementos básicos: su materialidad y constructividad, sus vacíos e imagen. La segunda, más allá de la funcionalidad, abre la posibilidad de un modo de vida singular para cada vecino que le identifique con la casa y la ciudad. El resultado, un conjunto de viviendas entrelazadas, a partir de las condiciones espaciales y materiales originales, donde la arquitectura se pliega a la vida cotidiana.
El procedimiento será entonces crear la atmósfera y los medios necesarios para que cada futuro habitante, por la presencia del patio o la luz, se reconozca en la posición relativa que su vivienda o estancia ocupa en la casa antigua, sabiéndose en su interior pero participando siempre de un exterior conquistado a la ciudad. Para que pueda valorar por igual salas principales o rincones vivideros, disfrutar estando bajo o sobre los techos de la misma casa, mirar sin ser visto o circulando por escaleras y pasillos dispuestos entre antiguos muros o vacíos. Para que, por su deseo, pueda estar o desplazarse entre las luces que bañan muros o aparecen tras ellos, descubra en el quiebro de una pared o el giro de una escalera paisajes urbanos hasta ahora ocultos, muebles que se disponen tanto para la vida como el almacenaje, etc.
La habitabilidad así conseguida desafía cualquier consideración formal del código clásico-moderno, planteando una dilatación transgénica del mismo y posibilitando una experiencia habitativa alternativa a esa de la espacialidad. Si tuviéramos sintéticamente que elegir una metáfora plástica, estaríamos ante un merzbau invertido, ocluido y con ello, frente a una gruta llena de pasajes cerrados o abiertos hacia las mil direcciones a las que la casa sevillana apunta: desde el cielo hasta el suelo.
El estudio de arquitectura se formaliza conectando entre si tres locales en origen independientes, uno se sitúa en la planta baja y los dos restantes en la planta primera.
Desde el acceso principal en la calle del mar se diseña un único espacio fluido que recorre ambas plantas y que articula circulaciones y principales zonas de trabajo.
En torno a este espacio flexible se disponen las estancias que absorben funciones mas específicas aunque siempre son susceptibles de cambiar el uso. Estas estancias se separan entre sí mediante particiones opacas -cartón-yeso- y se muestran transparentes -con o sin cerramientos de vidrio- hacia las diferentes zonas de trabajo y espacios generales de circulación.
Nombre del proyecto: Teatro Atlántico de Rota
Arquitectos: Antonio Haro Greppi,arquitectos
Localización: Avenida San Fernando,Rota (Cádiz)
Cliente/Promotor: CONSEJERIA DE CULTURA DE LA JUNTA DE ANDALUCÍA, LA DIPUTACIÓN PROVINCIAL DE CÁDIZ Y
EL AYUNTAMIENTO DE ROTA
Construcción: 2007
Constructora: UTE-GADICONSA-CLIMOCUBIERTO-CALPU, SA., GADICON, SA
La pretendida imagen abierta de una institución encargada de la seguridad ciudadana se hace patente en la nueva Comisaría de la Alameda de Hércules. (( Artículo originalmente publicado en el Diario de Sevilla en Diciembre de 2007, escrito y cedido para su publicación en este site por sus autores, Félix de la Iglesia y José Ramón Moreno. ))
Un umbral largo y bajo, abierto a la tierra de nadie de la Alameda, un prisma de exterior tenso, casi inabordable por quien no se dirija a su puerta. Combinar la elocuencia de lo civil y su protagonismo ciudadano en la democracia de este principio de siglo, con la seguridad y la firmeza de quien detenta, por ley, la administración de la violencia, no es tarea fácil; y si no que se lo digan a quienes administran esas largas filas de ciudadanos pendientes de identificación documental. Mucho menos para quien debe poner cara a la representación arquitectónica de la institución, como ya había celebrado de la mano de la joven democracia norteamericana Louis Kahn en otros tiempos y con otra arquitectura.
El repliegue a lo esencial de un código es el camino elegido, se sigue la línea elegantemente sofisticada de este dilatado final de la modernidad y de sus mejores ejecutores, que saben experimentar en los límites inexplorados de una arquitectura de la totalidad. Puede sorprender a alguien, un poco informado, semejante elección: la elocuencia de lo moderno diría alguno, parafraseando ese la economía, necio, la economía.
Claro que, por otra parte, la recuperación de una tradición urbana autóctona ligada a un frente de barrio que alcanza el vacío de la charca convertida en Alameda, es también explícita. Como la burguesía local construyó, de la mano de lenguajes importados de las metrópolis, sus cotage de ocio en el otro frente de la antigua laguna o mansiones con pretensiones como la Casa de las Sirenas, así -ahora, y bien que nos alegramos- las democráticas instituciones deben de elegir acertadamente el carácter de su figura a través de una configuración arquitectónica adecuada. Existe esa necesidad, no todo puede ser en la posmoderna sociedad del espectáculo espacio basura y arbitrariedad.
Todo ocurre aquí entre la apariencia firme y hermética de una caja revestida de piedra caliza que domina el entorno que la recibe sin sobrepasar la altura del caserío y el guiño evidente que la hace etérea y leve a medida que nos acercamos a ella, presentando el gran patio interior cuidadosamente ajardinado -sutil recuerdo de la cercana comisaría de la Gavidia, de Ramón Montserrat- que se ofrece generosamente al exterior en un juego de reflejos y movimientos de especial interés que culmina con la escalera acristalada.
Para conseguir este efecto de transparencia y permeabilidad, el frente a la Alameda se construye con una gran viga de 40 metros de longitud y 6 de altura revestida de piedra que permite liberarlo de apoyos intermedios, haciendo extraordinariamente disponible a toda la ciudad el interior del edificio, apenas delimitado por un gran vidrio. Un dispositivo éste que, asociado a los recorridos por las rampas paralelas que recorren la fachada en dirección al sótano o a la planta baja, construyen un lugar sorprendente por la ingravidez del volumen que lo cubre, por el juego de luces envolventes o por la manera de registrarlo los ciudadanos: mundo de incertidumbres -dicen sus autores- que, en todo caso, provoca la inquietud y curiosidad de las grandes obras.
Un sabio ejercicio arquitectónico de deconstrucción de la caja, que eliminando su elemento aparentemente más firme -el encuentro de la fachada principal con el suelo de la ciudad- posibilita con dicha acción que aparezcan nuevos significados para los actuales equipamientos de seguridad ciudadana.
Ficha Técnica
Nombre del proyecto: Comisaría de Policía de Sevilla
Arquitectos: Fernando Carrascal, J.M. Fernández de la Puente,arquitectos
Localización: Boulevar de la Alameda de Hercúles (Sevilla)
Construcción: 2005
Esta pieza se ubica a las afueras de la localidad de Zahara de la Sierra junto al pantano Zahara-El Gastor en un área recreativa en construcción.
Son varias las condiciones que determinan la localización y forma de este edificio. La cota de avenida definida en el plano de situación por la Confederación Hidrográfica, el tendido eléctrico de suministro a la localidad de Zahara de la Sierra y el carril de acceso al pantano ubican al presente Centro de Deportes Náuticos destinado a la gestión y almacenamiento de piraguas y demás embarcaciones. La topografía pronunciada, unida a las características deslizantes del terreno se convierte también en elementos determinantes.
Nuestro ejemplo, lejos de distanciarse de las condiciones que conlleva el contexto, lo utiliza para autodefinirse, es decir, por un lado, las condiciones topográficas y límites del lugar donde se ubica definen la planta, que adquiere una geometría «deformada» que se adapta y relaciona a las condiciones contextuales; esta geometría se traslada a la sección, condicionada a su vez por la existencia del tendido eléctrico y las fuertes lluvias que afectan esta zona del país.
Por otro lado el proyecto persigue la conexión de los aparcamientos situados en el carril de acceso con el embarcadero previsto en el pantano. Es decir, se diseña un recorrido peatonal entre estos dos puntos. Las personas entran por un extremo del edificio con ropa de calle, y salen por el otro extremo con su piragua de camino a la cota del agua. En este sentido el edificio se convierte en una especie de intercambiador, de apeadero entre ambos puntos conectados.
Para el tratamiento exterior del edificio se recurre a utilizar los materiales de las construcciones del lugar; el blanco como característica fundamental y cubierta de teja en la que aparece un diseminado de claraboyas blancas que iluminan cenitalmente el interior (dado que las piraguas se depositan ancladas a las paredes exteriores) lo que le confiere un cierto carácter de paisaje o mejor edificio-paisaje, …. paisaje de canoas.
De esta manera el edificio aparece en el territorio como un elemento blanco más, que se une al diseminado tradicional de toda la comarca.
Se desarrolla en una sola planta albergando un programa suficiente para este tipo de actividad, en la que se plantea una nave para albergar pequeñas embarcaciones como canoas, piraguas, kayaks, etc., con una pequeña pieza de servicios como duchas, aseos y vestuarios.
[dt_tooltip title=»+ Información»]Si es editor, periodista, publicista o fabricante y su interés es el de usar fotografías de este proyecto en su revista, empresa o campaña de publicidad, ha de adquirir los derechos de reproducción de las imágenes que necesite. Para obtener condiciones y tarifas, rellene el formulario al que le llevará el botón de «adquisición de derechos».[/dt_tooltip]
Vists del Palacio de Congresos desde la calle Arcoagüero, dirección surVista desde la plaza hacia el oesteBoca de acceso
1999-2006. trucar: La base sobre la que trabajar es bastante irrepetible, extraña: la antigua plaza de toros de la ciudad, circular, inserida en un bastión pentagonal de la muralla Vauban del S. XVII.
Desde la memoria del concurso hemos pedido disculpas siempre por usar como partida una cita de Leopardi: “El último grado del saber consiste en reconocer que todo lo que buscábamos estaba siempre delante de nuestros ojos.” Con ella resumíamos el proceso de cómo la, en un principio, dificultad de actuación en este condicionado lugar, pasó a obviedad al reconocer que lo que buscábamos ya existía.
Situación urbana en 1900
Creado para la ciudad de Badajoz en el concreto enclave del Baluarte de San Roque sobre los restos de las antiguas plazas de toros que han ido existiendo en ese lugar. Para nosotros tiene importancia el proceso palimpséstico de todas esas anteriores plazas y sus evoluciones, y no sólo la última con la que nos encontramos al llegar al lugar. No nos importa el echo físico de algo que además ya no existe sino la condición creada previamente, en el siglo XVIII, por la decisión de vaciar un círculo en un masivo baluarte pentagonal distorsionándole todo el concepto que tenía de defensivo y darle la vuelta haciéndolo receptivo al acceso y al acto público; que puede ser tanto una corrida de toros, como un concierto o un congreso. Por tanto nuestra decisión desde un principio fue mantener esta condición de vacío público, de vacío ganado a la ciudad.
Planta baja de acceso
Para conservarlo nos “limitamos” a abarcar todo ese ámbito existente, rellenándolo absolutamente.
La dificultad de aplicar aquí este sistema de colmatar una parcela se da porque ésta consiste en un vacío circular sobre un bastión, y como tal debe continuar. La complejidad de colocar un Palacio de Congresos en un vacío y que este continúe vacío viene resuelto mediante un fácil truco, truco de magia, truco que consiste en invertir la zona de los espectadores y llevarla al albero, al centro, y el vacío centro llevarlo alrededor de los espectadores, al lugar de las antiguas gradas. Después el cilindro que se nos produce en el centro lo vestimos con luz para que desaparezca proyectado sobre los anillos exteriores de poliéster que me marcan el incierto límite de un vacío. Por supuesto el truco viene preparado por la colocación bajo tierra y bajo el bastión del mayor número posible de elementos del programa. –en disposición de elementos radiales proyectándose al centro.
Desde fuera se podría pensar que la marquesina de la entrada principal es la única construcción o manivela que aparece, representa y abre, bajando por la escalera a la que cubre, todo el edificio.
Vista hacia el norte del espacio entre la piel exterior y el auditorioEspacio exterior entre las salas de conferencias y el auditorio, al atardecerEscalera interior de acceso a la salaFoyerSala principalSala principalSala principalSala principalCubiertaSala principalDetalle de cabinas de control
Desde dentro la sala principal corresponde a la misma idea exterior del cilindro con paredes luminosas del mismo material acrílico, techo translúcido a modo de cañizo sobre el que se mueve la sombra del óculo y suelo del mismo color oscuro que la plaza y patio exterior.
Desde fuera, esta obra, ya casi finalizada, ha ido creando en general una gran inquietud: cuanto más se trabajaba en ella, en vez de aparecer, desaparece. Desaparece diluida en esa herencia que asumimos.
Ficha Técnica
Nombre del proyecto: Palacio de Congresos y exposiciones de Badajoz.
Arquitectos: José Selgas y Lucia Cano
Colaboradores: Lara Resco, José de Villar, Talia Dombriz, Paula rosales, Blas Antón, Cesar Gª Guerra, Ángel Azagra, Miguel San Millán, Manuel Cifuentes, Carlos Chacón, Brigitte Hollega, Mara Sánchez, Juan Bueno, Fabián Fdez de Alarcón,
Estructuras: José Romo (Fhecor)
Ingeniería Poliester: Juan Sobrino (Pedelta)
Ingeniería mecánica: JG Asociados
Acústica: Higini Arau (Arau Acustic)
Diseño de butacas auditorio: Monica Förster
Contrucción : 2006
The base on which we work is rather unrepeatable, strange: the old bullring of the city, circular, inserted in a pentagonal bastion of the Vauban XVII century wall. In the contest final report we have always excused ourselves for using a quote from Leopardi as our headword: “The last stage of knowledge is recognizing that all we were looking for was always in front of our eyes”. With this quote we summarized the process of how the initial difficulty involved in acting in such a conditioned place became resolved when we realized that what we were looking for already existed.
The bullring was created for the city of Badajoz in the specific enclave of the Baluard of San Roque over the remains of the old bullrings that have existed there throughout the centuries. We consider of great importance the palimpsestic process of all the previous bullrings and their evolutions, not only the last one we encounter in that site. We are not concerned with the physical echo of what is no longer there, but rather with the condition created previously, in the XVIII century, by the decision of emptying a circle in a massive pentagonal bastion, distorting the whole defensive concept and turning it around to make it receptive to public access and public events, either a bullfight, a concert or a conference. Therefore our decision from the beginning was to maintain this condition of a public empty space, of a space taken from the city. In order to maintain it, we “limited” ourselves to covering the whole existing field, filling it in completely. The difficulty in applying this procedure to fill a plot of land is due to the fact that it is a circular void on a bastion and so it must remain.
The complexity of placing a Conference Centre in an empty space and maintaining it empty is resolved by means of a simple trick, a magic trick, consisting of inverting the spectator area and taking it to the ring, to the centre, and taking the empty central area to the spectators, to where the old stands used to be. Then we dress the cylinder that is produced in the centre with light, projected upon the outer polyester rings that mark the uncertain limits of a void. Of course, the trick is prepared by placing underground and under the bastion the greatest possible number of elements of the program, placed in a radial position projecting towards the centre.
From the outside we might think that the shelter of the main entrance is the only existing construction or crank that appears, represents and opens, down the staircase it covers, the whole building.
From the inside, the main room corresponds to the same exterior idea of the cyclinder with luminous walls of the same acrylic material, translucid ceiling in the shape of a grid on which the shadow of the óculo moves, and a floor of the same dark colour as the plaza and the external patio. From the outside, this work, almost finished, has been creating, overall, a great unrest: the more we work on it, instead of appearing, it disappears. Diluted in that inevitable heritage.
Design team:
José Selgas y Lucia Cano
Project partners:
ARCHITECTS COLLABORATORS
Lara Resco, José de Villar, Talia Dombriz, Paula rosales, Blas Antón, Cesar Gª Guerra, Ángel Azagra, Miguel San Millán, Manuel Cifuentes, Carlos Chacón, Brigitte Hollega, Mara Sánchez, Juan Bueno, Fabián Fdez de Alarcón,
Tratar de mitigar la ansiedad que por lo general produce la entrada en un hospital, evitar esa sensación de soledad y cierta indefensión. El crear espacios confortables, amplios, luminosos, ventilados, con vistas del exterior, en definitiva, gratos para el usuario, ha sido un determinante principal de este proyecto. Intentar aproximarse al complejo programa funcional de estos centros cuya actividad requiere un exquisito ordenamiento de sus interiores, o el recibir los imprescindibles consejos de los profesionales que en ellos trabajan lo ha sido de igual forma.
Vista general nocturna del CHARE de Puente Genil desde la carretera A-318
La construcción del Nuevo Centro Hospitalario de Alta Resolución de Puente Genil, Córdoba, se ha realizado en una parcela situada en el sector triangular resultante de la intersección de la carretera N-340 y la Avda. de la Estación. La parcela presenta frente a ambas vías de circulación lo que favorece al acceso tanto desde las poblaciones vecinas, en tanto que equipamiento comarcal, a través de la carretera y a la que la edificación presentará su fachada principal, como desde la propia ciudad, ofreciendo en este caso un área ajardinada y de estacionamiento de vehículos en la llegada desde la Avda. de la Estación.
El centro se ha proyectado en cuatro alas de edificación, trabadas por un cuerpo central de vestíbulos, a los que se tiene acceso desde una plaza acotada por la cafetería y que protege al edificio de la circulación rápida de la carretera general.
Detalle de la zona de administración con lucernarios.
Se ha optado por una edificación de baja altura primando los recorridos horizontales lo que permite orientar y dispersar con prontitud a los usuarios evitando las aglomeraciones que en tipologías verticales se producen en el entorno de los núcleos de comunicación. El amplio vestíbulo, dominado por un extenso muro de vidrio abierto en su fachada norte, permite al usuario abarcar con la mirada la totalidad del centro lo que favorece su orientación. Por otro lado la disposición de cada una de las alas de consultas y servicios asistenciales en perpendicular a este vestíbulo, con la incorporación de patios de grava blanca entre ellas, contribuye a crear un ambiente luminoso y confortable.
En el diseño del edificio se prestó gran importancia a la segregación de circulaciones de pacientes, visitantes y personal. Se ha previsto un acceso independiente situado en semisótano, destinado a la entrada del personal y suministros, mientras que el acceso de pacientes se realiza a cota de planta baja, bien desde la plaza mencionada, a las zonas de consulta, o bien a cubierto bajo una gran marquesina, a las zonas de urgencia y rehabilitación.
La segregación de circulaciones en cada una de las alas de edificación se ha conseguido proyectando en hilera las consultas y dejando en fachada el paso del personal. Esto hace posible la circulación interna entre consultas así como la conexión con las áreas de personal, además permitirá la entrada y salida de este de manera independiente y alejada del tránsito de usuarios.
Con esta disposición de las consultas las áreas de espera disfruten de una homogénea y constante iluminación. Además se han proyectado terrazas que permiten segregar las distintas áreas de espera y a su vez brindan una posibilidad de desahogo para el usuario.
Patio interior con zona de reposo de salas de espera, al atardecer
El programa asistencial se resuelve en cada una de las alas:
Las dos primeras, relacionadas directamente con las áreas de vestíbulo y admisión e información albergarán las consultas externas; atención primaria, asistencia especializada y salud mental, además del área de educación sanitaria y bucodental.
El ala central dispondrá de tres niveles o plantas, la inferior en semisótano contendrá las áreas de carga y descarga, instalaciones, vestuarios de personal, archivo y mortuorio. En el nivel de acceso o nivel cero, se proyectan las áreas de radiología, laboratorio y telemedicina, situadas en este cuerpo céntrico para facilitar la comunicación con otras zonas del edificio.
En el nivel superior se dispondrá el área de hospitalización polivalente con catorce módulos o habitaciones simples, susceptibles de ser utilizadas como dobles y dotadas cada una de ellas con aseo independiente. Esta área se ha proyectado con un núcleo interno, iluminado cenitalmente, exclusivo del personal de manera que puedan controlar cada una de las habitaciones, mientras que las visitas accederán desde un pasillo situado en el perímetro exterior, sin interferencias en las labores propias del personal médico y entre las distintas circulaciones.
En la tercera ala de la edificación, con acceso independiente se proyectan las áreas de urgencia y rehabilitación en planta baja y quirófanos en planta alta.
El programa de administración y dirección del centro se resuelve en un cuerpo bajo que defiende al vestíbulo de la carretera formalizando y acotando, junto con la cafetería, la plaza de acceso principal.
Este cuerpo bajo se ha proyectado en torno a un patio interior al que se vuelcan tanto el vestíbulo principal como la sala del gimnasio con el que se relaciona tanto funcional (posibilidad de ejercicios al aire libre) como visualmente. Su cubierta se ha diseñando como una extensión de grava blanca ocupada por lucernarios tratados a modo de esculturas y que pretender ofrecer una visión más relajada del entorno industrial a las salas de espera situadas en la planta alta del vestíbulo, cualificando al tiempo cada uno de los espacios que iluminan, tales como sala de juntas, biblioteca o sala de trabajo.
Por último la cafetería se ha proyectado como un cuerpo exento para evitar ruidos, suciedad e interferencias en el funcionamiento del centro, tal y como solicitaba el Servicio Andaluz de Salud.
El Centro de Congresos y Convenciones de El Toyo se propone como un edificio flexible, polivalente, como un carril, al que se pueden agregar o desagregar piezas de usos diversos. Ello permite tener un esquema de flujos y circulaciones fijos con unos espacios finales de trabajo o alojo de funciones reutilizables.
La sobreposición o promiscuidad de los usos garantiza una actividad plena de este edificio que trata de camuflarse en el lugar excavando una plaza interna de materiales pétreos y desérticos sobre la que se superpone un edificio carril al que se enchufan cajas de mármol blanco abiertas al paisaje.
[bucket id=»58397″ title=»Ficha técnica:»]
Nombre: Centro de Congresos y Convenciones Ubicación: El Toyo. Almería ESTADO: Construido (Concurso: 1º Premio) FECHA: 2000-2005 PROMOTOR: Ayuntamiento de Almería CONSTRUCTOR: Hispánica SUPERFICIE: 8.930 m2 ARQUITECTO: Antonio González Cordón
ARQUITECTO TÉCNICO: Manuel López Ruíz, Araceli López, Joaquín Martín, Antonio Pérez.
INGENIERÍA: Fernando MedinaCOLABORADORES: Antonio G. Liñán, Víctor Silveira, Luis E. Villar, Plácido González, Jose Luís Sainz-Pardo, Esther Díaz Caro, Manuel Gutiérrez de Rueda.
COLABORADORES: Antonio G. Liñán, Víctor Silveira, Luis E. Villar, Plácido González, Jose Luís Sainz-Pardo, Esther Díaz Caro, Manuel Gutiérrez de Rueda.
COLABORADORES OBRA: Luís Pastor Rodríguez, Víctor Silveira
LUGAR
Los terrenos de El Toyo, pertenecen a una unidad territorial que va desde Almería capital a Cabo de Gata y desde Sierra Alamilla al Mar. Viene determinado por un paisaje disperso y aún primerizo, en el que se conjugan las ramblas con los arbustos bajos, con tierras pedregosas producto de la erosión, como elementos naturales, con los invernaderos de plásticos y las edificaciones disgregadas como elementos artificiales.
Existe como lugar semidesértico, con escasez de agua o torrencial, con grandes y superficiales grietas de erosión, con intervenciones de camuflajes sobre él.
Los plásticos, los muros de piedra, los arbustos, los palmerales se adaptan al soporte como si de su propia piel se tratara. El límite entre naturaleza y artificio no existe.
PROYECTO.
La idea propuesta parte de las premisas señaladas con anterioridad. Es un trabajo que desde el planteamiento del concurso busca más una adecuación paisajista que un concepto de urbanización.
Y ello porque en los terrenos destinados por el Plan Parcial de El Toyo a Plaza del Mar se concentran aquellos elementos del paisaje y del territorio que caracterizan la idea de lugar señalada: aridez semidesértica, roturaciones en ramblas por la erosión, topografía suave hacia el mar, flora autóctona, territorio inalterado y característico del paisaje de Almería.
La propuesta se centra en la adecuación de la rambla como eje central de la intervención, aprovechando su geometría disgregada y central. Utilizando los muros de piedra como elementos constructivos de contención de tierras, al igual que en el encauzamiento de arroyos, se adecua el espacio con la idea de camuflaje con el soporte pedregoso, utilizando los cantos rodados, de tonos rojizos y grises, propios del lugar, frutos de la erosión.
Igualmente se adecua el final de rambla como un elemento de retención del agua dándole significado al paisaje y a la vez permitiendo la construcción de un dique de contención como elemento soporte de la pasarela peatonal marítima.
La rambla queda, pues, destinada en su parte alta a zona de estancia peatonal con tiendas y bares, protegida con un parasol o pérgola que toma su referencia de la construcción de invernaderos. El acceso peatonal a esta zona se hace desde rampas que, utilizando la topografía actual, referencia las grietas laterales de erosión de ramblas.
Otra de las propuestas de intervención se centra en la zona de paseo marítimo. Se propone una adecuación de la playa al retrasar la línea de dunas para permitir un ancho útil de playa de 50/60 mts. Dicho paseo se propone como un pavimento adaptable a la topografía natural con una solera impresa que busca camuflarse con las arenas y gravas de borde.
Es un paseo marítimo no unitario, de salidas y encuentros permanentes con cada zona del paisaje.
Finalmente la unidad del paisaje propuesto se realiza desde la forestación en dos planos. Un plano inferior de arbustos y hierbas autóctonas que de una forma natural presenta poca altura y se entretejen con la pavimentación sin alterar sustancialmente la topografía, y un plano superior de sombra basado únicamente en el elemento palmera (datilera) de bajo porte que actúa como agrupaciones o bosques de refugio de los vientos y del sol, a manera de oasis.
Este plano superior de bosques de palmeras tiene gran importancia en la imagen final al darle significado unitario a la intervención.
Este proyecto propone la creación de una manzana alternativa que se centra en la experiencia de contraponer la clásica concepción del “dentro y fuera” de ella como frontera de lo público y lo privado.
La implantación de los edificios en el solar se resuelve como una espiral enroscada a la búsqueda de nuevas experiencias espaciales, consigo mismo y con los espacios intersticiales que se generan, de manera que el “dentro y fuera” resulte inconcreto, mera fluencia espacial. Esta ambigüedad se proyecta también sobre los usos, peatonal y rodado, la definición de plaza o calle, o las ocupaciones de comercio y vivienda (lo público y lo privado), y finalmente sobre la tipología de la casa que busca ser indiferente a la orientación geográfica en una antimetría que permite libertades de ajuste a las vistas y orientaciones preferidas.
__________
Fecha: 2004
Autores: Ignacio de la Peña Muñoz (arquitecto), Mabel Regidor Jiménez (arquitecta).
Arquitecto técnico: Laureano de la Peña Muñoz y Enrique Gómez Mata.
Ingeniería: HP Ingenieros.
Promotor: Empresa Pública del suelo de Andalucía (Gerencia provincial de Jaén).
Una casa-ático de en Madrid cargada de luz a Norte y Sur es un gran privilegio en Madrid. A Norte las vistas son lejanas y abiertas tratándose de una gran ciudad. A Sur, un pequeño patio de manzana sin vistas permite que los rayos de sol atraviesen toda la casa.
Una pareja con dos hijos pequeños con un programa sencillo de uso. Dos dormitorios, un baño común, un aseo y el resto destinado a salón, cocina, comedor y terraza lo más unido posible.
Se plantean tres bandas de usos de Norte a Sur. En el primero y como lugar más público a Norte se sitúa la cocina y terraza. En la banda intermedia el salón y baño y en la tercera, dando al patio, los dormitorios y el aseo.
Una piel gris de paneles de cemento-madera recorre la vivienda protegiéndola en sus puntos más débiles y unificando los espacios en sus tres dimensiones, perdiendo así la noción de escala. Desde el acceso a la vivienda nos sentimos protegidos por la madera en su aspecto más industrial, recorriendo toda la vivienda por suelo y subiendo en paredes y techo únicamente en aquellos lugares que lo necesita. Se utiliza este material desde un punto de vista absolutamente pragmático, por su buen comportamiento ante la abrasión (en suelo), ante la humedad (suelo, pared y techo en baño y aseo), ligereza (como techo desmontable de cocina y baño para registro de climatización y puertas), como encimera (cocina y baños), a exterior (suelo de terraza y fachada).
El resto de la vivienda se resuelve también con madera pero esta vez en DM lacado en blanco para fundirse en su conjunto.
EL mobiliario se realiza también en DM lacado en blanco (cama, sillón, mesa salón y despacho, banquetas cocina) apareciendo como objetos inamovibles que den orden a la vivienda. El color se deja para las telas.
Dos mundos, el industrial y el blanco, que unidos dialogan perfectamente, enfatizando las condiciones de cada uno por su clara oposición.
Nota importante ((La posición geográfica de todas las propiedades privadas aparecidas en esta web, son referenciadas al centro del municipio donde se han construido y nunca en la posición real que ocupan. Solamente los edificios públicos son georeferenciados en su posición real))
Aún siendo un edificio representativo, se plantea una arquitectura compacta, cerrada y protegida, de la que sirve como referencia una torre superpuesta de baja altura, que da cabida a los Juzgados. Las aberturas practicadas, definidas por cajas fabricadas con acero cortén, son las que relacionan este volumen casi hermético con la zona pública exterior.
Atravesando la entrada principal se descubre el vestíbulo, donde pequeños elementos ayudan a la necesaria división de circulaciones y áreas que caracterizan a esta tipología de edificio. El desarrollo interior se basa en un esquema lineal que busca rentabilizar la separación entre circulaciones privadas y públicas. La planta baja está destinada a un uso más público, con el Registro Civil y el General, las Salas de Vistas y, por último, la Clínica Médico-Forense y el Juzgado de Guardia, con acceso directo en el extremo Oeste del espacio exterior. La planta primera está constituida por dos segmentos diferenciados: la continuación ver tical de la planta baja, sobre la zona de acceso; y la torre, que arranca en este nivel reproduciendo en altura la misma distribución, dando lugar a tres niveles para los Juzgados.
Ficha Técnica
Nombre del proyecto: Sede Judicial en Antequera (Málaga)
Arquitectos: Laguillo-Schönegger arquitectos
Localización: Antequera (Málaga)
Construcción: 2004-2005
Cliente/Promotor: Consejería de Justicia y Administración Pública · Junta de Andalucía
Colaboradores: Andrés García Alcaraz · Olaf Schubert, Francisco Jesús Rodríguez García (Constructor)
Superficie: 4.175 m2
Presupuesto: 4.850.000 euros
MGM arquitectos | Níjar (Almería), España | Octubre de 2006MGM arquitectos | Níjar (Almería), España | Octubre de 2006MGM arquitectos | Níjar (Almería), España | Octubre de 2006
El solar se sitúa en una antigua zona de huertas en bancales, apenas visibles desde la calle. El pueblo ha ido colonizando estas huertas, pero el aspecto de la calle sigue siendo el mismo. Sobre una de ellas se instalará el nuevo Teatro. Esta característica urbana, la fuerza del paisaje y la topografía deciden en gran medida los trazos generales de nuestro proyecto. Capturar parte del paisaje de bancadas, limitar la altura del proyecto hacia la calle principal por donde se realizará el acceso del público, marcan igualmente otras pautas de la idea general.Nos interesa perseguir el concepto de espacio único en el interior de cada volumen construido. Debe proyectarse un pabellón de exposiciones, un teatro con una utilización adecuada y versátil, unos talleres de música y salas de ensayo.Esta diferenciación funcional la agrupamos en dos piezas, que se conectan en la cota mas profunda del terreno, con la intención de que los edificios afloren frente al barranco de forma aislada, definidos por la actividad que cada uno debe comprender. Estos dos objetos dejan alrededor de si unos patios fosos que liberan al edificio del suelo, por el que asoma el terreno natural fijado con gaviones. El lugar que envuelven las dos piezas construidas, pertenece a los niños en el que un teatro de guiñol los acoge. Pretendemos que la envoltura de la construcción paneles ligeros de chapa perforada y estirada de aluminio, acentúe la idea de elementos superpuestos, dirigiendo sus vistas al lejano Cabo de Gata.
MGM arquitectosMGM arquitectos
La cáscara tubular, con su materialidad pretende proteger el espacio hueco interior frente al agresivo clima. Los paquetes interiores que definen alegres espacios lúdicos de música, teatro, foyer, cafetería, se mueven y muestran ajenos al fuerte sol almeriense, a través de las aperturas a las que nosotros denominamos “bocas”, que coinciden con la sección transversal del elemento tubular. Nos interesa perseguir el concepto de espacio único en el interior de cada volumen construido. Esto se ha llevado a cabo considerándolos como un elemento tubular, homogéneo en toda su generatriz, de tal manera que en su interior se insertan diversos paquetes funcionales, dejando un hueco continuo que se abre camino a través de estas cajas de colores. Estos puntos son los únicos lugares donde se muestra la vida del edificio, especialmente de noche, donde las cajas de colores se muestran iluminadas. Este edificio público pretende seducir con su actividad interior a los habitantes del pueblo, pretende prolongar su espacio público interior hacia el espacio público urbano. Se desea lograr que la vida del edificio esté comprendida entre el ir y venir de una parte a otra del edificio. Esperamos que el eco y los cuerpos correteen entre los volúmenes, por allí por donde penetra el paisaje, o las marcadas sombras del tórrido verano almeriense.
Nombre del proyecto: Centro de Artes Escénicas en Níjar
Arquitectos: MGM arquitectos
Arquitecto técnico: Reyes López Martín, Gabriel Flores
Colaboradores:Jesús Granada (concurso), Luis Valero (proyecto)
Promotor/cliente: Empresa Pública de Gestión de Bienes Culturales, Junta de Andalucía, Diputación Provincial de Almería, Ayuntamiento de Níjar
Localización: Calle del Barrio San Sebastián, Níjar, Almería
Estructuras: Francisco Duarte
Instalaciones: Acuilu, Amoneitas, Dimarq, Chemtrol
Construcción: 2007
Constructora: Garasa S.A
Superficie: 2536m2
Presupuesto: 2.360.000 €
Premios y reconocimientos
Selected: Swiss Architectural Award 2009-2010 | Year: 2010
Selected: Wallpaper Design Awards | Year: 2008
Runner Up: Category Best New Public Building | Saloni Awards | Year: 2007
Proposed: Mies Van der Rohe Awards | Year: 2006
Juan Manuel Rojas, Juan Ramón Montoya, arquitectos El orden Dórico, Jónico y el Fotovoltaico.
Dos promociones distintas, 28 viviendas y un hotel, conviven en un mismo proyecto relacionándose de forma sinérgica. Comparten un patio que da coherencia al conjunto pero sin homogeneizarlo. Este espacio es el resultado de la suma jerárquica y articulada de patios menores que responden a distintas necesidades interiores. También comparten garaje. Las fachadas del hotel y las viviendas dialogan entre sí atendiendo a sus distintas necesidades.
La normativa obliga a chaflán en las esquinas. Se redacta un Estudio de Detalle que matiza esta exigencia sin contradecirla por completo en las viviendas. La lógica interior de éstas muestra un movimiento de volúmenes que los vuelos de las terrazas se encargan de contener con cierta tensión. En la esquina, estos tendones casi dibujan el obligado chaflán. La otra esquina del solar, la que mira al puerto pertenece sin embargo al hotel y se intenta distanciar atendiendo a su uso, de la trama achaflanada de viviendas que lo circunda. El edificio ocupa el solar de antiguas instalaciones industriales frente al puerto. El hotel, urbano, responde a esta localización con una lógica industrial. La adaptación al entorno es un principio sostenible.
[swfobj src=»https://jesusgranada.com/wp-content/uploads/2006/04/134MONTEMALAGA.swf» allowfullscreen=»true»]
Los volúmenes del hotel se muestran y articulan con naturalidad, de dentro hacia afuera según su carácter y función. Contenedores acopiados de habitaciones sobre basamento pétreo agrietado de zonas comunes. Grietas profundas por las que penetramos en el interior o húmedas (acristaladas) por la que nos deslizamos en el recorrido vertical del ascensor. Composición dinámica para gente en movimiento, clientela de congresos y exposiciones, empresarios, representantes, gente que embarca.
Utiliza sin complejos energías renovables como la solar térmica y la solar fotovoltaica pero integrándolas realmente en su arquitectura. Integrar arquitectónicamente una instalación puede ser explorar su posible belleza. Ordenar su imagen. En la medida que evitamos la “contaminación visual”, esto también es una actitud sostenible.
Una visera de paneles solares fotovoltaicos queda integrada en cada módulo de la fachada. Además de producir energía eléctrica y evitar molestos deslumbramientos, reducen la carga térmica sobre los vidrios, ahorra energía de climatización y permite utilizar un vidrio más transparente. Se cuida, especialmente, cómo se colocan estos paneles estándar I-50 de Isofotón. Se diseña un marco-soporte y sus elementos de agarre. Se pretende mostrarlos de la manera más elegante y honesta posible creándose un cierto ritmo, un “orden arquitectónico”. La energía generada por ellos es vendida a la compañía eléctrica. Gracias a esta instalación y a la solar térmica de cubierta también integrada en el edificio, se dejan de emitir a la atmósfera casi 300 toneladas anuales de CO2.
El estudio pormenorizado de la circulación del aire, ha permitido racionalizar su climatización y distribución. El patio central es la pieza fundamental desde la planta primera hasta el último sótano permitiendo al edificio respirar inyectando aire limpio y templado desde él y expulsando el aire viciado por los patios técnicos laterales. Es un pozo de luz y aire fresco. El aire frío, por su mayor densidad, se deposita en el fondo, sobre todo por la noche. La condición de excavado, mejora aún más su comportamiento. Mediante unas lamas integradas en un complejo muro cortina al patio, se toma este aire para su utilización en la climatización de salones, restaurantes y hall.
En el sur de la Isla de Tenerife, se levanta este conjunto residencial de viviendas adosadas ordenadas en hileras de diferentes longitudes buscando la mejor orientación solar, sur, las mejores vistas, el mar y el Teide, la mejor protección del viento reinante del este y la mejor adaptación a la pendiente del terreno y a la forma trapezoidal del solar con uno de sus lados irregulares.
Las hileras de viviendas están formadas por un mismo tipo de dos, tres o cuatro dormitorios, se ordenan adosándose por su espalda las de dos dormitorios a las de tres y de cuatro, separadas por los jardines de éstas últimas; de ésta forma se componen grupos de dos hileras de viviendas de dos tipos diferentes a las que se accede a través de calles paralelas a ellas, todo ello dentro de una urbanización cerrada con un garaje subterráneo comunitario.
La vivienda en si, se concibe de forma que incorpora parte de espacio exterior apropiándose de él, dotándola así de una gran intimidad e independencia respecto a las viviendas contiguas. El acceso se realiza mediante una grieta practicada en las fachadas que separa unas viviendas de otras dándole un carácter unitario a cada una de ellas; este acceso nos lleva hasta un patio interior central acristalado, protegido del viento que contrasta con la hermeticidad del resto de fachadas y alrededor del cual se distribuye el programa de cada uno de los tipos de vivienda, situando en planta baja la cocina y el salón que en el caso de la vivienda de tres dormitorios, además de disfrutar de las vistas hacia el patio lo hace de las del jardín posterior, consiguiendo de esta manera dotar a la vivienda de una gran amplitud espacial. El programa de la planta superior se distribuye mediante un corredor alrededor del patio ando acceso a los dormitorios, los cuartos de baños y a una escalera exterior que nos lleva hasta la azotea solarium de cada una de las viviendas, disponiendo allí de un amplio espacio totalmente privado para tomar el sol y disfrutar de unas magníficas vistas.
Las fachadas blancas, los muros de piedra volcánica y el picón de los jardines son características singulares de las viviendas, contribuyendo en gran medida al aspecto formal del conjunto y a su integración en el lugar.
[swfobj src=»https://jesusgranada.com/wp-content/uploads/2006/02/148TENERIFE.swf» allowfullscreen=»true»]
Ficha Técnica
Nombre del proyecto: 47 Viviendas adosadas Residencial Los Calderones
Arquitecto: Miguel Blázquez Gómez-Landero
Arquitectos técnicos: Antonio Hernández Santos. Francisco González Herrera y Manuel Blázquez Gómez-Landero
Localización: C/ Mar Cantábrico 8. El Médano. Tenerife
Cliente/Promotor: Inveryconsa
Colaboradores:Carlos López Palacios
Instalaciones:CSC Ingenieros
Constructor: Constructora J.J. Alemán
Superficie de intervención: 5.637,74 m2
El Pabellón se proyecta desde el convencimiento de que la arquitectura debe contribuir a la cualificación y mejora del espacio público. En este sentido, el edificio da un paso atrás respecto de los límites del solar, liberando espacio para el paseante, siendo así generoso con la ciudad y sus ciudadanos.
El edificio, de casi 6.000 m2, responde a un complejo programa que incorpora el uso deportivo y administrativo, generándose a partir de tres principios fundamentales, que ya estaban presentes en las ideas iniciales del concurso:
Debía ser un edificio versátil que albergara el mayor número de usos deportivos y de forma especial las competiciones de gimnasia rítmica y esgrima de los XXV Juegos del Mediterráneo, Almería 2005. (más…)
Se trata de un terreno rústico de gran tamaño que se parcela en unidades urbanísticas de viviendas unifamiliares aisladas con separación a todos los linderos. La orientación contradice radicalmente la topografía y las vistas a la sierra.
Se ha optado por aprovechar el desnivel de la parcela para integrar el programa demandado por el propietario. Se propone una reflexión sobre la vida alrededor de un patio, recogimiento y tranquilidad como activadores de la vida privada.
La vivienda se dispone en tres niveles escalonados en altura.
Planta sótano – swimming: Zona para piscina climatizada con terraza externa hacia el jardín.
Planta baja – living: vivienda. La idea de proyecto se basa en la formalización de un recinto volcado a un patio interior como espacio de paisaje propio y buena orientación solar. El patio aparece como el ordenador de vida y relaciones. En el ala Este se disponen los dormitorios y en el ala Oeste se sitúa la cocina y salas de apoyo con una pequeña vivienda para los guardeses.
Planta alta – working: Puntualmente en la zona norte se levanta una segunda planta para salas de trabajo y estudio buscando las vistas hacia la Sierra Norte.
El funcionamiento interno de la vivienda trata de integrar las circulaciones a través de espacios diáfanos con el concepto recinto que mira hacia dentro, y a su vez desembocan al Norte en una gran zona aterrazada que busca vistas concretas.
Una vez ¿cerrada? la circunferencia del «proceso arquitectónico» y a la hora de designar nominalmente esta «villa-cabaña-cottage» de segunda residencia para la familia Harper, nos viene a la memoria el laborioso «proceso humano» que supuso la fase de encargo y discusión acerca del proyecto.
Obviamente, nunca un asunto de ésta índole resulta sencilla pero, es este ejemplo uno de aquellos en los que (por una serie de condicionantes añadidos) el grado de complejidad del discurso se incrementa de forma exponencial, hasta llegar a soluciones ¿satisfactoria? para todas las partes implicadas.
En la casa Harper (Arcos house), una de las dificultades principales estribó en el concepto que un británico de clase media posee acerca de la realidad arquitectónica (y general) de España y más concretamente, del sur.
La idea «folclórica» que tienen es inimaginable a priori, para nosotros. ¿Quién de ellos no «quiere ser feliz en un oasis de tranquilidad y belleza junto al mar, en un jardín tropical en Marbella house?», según reza multitud de anuncios de promociones en zonas frecuentadas por extranjeros.
En Cualquier caso, la creencia en lo «typical» llega a aestar tan presente que la primera tarea del arquitecto receptor del encargo es reubicar geo-culturalmente al cliente, haciéndole ver que una «villa» al estilo «mission» inspirada en los restos de la tosca arquitectura dieciochesca española de California o nuevo México (Añadiéndole los elementos más floridos procedentes del Barroco del Plateresco y de la tradición Mudéjar), no sólo no tendría sentido el presente siglo, sino que no sería más que un esteriotipo de película Hollywodiense.
…RIO RITA (1929), THE MARK OF ZORRO (1925), VIVA ZAPATA (1952), ETC., JUNTO A INNUMERABLES VERSIONES DE BLOOD AND SAND O DE CARMEN.
POR ELLO, LA ARGUMENTACIÓN PROYECTUAL HA DE PASAR, NECESARIAMENTE SI SE QUIERE LLEGAR A UN CIERTO GRADO DE VEROSIMILITUD Y A ESTABLECER UNOS “DOGMAS ARQUITECTÓNICOS INDISCUTIBLES” PARA EL ENCARGANTE, POR LA FUNCIÓN, POR EL PROGRAMA, POR EL LUGAR.
DE ESTA MANERA, EL PROGRAMA FUNCIONAL LLEVARÁ A LA FORMA (A MODO DE CAUSA-EFECTO), Y RELEGARÁ A ÉSTA FINALMENTE A UN PAPEL MERAMENTE “TESTIMONIAL” COMO, PENSAMOS, HA OCURRIDO EN ESTA OCASIÓN.
Se llega en definitiva, a un consenso sobre cuestiones básicas derivadas del lugar, de la ubicación geográfica, de la ubicación temporal, climática… capaces de relegar de las primeras intenciones al interior de un baúl que contendría: elementos de mezquita andalucí adosados a fachadas populares, referencias al modernismo catalán, guiños al regionalismo de Aníbal González.. pasando por toda una serie de estilizaciones del elemento «arco», hasta derivar en la evidente conclusión de que dos soportes verticales unidos por una viga, no son más que una evolución natural de éste.
Nota importante ((La posición geográfica de todas las propiedades privadas aparecidas en esta web, son referenciadas al centro del municipio donde se han construido y nunca en la posición real que ocupan. Solamente los edificios públicos son georeferenciados en su prosición real))
Ficha Técnica
Nombre del proyecto Vivienda unifamiliar
Localización:Urbanización San Andrés golf, Chiclana [Cádiz]
Construcción: 2005
Promotor/Cliente: David & Kate Harper
Constructora: Construcciones Llorente
Presupuesto: 119.336,40 €
Superficie construida: 293,35 m2
Resultado de un concurso convocado por una sociedad de empresas médicas, el proyecto se ubica en una de las parcelas de la antigua Exposición Universal de 1992 en Sevilla. Un paisaje terciario saturado de singularidades altisonantes, herencia de los pabellones de la Exposición. El proyecto debía recoger una serie de especialidades médicas proporcionales en superficie al capital invertido por cada una de ellas. A partir de dicha proporcionalidad el proyecto plantea una sección a modo de diagrama de barras, configurando tres vacíos concatenados en diagonal que conforman un gran espacio entorno al cual se desarrollan las circulaciones y la actividad del Centro. Surge así un volumen compacto y opaco, excavado en su interior, utilizando el vacío y la porosidad como materia fundamental de trabajo. La arquitectura pasa a ser lo que está en medio, entre lo construido, «…entre las notas» como decía Debussy. El vacío se formaliza mediante la superposición de variaciones de plantas que poseen la misma porosidad repartida de modos distintos, generando patios, terrazas y vacíos, mientras que la planta baja se disuelve permitiendo conciliarse con el espacio público. Las circulaciones transcurren paralelamente al vacío diagonal, a un lado la de los pacientes y al otro del personal médico, de modo que sólo llegan a encontrarse en las bandejas que conforman las especialidades y que flotan sobre el vacío interior. La estructura responde a esta sección mediante una estructura puente con pequeños pórticos extremos que albergan las circulaciones y grandes luces centrales que soportan las especialidades. Una serie de aplacados de gran formato de hormigón reproducen la escala del vacío interior y confieren cierta aspereza al exterior que contrasta con la transparencia del vacío que alberga.
Ficha Técnica
Nombre del proyecto: Instituto Andaluz De Biotecnología Arquitectos: María González y Juanjo López de la Cruz junto a Francisco Glez Vilaplana y Salvador Méndez. Arquitecto técnico: Víctor Baztán Cascales. Colaboradores: David Rodríguez, estudiante de arquitectura. Premio: Concurso 2001: 1er Premio Obra seleccionada para el Catálogo del Programa Bienal Arquía/Próxima 2010, Fundación Caja de Arquitectos, Barcelona, 2010. Sol89 Promotor/cliente: Tecnolaser S.A. Localización: Isla de la Cartuja. Sevilla. Estructuras: Alejandro Cabanas, Ingeniero Técnico Industrial. David Rodríguez, estudiante de arquitectura. Instalaciones: Insur JG. Constructora: Level-Econivel S.A. Superficie: 6.398,74 m2
El solar se sitúa estrangulado entre medianeras y solares por construir. Se asoma al exterior por dos fachadas, una desde la rotonda situada en la Avenida del Genil y otra en la calle perpendicular. La ordenación de la propuesta se resuelve en un solo gesto, una línea de unión entre los puntos de entrada y salida del apeadero. Una losa de hormigón de canto constante se despliega en su desarrollo respondiendo en cada punto a las diversas situaciones. En la entrada se apoya sobre una caja metálica y vuela dos metros y medio sobre la pequeña plaza de entrada. Después se levanta para generar una curva que acompaña el movimiento de los autocares y cubre diez andenes antes de doblarse en el muro que cierra la alineación de salida. Debido a la escasa capacidad portante del terreno la losa se articula en los pilares mediante apoyos de neopreno que impiden la transmisión de momentos flectores. Las vigas que soportan la losa se invierten para disponerse en la cubierta y generar una visual continua del espacio cubierto. Una fachada de cristal pintada en verde con grandes letras en negro anuncia su presencia entre el desorden de situaciones próximas.
Un ligero retranqueo de la alineación nos permite disponer de una pequeña plaza pública de entrada a la que se asoma el ojo de la cafetería. Durante la noche la fachada se ilumina mediante focos empotrados en la cámara de aire para seguir reclamando su lugar público. Una entrada embudo de baja altura nos conduce hasta el vestíbulo previo a los andenes. Aquí una caja de cristal nos envuelve y muestra por completo la perspectiva de la marquesina, donde los números dibujados en los pilares nos hacen comprender su escala. Un parasol de biondas de carretera se descuelga de la losa en una longitud de recorrido marcada por la orientación solar. La misma pieza metálica es utilizada como elemento de protección en las puertas de acceso de vehículos.
Junto a los andenes, en el vacío que abraza la marquesina, se había previsto una plaza verde como lugar de espera. En el proceso de ejecución decidimos que seria más interesante atomizarla y dispersarla por todo el acerado en forma de círculos que agujereando el pavimento aparecerían en zonas inesperadas. Contrastamos de esta forma el ritmo predecible de la estructura con el orden caótico de los orificios. Los bancos, realizados in situ como pilares de hormigón de cuatro metros de longitud tumbados en el suelo, se revisten de una lamina de pvc negra que puntúa el espacio abierto y refuerza el orden aleatorio de la vegetación.
The plot is strangled by other blind facades and plots to be built. It looks at the outside through two facades, one on the roundabout at the Genil Avenue, and the other on the street perpendicular to this one.
The planning of the proposal is solved in a simple gesture: a line linking the entry and exit points of the bus station. A slab of concrete of regular section spreads out in its progress, answering at every point to different situations. At the entrance it leans on a metallic box and flies two meters and a half over a small square. Afterwards, it is raised to generate a curve that accompanies the movement of the coaches and covers ten platforms before bending at the wall that closes the alignment of the exit. Due to the low resistance capacity of the ground the slab is articulated on the pillars through neoprene supports that hinder the transmission of bending moments. The beams that sustain the slab are reversed so as to align them on the cover and generate the visual continuity of the space covered.
A glass facade, painted in green with big letters in black announces its presence among the disorder of nearby situations. A light setback in the alignment allows us to use a small public square in the entrance onto which the eye of the cafeteria looks. At night the facade is illuminated with lights built in the air chamber to continue claim on public space.
A funnel entrance of low height drives us to the hall. Then, the platforms. Here a glass box envelopes us and shows the complete perspective of the shelter, where the numbers drawn on the pillars make us realize its scale. An umbrella of road safety barrier slides down the slab along the route marked by the orientation of the sun. The same metallic piece is used as a protection element in the doors for vehicle access.
Next to the platforms, in the void that wraps the shelter, a green square was projected as a waiting lounge. During the building process we decided it was more interesting to atomize and scatter it over the sidewalk in the shape of circles which, making holes in the pavement, would spring up unexpectedly. In this way we counterweighted the foreseeable rhythm of the structure with the chaotic order of the holes. The benches, built in situ as four meter long pillars made of concrete, are covered with a black polyvinyl chloride sheet that punctuates the open space and reinforces the fortuitous order of the vegetation.
[dt_tooltip title=»+ Información»]Si es editor, periodista, publicista o fabricante y su interés es el de usar fotografías de este proyecto en su revista, empresa o campaña de publicidad, ha de adquirir los derechos de reproducción de las imágenes que necesite. Para obtener condiciones y tarifas, rellene el formulario al que le llevará el botón de «adquisición de derechos».[/dt_tooltip]
Ficha Técnica
APEADERO DE AUTOBUSES EN ECIJA (Sevilla. España)
Localización: Écija (Sevilla)
Proyecto/obra: 2004/ Noviembre 2005
Superficie solar: 6672 m2
Superficie construida edificio entrada: 275 m2
Superficie cubierta marquesina: 1.677 m2
Superficie de urbanización: 2.901 m2
Superficie asfáltica andenes: 2.550 m2
Presupuesto: 918.192 euros
Precio/m2 cubierto = 918.192 / (275+1677) = 470 euros/m2
Arquitectos: Eva Luque García, Alejandro Pascual Soler
Estructuras: Alejandro Pascual Soler (ing. de caminos)
Colaborador: Fernando Matilla Galindo (arquitecto)
Aparejador obra: Manuel Martín Muñoz
Promueve: Ayuntamiento de Écija y Empresa Pública de Suelo de Andalucía. Junta de Andalucía
Constructora: CONTRAT Ingeniería y Obras s.a.
Óscar Rodríguez, Juan Manuel Rojas, Laura Domínguez, arquitectos Estas viviendas tienen su origen en el “Concurso de Proyectos 1999” organizado por la Dirección General de Arquitectura y Vivienda de la Junta de Andalucía que fue ganado por Óscar Rodríguez, Eva Luque y Salvador Muñoz. Posteriormente, Óscar Rodríguez, Juan Manuel Rojas y Laura Domínguez continuaron la labor realizando el proyecto básico, de ejecución y la dirección de la obra.
La propuesta considera la situación de solar de esquina entre la carretera de circunvalación y la Avenida de la Estación; busca la mejor orientación posible para las dependencias principales de las viviendas; estima la relación con las edificaciones e infraestructuras industriales de las parcelas adyacentes y reflexiona sobre lo que la tipología de edificación exenta tiene de positivo y negativo.
[swfobj src=»https://jesusgranada.com/wp-content/uploads/2005/09/149ANTEQUERA.swf» allowfullscreen=»true»]
La falta de calidad y estructura urbana que, en buen número de ocasiones, produce la aplicación de la tipología de edificación exenta son a menudo consecuencia de la desconsideración de los espacios intersticiales de los bloques y de la simplificación de las propuestas que tratan de resolver los solares con una única tipología de bloque exento.
Sin embargo reivindicamos que, dando una solución desde el proyecto a estos factores que permita una adecuada integración urbana, estas tipologías presentan unas posibilidades de soleamiento, aireación, racionalización de la construcción y adaptación a topografías de relieve pronunciado, que se deben valorar y que permiten un mejor aprovechamiento (sostenible) de los recursos espaciales, paisajísticos y naturales del lugar.
Para resolver el solar con las premisas anteriormente expuestas se propone ordenar la parcela mediante un bloque lineal con galería en forma de L y un edificio con tipología de bloque en H; el primero frente a los linderos con los depósitos de aceite y el centro de adultos, en la parte alta del solar, y el segundo en la esquina, alineado a la Avenida de la Estación.
El acceso principal al conjunto de viviendas se realiza desde la Avenida de la Estación por el espacio que queda libre entre los dos bloques. Al edificio que ocupa la esquina se accede por la derecha y al bloque lineal por el fondo. La zona libre restante entre ambos bloques, deprimida una planta respecto del acceso, acoge un espacio común abierto y los aparcamientos de todas las viviendas, que, si bien con distintos grados de cubrición (desde un simple alero hasta una posición clara de sótano) permanece siempre abierto al exterior. Estos espacios, según su cota y comunión con el garaje, se van cualificando para ser, lejos de espacios residuales, lugares de relación.
El edificio con tipología de bloque en H tiene cuatro plantas de altura sobre rasante y se organiza en torno a un espacio interior en el que se ubican las galerías de acceso y el núcleo de comunicación vertical. Las viviendas se distribuyen interiormente de tal modo que los espacios principales vivideros (salones y dormitorios) se abren a las fachadas del bloque y los espacios servidores (cocinas, lavaderos y baños) a modo de colchón protector, a las galerías y a este interior. Esta organización “bifróntica” de la casa cualifica los espacios a los que las viviendas dan sus fachadas mejorando la intimidad y habitabilidad de las mismas.
El bloque en forma de L, de cuatro plantas de altura, tiene el portal de entrada por la unión de ambos lados y cuenta con un solo núcleo vertical de comunicaciones, realizándose el acceso a las viviendas a través de galerías. La contención en el presupuesto de las viviendas sociales aconseja disminuir en lo posible los núcleos de ascensor a que obliga la normativa municipal. Las galerías son un interesante recurso espacial que nos permite lo anterior. Pero, más allá de dar una solución puramente formal, hay que ser consciente de los problemas de servidumbres que las galerías plantean y que demasiadas veces en viviendas públicas no se contemplan. También aquí, la organización “bifróntica” de las viviendas permite moderar el grado de servidumbre que implica las galerías ofreciendo mayor comodidad en el uso de estas viviendas.
Ocupando la zona baja del edificio de esquina, parte del espacio libre entre ambos bloques y parte del sótano del bloque L, se prevé una plaza de aparcamiento por vivienda (una de ellas adaptada a minusválidos). El acceso rodado se realiza por la parte baja de la Avenida de la Estación. La pendiente del acerado de dicha avenida (6,87%) permite el acceso de minusválidos a la mencionada zona, además del acceso peatonal que se produce desde escaleras y rampa a través del espacio público central.
En tipologías plurifamiliares se entiende que las ventanas de cada vivienda en una fachada pertenecen formalmente a la fachada y no a la vivienda. Es difícil reconocer las ventanas que corresponde a cada unidad de vivienda. Puede que al usuario le guste reconocer fácilmente su vivienda en la fachada. Aquí las ventanas de cada viviendas se han recercado para que conserven su unidad en fachada mediante aleros de chapa de acero (cuidando su rigidez para disminuir alabeos) permitiendo además aumentar la profundidad del hueco y por tanto su protección solar.
Una piel dentada de tramex dialoga con la imponente presencia industrial de los depósitos de aceite en la fachada oeste. La visión de estos queda matizada en el interior de las galerías que circulan por esta fachada gracias al entramado metálico que se va abriendo rítmicamente al paisaje. Se evita así cierta sensación de encierro que este cerramiento pudiera causar.
El proyecto se inserta en una parcela de la Escuela Universitaria Politécnica de Algeciras perteneciente a la Universidad de Cádiz (UCA) situada en un ámbito de la ciudad puramente residencial, en ausencia de referencias urbanas significativas.
El edificio de talleres asume su posición urbana enfatizando el esquema no solo con el volumen construido, sino con el propio tratamiento de la pieza, que por su escala y forma se adapta a la geometría del solar, y a las condiciones topográficas del mismo, intentando resolver la complejidad del funcionamiento interno de un edificio docente desde una premisa fundamental: simplicidad y economía de medios.
De esta manera el edificio se concibe como un paralepípedo, pesado, y horizontal, una caja negra (tecnológica) que mediante el tratamiento de su piel (prefabricados de hormigón negro fisurados por un código de barras) y la inserción de un cassette liviano de celosías de vidrio y chapa, resuelve el programa solicitado por la Universidad: Talleres de ingeniería pesada en planta baja y despachos y laboratorios en planta alta.
El proyecto consiste en la construcción de 62 viviendas de protección oficial, divida en dos fases. La primera fase contempla dos bloques exactamente iguales de 18 viviendas cada una, lo que completa un total de 36 viviendas con régimen de protección especial. La segunda fase son viviendas unifamiliares en un total de 26 viviendas en régimen general. La primera fase debe ser diseñada para unas viviendas que tienen más restricciones en cuanto a superficies que la segunda fase. Las parcelas configuran un lugar periférico de extensión de la ciudad.
En la primera fase se ha optado por situar 8 de las viviendas en planta baja, con todo su programa desarrollado en dicha planta, y situar las 10 viviendas restantes en plantas primera y segunda a modo de dúplex, lo que nos facilita los accesos eliminando la necesidad de ascensor a una tercera planta y por tanto reduciendo costes, siempre a favor de la calidad de las viviendas.
Las viviendas situadas en planta baja poseen patio exterior privativo de cada una lo que favorece la extensión de la vida al exterior y garantiza la calidad planta primera y segunda (dúplex), utilizan las cubiertas de las viviendas de planta baja para construir sus propios espacios exteriores en forma de terrazas descubiertas que, para evitar servidumbres de vistas, poseen elementos de cierre a 1,80 m de altura. Nadie molesta a nadie, nadie mira a nadie. Todo el mundo disfruta de su espacio exterior, de su trozo de cielo y de su trozo de naturaleza (patios-terrazas), aquello que no afectando a los costes eleva la calidad de vida de sus propietarios. Ésta solución permite eliminar la imagen arquetípica de edificios residenciales donde la mayoría de las estancias dan a patios interiores de servidumbres de luces y vistas, que son extremadamente difíciles y molestas, provocando tensiones entre los propietarios.
Sin embargo todo ese mundo de patios, de mirar al cielo, de sentir al vecino pero no verlo, de alargar la mirada, de luces y sombras, no se refleja en el exterior. Salvo en determinados huecos en donde se deja entrever que ocurre en el interior, huecos pensados en escala urbana, de grandes dimensiones, que permiten respirar al edificio.
El exterior posee un tratamiento mucho más urbano, donde prevalece el conjunto frente al individuo, construyendo ciudad. Se busca la formalización clara de dos objetos contundentes urbanos.
El balcón, extraído del recuerdo tradicional es interpretado con una imagen más contemporánea, sintetizando sus elementos, haciéndolo hasta el extremo sencillo. El color (azul, rojo, blanco) responde a una idea clara de reestructurar el objeto urbano, intenta focalizar las visiones desde la calle, organizar un escenario que vibra con las horas del día, con los ángulos de visión, con los estados de ánimo, con la meteorología.
En la segunda fase las viviendas unifamiliares se organizan con la misma idea de distinguir entre la calle y la vida en el interior. Los salones, las cocinas y el dormitorio principal se vuelcan hacia ese trozo de naturaleza privada, atrapada, el patio. Cuando se entra desde la calle el núcleo de comunicaciones de la casa nos enseña como se organiza la vida dentro. Amortigua el cambio de escala, introduciendo la luz que dejamos en la puerta de entrada para convertirla en una luz más doméstica, más acotada. Un Vibrato.
La experiencia indica que estos apeaderos deben concebirse como lugares abiertos en continuidad con los espacios públicos que los rodean, dársenas y andenes en continuidad con las vías y acerados que las envuelven. Espacios abiertos, a modo de logias o grandes marquesinas a los que apoyarán los servicios imprescindibles de atención al viajero.
Atendiendo a sus dimensiones el apeadero se ha proyectado en posición paralela a la Avenida de Almería, por donde se prevé que se producirán las llegadas de las diferentes líneas de autobuses, sin embargo, dado que la dimensión de este frente, aún siendo el mayor de los que presenta la parcela, no permitiría una entrada y salido holgada de los autobuses, se ha optado por situar el acceso a las dársenas en la avenida de Andalucía tras recorrer la de Almería, realizándose la salida por esta misma. En un futuro y una vez abiertas las vías previstas en el Plan General, será aconsejable trasladar la salida al frente del Camino de los Carneros.
Bajo la marquesina se han proyectado ocho dársenas para la llegada y salida de autobuses, trazadas a 45º y de forma que su giro de acceso se realice en el sentido de las agujas del reloj.
Las dársenas y los andenes correspondientes, son acompañados por una edifición lineal, cerrada en su perímetro y de acceso controlado durante la noche, que reúne los siguientes servicios de atención al viajero:
Área de espera, en contacto visual con los andenes y desde la que se podrá observar el movimiento de autobuses y viajeros.
Taquillas. Cabinas para tres compañías de transporte.
Área de consigna.
Aseos, masculinos, femeninos y minusválidos.
Cafetería, en relación con el área de espera y con la posibilidad de mantener independencia de horarios.
Ficha Técnica
Nombre del proyecto: Apeadero de Autobuses de Chipiona
Arquitectos:Estudio Carbajal, arquitectos
José Antonio Carbajal Navarro, Nicolás Carbajal Ballell y Rodrigo Carbajal Ballell
Construcción: 2005
Promotor/cliente: Junta de Andalucía. Consejería de Obras Públicas y Transportes y Ayuntamiento de Chipiona
Arquitecto técnico: Roberto Alés Méndez
Estructuras: Pedro Lobato Vida
El Centro Infantil se ubica en una zona de expansión residencial con déficit de espacio público. El fondo posterior del solar linda con una antigua vaguada, una zona verde no cualificada y hundida 2.5 metros respecto al viario público e ignorada por los vecinos. La guardería debe servir para recuperar y cualificar este espacio público, ha de mirar al parque hundido, medirse contra el talud que lo delimita y que ahora delimitará también el espacio de la guardería. La guardería se agacha y se da la vuelta para encontrarse con el parque, la depresión que presenta y que ha provocado su infrautilización permite que el Centro se apropie del extremo de éste como gran espacio de expansión. Se piensa en la guardería como un tránsito para los niños entre la ciudad y el parque, un recorrido que parte suavemente por una rampa y culmina enfrentándonos a éste.
El Centro se implanta como un volumen neutro y flotante ahuecado hacia el parque. Se manipulan sus caras noroeste y sureste de modo que aparezcan como cortes del volumen hacia el espacio público, permaneciendo ciegos los otros dos alzados hacia la carretera y las viviendas. La planta se salpica de patios y la cubierta se manipula cualificando los distintos ámbitos, provocando múltiples trasparencias y ofreciendo a los niños diversidad de espacios a experimentar: interiores, exteriores, exteriores cubiertos, tamizados, etc. Todos ellos asociados a distintos grados de protección del niño. Las dos unidades de guardería demandadas se desarrollan entorno a sendos patios que funcionan como aulas al aire libre. El retranqueo de las aulas evita las visiones a la carretera y al entorno edificado. Así se enmarca la visión del parque y el talud, generando un porche pensado como un fragmento cualificado del espacio público, que lo remata y lo concilia con la guardería. Un trozo de parque en sombra.
Nombre del proyecto: Guardería pública 24 horas
Arquitectos: María González y Juanjo López de la Cruz.
Arquitecto técnico: Joaquín Gutiérrez.
Colaboradores:George Smudge, estudiante de arquitectura.
Promotor/cliente: Ayuntamiento de Ayamonte.
Localización: C/ Carlos Cano, Ayamonte, Huelva
Instalaciones: Insur JG.
Constructora: Construcciones Hermanos Cordero S.A.
Superficie de la intervención: 1.116,78 m²
REHABILITACIÓN DE EDIFICIO – 21 APARTAMENTOS ALREDEDOR DE PATIO. SANTA MARÍA DE GRACIA. SEVILLA.
CARACTERÍSTICAS DEL INMUEBLE PREEXISTENTE
Casa de pisos con una doble crujía a fachada (con entreplanta) y crujías perimetrales paralelas a dos de las medianeras de la parcela, adosándose a la tercera de ellas, un patio con galería porticada.
Esta disposición se manifestaba en planta baja y primera.
La planta segunda era el resultado de eliminar parcialmente la doble crujía que se adosa a la medianera del fondo de la parcela.
La planta tercera constituía la azotea del inmueble donde la ocupación no respondía a traza lógica alguna. Los volúmenes de lavaderos y trasteros se adosaban al lindero lateral.
El proceso de transformación sufrido por el inmueble había distorsionado sustancialmente la tipología edificatoria originaria, fundamentalmente desde la doble crujía de fachada hacia el patio interior de la parcela. La cubrición del patio porticado y patio trasero en planta primera y la apropiación de parte del patio principal para mayor dimensionado de uno de los locales, colmataban y macizaban la planta baja de tal manera que la tradicional transparencia que el zaguán asume en estas tipologías residenciales, quedaba desvirtuado.
Sobre las trazas de la edificación existente se habían estado realizando obras de reforma durante la primera mitad del siglo XX, hasta que el año 1950, en el que un proyecto de obras realizado por don Antonio Delgado Roig, ejecutado casi en su totalidad (a excepción del cambio de posición de la entrada principal) se llega, básicamente, al estado actual en el que se encontraba el inmueble cuando acometimos el proyecto.
Se ha pasado durante este tiempo, de uso del inmuebles para viviendas en alquiler y comercios, a todo el edificio destinado a comercio, y finalmente a taller de reparaciones, oficinas y viviendas.
Los distintos usos a los que se han ido destinando las distintas partes del inmueble, han provocado alteraciones y sustituciones de posiciones de escaleras y patios secundarios y huecos de fachada, así como la cubrición del patio principal.
No se pudo documentar la fecha de construcción del inmueble primitivo, ni las características tipológicas originarias del mismo, aunque parecían responder a las características antes definidas.
PROPUESTA
El inmueble se encontraba catalogado con un nivel de protección C y la normativa urbanística permitía tres alturas (B+3), siendo las condiciones de ocupación las propias del casco histórico de Sevilla en una parcela de 565.57 m² de suelo.
El proyecto que se presenta, se plantea desde las siguientes premisas:
El mantenimiento y rehabilitación1 de las dos primeras crujías de fachada que responden, junto con la escalera original y la disposición del zaguán, a la tradicional casa de pisos del siglo XIX.
La sustitución del resto del inmueble por una edificación de nueva planta que:
Posibilita la ejecución de un sótano de aparcamientos, condición imprescindible para llevar a cabo una promoción residencial en un emplazamiento tan céntrico y con gran déficit de plazas de aparcamiento como este.
Permite la recuperación de la secuencia calle – zaguán – patio en planta baja y el diálogo entre lo mantenido (rehabilitado) y lo construido (nueva planta), desde actitudes contemporáneas, donde lo lleno y lo vacío, los distintos usos a los que se destina la edificación, permiten una lectura clara del proyecto.
Desarrolla unos tipos habitacionales que incorporan los vacíos de la propuesta a las propias viviendas, como una estancia más de las mismas. Así, coexisten tipos que viven y respiran del patio principal o de la calle, y otros en los que estos vacíos actúan como compases previos o bien como prolongación de las viviendas a los que asoman y sirven.
La obra ejecutada, después de varios ajustes a las dimensiones reales de la parcela, y una vez que se procedió a la demolición de parte del inmueble, concluyó en enero de 2006, después de un proceso que se inició en abril de 2001.
Nombre del proyecto: Palacio de deportes del Mediterráneo en Almería
Arquitectos: Felipe Palomino, arquitecto
Localización: C/ Alcalde Santiago Martínez Cabrejas
Estructuras: Lanik
Construcción: 2005
Constructora: FCC construcciones
Superficie: 8250m2
El Centro se ubica al oeste de Antas, en una zona de ensanche aún por consolidar, sobre una parcela límite de lo urbano.
Se diseña un edificio en forma de U entorno a un patio que mira hacia el paisaje.
El conjunto se percibe como un volumen compacto. Los elementos de las fachadas construyen una piel que envuelve y modela el edificio. Se combinan carpinterías, protecciones y revestimientos con chapas metálicas (lisas y plegadas) y morteros monocapas.
El ala sur aloja biblioteca, administración, aulas y seminarios. El vestíbulo, de doble altura, articula los elementos principales del programa y se dispone como mirador hacia el patio. El gimnasio se sitúa al norte, como ampliación cubierta de las instalaciones deportivas preexistentes. Al oeste se emplazan en planta baja cafetería, almacén general y cuartos de instalaciones, y en planta primera los despachos.
[swfobj src=»https://jesusgranada.com/wp-content/uploads/2004/05/069ANTAS.swf» allowfullscreen=»true»]
El edificio está situado dentro de la cuadrícula que ocupó el primer recinto amurallado de la ciudad en el siglo XVI, próximo a la plaza mayor. El convento de N. S. de la Victoria o de los Mínimos de Vera, fue fundado por una Real Provisión de Felipe III fechada en Vallida el 23 de agosto de1605.
Las obras de su construcción se debieron de realizar en fechas inmediatamente posteriores. La iglesia inicialmente construida era de una sola nave de 200 varas cuadradas -25 x 8 m-, con contrafuertes interiores y la previsión de poder ser ampliada por su cabecera en el futuro.
La sustitución del tejado por un manto de cal mal apisonado había deteriorado el edificio, por lo que se encargó su reparación y ampliación a Gerónimo Martínez de Lara, que proyectó la construcción de una nueva Capilla Mayor que se adosaba al templo existente derribando su testero frontal y formando una planta de cruz latina cuyos brazos sobresalían levemente del edificio existente. El crucero se cubria con una cúpula de planta elíptica con tejado que exteriormente descansaba sobre un tambor octogonal. La obra se concluyó en 1790.
El convento fue objeto de la desamortización a comienzos del siglo XIX. El convento fue demolido y la iglesia destinada a culto hasta 1936.
El estado en que nos encontramos el edificio era de práctica ruina con patologias en acelerado proceso y elementos irrecuperables dado su avanzado estado de deterioro en algunos casos irreversible: muros desplomados, parte de los techos derrumbados, sin pavimentos y sin carpinterías.
El proyecto de intervención comprende la habilitación de la propia Iglesia como sala multiusos y alojamiento de todo tipo de eventos: conciertos, teatro, exposiciones, etc. y la construcción de un pequeño edificio de nueva planta que, destinado a camerinos y aseos, se ubica en un pequeño solar colindante que ocupaba la antigua sacristía.
Tras las inevitables demoliciones del coro y de la cubierta de la nave principal, se redactó un proyecto que se ha ido transformado considerablemente a lo largo del transcurrir de la obra, de hecho, el techo proyectado para la nueva cubierta sobre la nave principal es el único elemento ejecutado del proyecto original. Originalmente, bajo esta cubierta unificadora, se proyectaba la colocación de varios elementos de diversos tamaños -edificios, cajas de madera- que funcionando autónomamente, formalizaban accesos, definían usos y articulaban circulaciones. Por otro lado, se proponía la sustitución de la torre existente por una nueva torre-lucernario que de día arrojaría luz al interior y de noche funcionaría a la inversa, como reclamo de los eventos que se realizaran en el interior.
Partiendo del deseo del Ayuntamiento de recuperar el coro y conservar la torre en su estado original, se propuso intervenir de forma diferente. A nivel de suelo, se ha intervenido construyendo un zócalo de mármol que al recorrer las capillas laterales funciona como banco corrido serpenteante, bajo el crucero formaliza la plataforma sobre la que reposa la alfombra de madera que define el escenario, y bajo el coro, otra plataforma sobre la que apoya la escalera. A nivel de cubierta, además del nuevo techo, se ha ejecutado un lucernario que con su luz baña el nuevo espacio. En el nivel intermedio -bajo las cornisas existentes y sobre el nuevo zócalo- se realizan labores casi exclusivamente de conservación y restauración, se recuperan los valiosos paños de frescos aparecidos bajo capas de revestimientos preexistentes y también se recuperan otros frescos de menor valor que por razones sentimentales la propiedad ha deseado conservar.
Nota importante ((La posición geográfica de todas las propiedades privadas aparecidas en esta web, son referenciadas al centro del municipio donde se han construido y nunca en la posición real que ocupan. Solamente los edificios públicos son georeferenciados en su posición real))
Descripción del edificio. La obligada aceptación de este perímetro de edificación como base de partida para el proyecto va a ser elemento sustantivo en la configuración de la forma y el control de la volumetría del edificio. Por tanto, forma y volumetría venían predeterminadas por las bases del concurso, que da origen al encargo de este proyecto y habrán de ser ligeros movimientos sobre este perfil -vuelos, retranqueos- los únicos mecanismos formales que van a permitir a la propuesta escapar del rígido y estricto perímetro dibujado por la normativa.
El programa del Museo Valenciano de la Ilustración se distancia de los contenidos habituales de otros espacios expositivos. Se trata de un museo con unas colecciones permanentes mínimas, donde gran parte del recorrido se articula a través de escenarios, de espacios que deben mucho a las referencias literarias, teatrales, musicales y cinematográficas.
Los espacios físicos que sirven de marco a estos escenarios efímeros, que sin embargo constituyen la exposición permanente del MuVI, vendrán caracterizados por su versatilidad y neutralidad de manera que posibiliten la mayor libertad posible a la organización del proyecto expositivo. Espacios amplios, capaces, cuyas dimensiones, escalas y proporciones les permitan ponerse a disposición del montaje expositivo. Control de la luz natural y el soleamiento y definición precisa de acabados insistirán en hacer más elocuente esta condición de disponibilidad.
Estas consideraciones no implican en absoluto la aceptación del edificio como mero contenedor del proyecto museológico, de igual manera que la obligada servidumbre que impone la aceptación del perímetro de edificación no determinará, de manera definitiva, el sistema formal y compositivo del proyecto.
El edificio propone una imagen unitaria y compacta frente a una concepción más fragmentaria sugerida por el programa y el planeamiento. Se plantean, en líneas generales, dos volúmenes alargados dispuestos casi en paralelo: el primero de ellos, más largo y anguloso alberga la secuencia de recintos expositivos que constituyen la exposición permanente del Museo, al tiempo que el segundo se reservará a las funciones más internas de la institución. Ambos se conectan por un pieza intermedia que incluye el vestíbulo general del Museo. Un espacio de gran magnitud en consonancia con el carácter público-institucional del edificio, abierto a la verdura exuberante del jardín contiguo.
El Museo, a pesar del exigido sometimiento al perímetro de edificación de la normativa, busca resolver de forma satisfactoria el sistema de relaciones entre el propio edificio y el entorno en el que se establece.
La localización del acceso principal bajo el propio edificio, que supone perforar la pieza más larga a fin de poner en comunicación las dos áreas ajardinadas muestra el interés del proyecto por dotar a la arquitectura propuesta de un cierto carácter urbano, o dicho de otra manera, de poner de relieve la cualidad urbana de lo arquitectónico. Edificio-pasaje que permitirá establecer ahora una relación fluida y permeable en su entorno arbolado a la vez que deviene en telón de fondo de la perspectiva de los jardines del Hospital.
Se trata por tanto de un edificio que se mueve a medio camino entre su condición de objeto ensimismado, de artefacto aislado, de pabellón en el parque, condicionado por su programa de usos y su voluntad de aceptar un papel activo en la recualificación de su entorno urbano.
Programa desarrollado. El MUVI consta de tres grandes areas: la que corresponde al contenido del Museo propiamente dicho, es decir los espacios expositivos destinados a la muestra temática de la Ilustración, el area correspondiente a las exposiciones temporales, que incluye salas de exposición y salón de actos y por último aquella zona destinada al área interna del edificio, en la que se sitúan la Biblioteca, Centro de Estudios, así como el espacio destinado a la Administración del Museo.
Las tres áreas confluyen en el espacio quizá más representativo y de mayor capacidad del Museo: el vestíbulo general, al que se accede desde la fachada principal a través del pasaje abierto bajo el mismo edificio y desde la fachada lateral que se abre a la prolongación de la calle Requena.
En lo que concierne a la primera de estas tres grandes áreas será el recorrido el elemento que se constituya en el argumento del orden formal y compositivo del proyecto. Se plantea un recorrido en sentido descendente a través de numerosas salas de exposiciones organizadas en rampas muy suaves que recorren en zig-zag la pieza de mayor longitud del Museo.
Un ascensor ligero y transparente, bien situado en el vestíbulo principal, conducirá a los visitantes a la cota superior del itinerario expositivo. Se trata de una sala abierta al vestíbulo y fuertemente iluminada cenitalmente.
A partir de esta sala se iniciará el recorrido por las distintas salas de exposiciones, con la inclusión de una sala en mitad del recorrido, que podría asumir diferentes funciones de las restantes y que mira, al igual que la primera, al vestíbulo principal.
Todas las salas se incluyen en dos construcciones alargadas que se disponen en paralelo, aunque una de ellas se quiebra al centro a fin de conseguir que el vacío triangular obtenido como resultado de este movimiento pueda introducir una componente de complejidad que contribuya a enriquecer los espacios disponibles.
La última de las salas de exposiciones se sitúa al nivel de la planta primera. A partir de aquí una serie de rampas conducirán al visitante al nivel de planta baja (vestíbulo principal) o bien al sótano donde se ubica el salón de actos y las salas de Exposiciones Temporales. Este recorrido supone una acción envolvente en torno al vacío del vestíbulo general del Museo.
Atención especial presta el proyecto precisamente a la ubicación de la Sala de usos múltiples y Salas de Exposiciones Temporales. La primera de ellas se sitúa en planta de sótano, pero la substracción de una franja de forjado de planta baja junto a la aparición de un patio inglés van a permitir que el foyer de esta Sala se abra al exterior y goce de iluminación natural y vistas sobre el antiguo jardín privado, ahora incorporado al Museo. El acceso a la Sala se producirá desde el vestíbulo principal a través del ascensor y del sistema de rampas incluido en uno de los lados del vestíbulo. Esta inmejorable ubicación permitirá, además de mejorar las condiciones de sus espacios exteriores, su utilización fuera del horario del Museo.
Las Salas de Exposiciones Temporales se disponen en la misma cota que la Sala de usos múltiples, pero a su vez se las dota de un acceso principal y diferenciado del contenido temático del MuVI.
La tercera de las áreas se destina a los usos no expositivos del edificio y se ubican en la pieza prismática más pequeña al otro lado del vestíbulo principal. En las dos plantas superiores se incluye la Biblioteca organizada en dos niveles: el bajo, destinado a sala de lectura y depósito de libros y el nivel superior en el que se instalarán recintos individualizados para investigadores. La Biblioteca se ilumina cenitalmente a través de una secuencia de lucernarios en su cubierta orientados a Norte.
El Centro de Estudios ocupa el nivel inferior (planta primera) y al igual que el área administrativa, que se desarrolla a nivel de planta baja, se estructura en una serie de recintos, conectados por un corredor, abiertos a la fachada del edificio que se enfrenta a los bloques de viviendas existentes.
Por último, el nivel inferior (planta sótano) viene ocupado por los servicios generales del Museo (aseos, guardarropa, teléfonos, etc) en relación directa tanto con el Salón de Actos y Salas Temporales como con el Museo propiamente dicho.
En la cabeza de esta pieza prismática se dispone el núcleo de comunicación de toda esta área interna iluminado cenitalmente a través de un gran lucernario abierto en la cubierta. Este núcleo cuenta con un acceso independiente al del Museo.
En la planta baja y en el vestíbulo general se incluyen los servicios de cafetería y tienda en una posición de frontera entre el vestíbulo y la calle, de manera que pudieran funcionar con horarios diversos a los del Museo.
«Una habitación sin paredes» es un espacio dominado por las acciones del cuerpo, el lugar en el que se mira la casa y por el que se filtran los fenómenos del exterior al interior. Es el lugar donde lo privado se confunde con lo público y lo de fuera se superpone con lo de dentro. En el patio, las paredes son como cortinas y los cierres son el cielo y la tierra que pisamos. Todas las casas deberían aspirar a contener una «habitación sin paredes».
Un pequeño pabellón de entrada abraza la casa al pueblo; tras él se erige un volumen de mayor altura, abierto al paisaje. Una serie de estancias apiladas en dos plantas se agrupan en torno al patio, que hace las veces de una habitación más. La diagonalización y espacialidad de la planta del estar se contrapone a la serie de dormitorios que tratan de ocultarse frente al patio. Una piel continua de madera hace de velo protector frente a la habitación de doble altura, una pieza que se tiñe de color en los atardeceres.
Vista del acceso al garaje
Interior de la vivienda
Detalle del acceso a la vivienda desde el salón
El sol penetra y descorcha la casa, quedando atrapado en esta gran estancia.
La casa se desmonta frente al paisaje, descomponiendo su unidad y organizando un complejo engranaje de piezas que resuelven su relación con el entorno, una relación que se modifica y se gradúa tanto como den de sí las estaciones o el deseo de sus moradores por enlazar las estancias con el atractivo paisaje circundante. Constructivamente, la casa se ha resuelto con unas pantallas de hormigón in situ, a las que se le han ido instalando unos paquetes a modo de «casetes» que contienen el oscurecimiento, el aislamiento térmico y la estructura auxiliar, con intención de liberar las vistas.
Detalle de la escalera de subida con la cocina a la izquierda
Vista del patio hacia el oeste desde la subida a segunda planta
This single-family house is located in EI Garrobo, a village of some 800 inhabitants in the Province of Seville, on a plot of land at the end of a block. Taking the existing party walls as property boundaries, the house constructs a huge void in which to look at itself, a room that condenses the entire space of the house. This void-cum-room sheltered from the outside and tinted by the passage of light puts «everything in its place.»
The patio is a «room without wails,» which normally signifies a space in which the staging of everyday life takes place. If in a house function puts everything in its place, namely each room
in its place, the patio undoes these correspondences by dissolving the idea of room and function. «A room without walls» is a space dominated by the actions of the body, the place in which the house looks at itself and through which are filtered the phenomena of exterior to interior. It
is the place in which the private blends with the public and the outside is layered with the inside. In the patio the walls are like curtains and the closures are the sky and the ground we tread. All houses ought to aspire to having a «room without walls.»
A small entrance block clasps the house to the village; erected behind it is a volume of greater height open to the landscape. A series of rooms stacked on two floors is grouped around the patio, which serves as one more room. The diaqonalisation and spatiality of the living area floor is counterposed to the series of bedrooms that try and hide themselves opposite the patio. A continual skin of wood functions as a protective veil in front of the double-height room, an entity that is tinged with colour in the late afternoon. The sun penetrates and breaks open the house, remaining trapped in this great room.
The house is dismantled vis-a-vis the landscape, breaking down its unity and organising a complex mechanism of entities that resolve their relationship to the surroundings, a relationship that is modified and graduated as often as the seasons or the desire of its inhabitants to connect the rooms with the attractive surrounding landscape permit.
In constructional terms the house has been resolved with screens of in situ concrete, to which have been added cassette-like packages containing the shade-providing elements, thermal insulation and the auxiliary structure aimed at opening up the views.
Reseña Histórica
En los primeros años del siglo XX se instalaba en el solar, ubicado en el antiguo camino de Lorca a Guadix y promovido por D. José Felip, un primer Salón Ideal de planta rectangular y graderíos enfrentados. En él se realizaron, además de representaciones escénicas, las primeras proyecciones de cine mudo. El auge que la producción cinematográfica adquiere con el sonoro, hace que se plantee en 1928 la construcción del Salón Ideal que ahora se ha rehabilitado. Fueron sus promotores los hermanos Manuel José y Joaquín Íñigo Marín y el proyecto se le atribuye a D. Fernando Wilhelmi Manzano.
Descripción del Edificio
Se levantó un edificio que recogía, de una parte, la imagen deseada por sus promotores -ligados a ciertas corrientes vanguardistas- que pretendía configurarse a partir de elementos y espacios puros; y de otra parte, los planteamientos del autor del proyecto, más cercanos a modelos y lenguajes locales y que fijaban su interés en la expresividad de la fachada y la sala.
El resultado fue, en definitiva, un modelo más cinematográfico que teatral, en el que la sala se significaba como su elemento esencial, potenciándose constructivamente con sus muros laterales. La platea y el anfiteatro con sus balcones asumían la carga simbólica del edificio, relegando a las galerías laterales, el pequeño vestíbulo y la tramoya a un segundo plano, como espacios subsidiarios de la sala.
Propuesta de Intervención
Para su rehabilitación, un conjunto de consideraciones condujeron a la necesaria modificación del modelo. En primer lugar, el desarrollo de la ciudad en esta zona en los últimos años y el trazado de una nueva vía peatonal, llevó a la supresión de la galería de servicio lateral del teatro. La imposibilidad de utilizar este nuevo espacio por el teatro forzó a plantear nuevos mecanismos de relación entre la sala, el mundo de la escena y las zonas complementarias del público y administración.
En segundo término, la insuficiente articulación existente entre la calle y la sala, unido a la falta de visión que de la escena producían los balcones laterales y el necesario acondicionamiento del anfiteatro, llevaron a proponer una única platea que posibilitara la aparición de un espacio de relación social del teatro con el público y la ciudad. Surge así, bajo la platea, el gran vestíbulo, acorde con la naturaleza y relevancia del programa al que es destinado el edificio, con capacidad para 300 localidades y una localización singular en Baza.
Limitada sensiblemente la capacidad del edificio para establecer una nueva relación urbana en el lugar, se potencia el plano continuo de la sala hacia la nueva calle, en su forma y materialidad, como elemento determinante de este nuevo carácter urbano, acentuándose su disposición entre la compleja tramoya y el valor simbólico de la fachada.
Especial mención requiere el anexo teatral, no sólo por el importante incremento de superficie destinada a almacenaje y camerinos, sino especialmente por la posibilidad que ofrece de plantear una más compleja mirada del hecho teatral y cultural. Se posibilita en este sentido, una sala de usos múltiples en la zona de camerinos, disponible según las propias necesidades del edificio o requerimientos municipales para nuevas actividades.
Se ofrece con la rehabilitación una nueva sala más acorde a la forma, tamaño y ubicación del edificio, capaz de proponer la escala de lo público en un tejido urbano muy medido, construyendo una relación más abierta con esta nueva parte de ciudad ya consolidada de Baza, con el complejo vestíbulo y la aparición de taquillas y accesos en la nueva calle.
Por último, una pieza teatral que se adecua a los nuevos requerimientos con el importante desarrollo de la escena y la tramoya, cubriendo e incorporándose a las expectativas de la actividad teatral de Andalucía.
La casa nº 7 de la calle Ramón Auñón, en Morón de la Frontera, construida en el segundo tercio del siglo XVIII, tiene una ingeniosa traza que la hace aparecer como un edificio genuino, ya que es peculiar el aprovechamiento de la pronunciada pendiente en donde se alza en forma bancales engarzando cada desnivel por sendas escalinatas.
Con fachada de cantería flanqueada por columnas corintias sobre plintos y dintel resaltado por moldura y clave. El 2º cuerpo adintelado, flanqueado por columnas salomónicas y pilastras corintias que sostienen un frontón curvo con ángeles portadores de escudo, otros dos escudos con cimeras rematan el conjunto.
Conviene destacar la portada plateresca, cuajada de elementos decorativos como el escudo de la Orden de Calatrava, a la que pertenecieron sus primeros moradores, sus blasones o su elegante balcón forjado. Es llamativo su patio principal, porticado con doble arcada y columnas de jaspe rojo, la clásica escalinata y la cúpula de la caja, labrada en yesería.
El palacio posee tres plantas con buenos herrajes en los balcones y un patio de dos cuerpos con galerías de arquerías de medio punto sobre columnas de jaspe de Morón, decorado con triglifos punjantes planos y esgrafiado. Otros elementos fundamentales de este palacio son la soberbia escalera principal de la casa de jaspe encarnado cuyos peldaños forman un solo bloque de mármol. La caja de la escalera está cubierta con falsa cúpula oval, yeserías de hojarasca y figuras alegóricas de las estaciones
Datos Históricos
Palacete construido en 1735 por los Marqueses de Pilares, fue residencia de nobles familias como los Condes de Daóiz, y después pasó a propiedad de los Condes de Miraflores. La persona mas destacada de esta familia fue Fernando Villalón, reconocido poeta de nuestra ciudad que da nombre a este edificio y al Patronato de Cultura que lo gestiona. Vivió aquí desde que nació en 1.881 hasta que con 38 años se fue a vivir a Sevilla.
Durante otros 27 años la casa siguió habitada hasta que hace unos 60 años dejaron de vivir en ella. A partir de entonces la casa sufrió continuos cambios motivados por los distintos usos que le fueron dando (instalaciones militares de Aviación, oficinas Sindicales, oficinas de las Hermandades y Ganaderos, etc.), que la fueron estropeando, dejándola en situación de ruina.
Hace 25 años, los herederos del hermano de Fernando Villalón, la donaron al Ayuntamiento con la finalidad de que fuera Casa de la Cultura. y sede de la fundación Fernando Villalón.
El Arquitecto D. Guillermo Vázquez Consuegra realizó el proyecto y la dirección de la restauración, convirtiéndola en lo que podemos ver ahora, una estupenda obra de arquitectura moderna combinando perfectamente los elementos que han podido conservarse de lo antiguo.
Ficha Técnica
Nombre del proyecto: Casa Villalón y Plaza del Polvorón en Morón de la Frontera (Sevilla).
Arquitectos: Guillermo Vázquez Consuegra, arquitecto.
Colaboradores: R. Kruszewski y S. Costa, Juan Rueda Maza
Localización: Morón de la Frontera (Sevilla)
Estructuras: ETINSA
Instalaciones:ETINSA
Constructora: Construcciones Diego Cabeza (1984 -1997) y Construcciones Selma, S.A. (1998 – 2000).
Promotor: Ayuntamiento de Morón de la Frontera, Sevilla.
RESEÑA HISTÓRICA
El antecedente histórico del Teatro de Las Cortes es el Coliseo de Comedias, construido en el Manchón de Franco en 1770 e inaugurado en 1771 con graves deficiencias constructivas que motivaron su cierre posterior y un largo período de reformas salpicado por períodos de inactividad. En abril de 1804 se inauguró el teatro con su morfología actual y en 1810, durante la Guerra de Independencia, sirvió de sede de las Cortes Constituyentes, lo que le confirió un especial significado histórico.
Ya en este siglo, sufrió diversas transformaciones, siempre puntuales, entre las que destacan las realiza das en 1910, con motivo del Centenario de las Cortes Constituyentes, y las de su adaptación a sala cinema tográfica. Adquirido por el Ayuntamiento en 1989, cuando venía siendo utilizado como sala de bingo, ha permanecido cerrado hasta el año 1995, en que se iniciaron las obras previas a su rehabilitación.
DESCRIPCIÓN DEL EDIFICIO
En el interior de la austera nave rectangular que conforma el edificio, se materializa un tipo basado en el estricto desarrollo geométrico de un doble cuadrado de 22×1 1 varas, con el que se configuran sus armaduras de madera y los muros de hormigón viejo con los se definen los tres recintos básicos: vestíbulo, sala y escena.
Las crujías laterales, que acogen los palcos, camerinos y galerías de tramoya, se apoyan en los muros medianeros y en pórticos de madera que se prolongan hasta la cubierta para sustentar su armadura, formando un conjunto que dice mucho, por su esbeltez y capacidad, en favor de los carpinteros isleños ligados a la industria naval de la época.
Propuesta de Intervención
Lo ajustado del sistema de relaciones internas y el complejo panorama de significantes del edificio, junto con la imposibilidad de proceder a su ampliación, obligaron a confiar en un exhaustivo proceso analítico de sus daros como generador del desarrollo del proyecto. El resultado se ha configurado como la conexión entre el esfuerzo de mantener el rígido sistema de relaciones y de actuar en los intersticios de la estructura de forma que ésta se mantuviera incólume, a la vez que se articulaba su habilitación como espacio teatral de uso contemporáneo.
Los gestos más significativos del proceso han sido la excavación de un doble sótano para dar cabida a aseos, almacenes y vestuarios bajo la sala y la escena; la creación de un peine apoyado en nuevos muros de hormigón que articulan el funcionamiento de la tramoya y se prolongan sobre la cubierta para acoger las instalaciones de climatización; y la reconstrucción en su sitio de las escaleras, resolviendo inconvenientes funcionales y aligerando la imagen del vestíbulo. En el exterior se han regularizado los huecos de fachada, acusando en la lateral la renovación de la caja escénica. También se ha actuado sobre la pavimentación de las calles adyacentes, tratando de recuperar un espacio urbano asociado al edificio.